martes, 12 de octubre de 2010

ECONOMÍA


ENTREVISTA CON EL ECONOMISTA E INVESTIGADOR FABIÁN AMICO

GRACIAS A UN MODELO ANTINEOLIBERAL, LAS PRIORIDADES DE ARGENTINA SON LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO Y LAS POLÍTICAS DE DESARROLLO SOCIAL


POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Buenos Aires

Los gobiernos de Néstor Kirchner (2003 - 2007) y Cristina Fernández en Argentina han venido impulsado un modelo económico alternativo que está revirtiendo en forma exitosa al neoliberal que llevó a una situación de ruina y desesperanza a ese país y cuyos responsables: la dictadura militar (1976-1983) y los presidentes Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde, no sólo empeoraron las circunstancias sociales de su pueblo sino que quedaron con una gigantesca deuda histórica.

El modelo de los Kirchner, explica el economista e investigador Fabián Amico en diálogo con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET, "ha supuesto como punto de partida, la instauración de controles a los capitales financieros, la minimización del endeudamiento en divisas y el impulso a la inversión pública en infraestructura productiva y social como factores determinantes en la propulsión del desarrollo, así como un nuevo enfoque del rol del Banco Central en el financiamiento de las políticas sociales".


Mediante la reconstrucción del esquema macroeconómico se logró aumentar la rentabilidad del sector manufacturero y el impulso del proceso de reindustrialización de la economía argentina, obteniendo su expansión, y logrando simultáneamente, la reducción del desempleo y el aumento en inclusión social.


HACIA UNA POLÍTICA PRODUCTIVA

No obstante la fuerte oposición, las vehementes críticas de la derecha neoliberal argentina y el cinismo de la dirigencia política y económica que llevó a esta nación a una de sus peores crisis sociales, Amico señala que el gobierno de Cristina Fernández, "avanza en un sendero de mayor diversificación productiva".


Por ejemplo, se viene dando una consolidación de las industrias de mano de obra intensivas como la automotriz y el sector agroindustrial, al tiempo que se impulsa un ambicioso programa agroalimentario, que incluye la participación activa de las provincias, sectores académicos, pequeños y medianos empresarios. En total, participan 43 universidades, 150 cámaras empresariales y 600 productores para convertir a Argentina en una potencia agroalimentaria, siguiendo los pasos de Australia.


La competitividad de las empresas y la multiplicación de la oferta productiva se han transformado en las principales estrategias para combatir la inflación y ampliar el superávit comercial, dos aspectos muy sensibles de la política económica del modelo productivo.

Durante la crisis financiera internacional de 2009, el gobierno de Fernández subsidió más del 2% del total del empleo privado del país, al pagar parte del salario de unos 124 mil trabajadores de empresas privadas. Este subsidio no sólo evitó los despidos masivos, sino que posibilitó a muchas unidades productivas seguir en su respectiva actividad porque de lo contrario, se hubieran visto en la necesidad de cerrar.


INCLUSIÓN SOCIAL

A la par que se implementan políticas para incentivar la industria, la agroindustria y el empleo, el gobierno argentino le ha apostado también a la inclusión social a través de estrategias como el aumento de las jubilaciones y el subsidio denominado Asignación Universal por Hijo que está beneficiando en forma directa a más de tres millones setecientos mil niños que hoy asisten a la escuela y pueden asegurar su alimentación y atención médica.


Los estudios coinciden en señalar que gracias a la política social puesta en marcha por los dos gobiernos de la pareja Kirchner, en Argentina se ha reducido en 70% la indigencia y en 30% la pobreza, lo cual implica que 1.8 millones de argentinos han dejado de ser pobres y 1.5 millones, indigentes. La brecha de inequidad ha caído hasta 14 veces.


RUPTURA CON LA ORTODOXIA NEOLIBERAL

Fortalecer el mercado interno, poner el empleo como prioridad, mejorar los salarios reales y tender a una distribución progresiva del ingreso para impulsar la actividad económica, que es la fórmula que aconseja el Informe de este año que presentó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés), es lo que se ha implementado en Argentina desde 2003.


Ello ha ido aparejado con una gran dosis de intervención del Estado, pues la presidenta Cristina Fernández volvió a nacionalizar sectores estratégicos para la economía de la nación como los fondos de pensiones y la empresa Aerolíneas Argentinas, así como recuperó los derechos de transmisión del gran negocio del fútbol para la televisión pública, los cuales estaban monopolizados.


Cambió, también, el enfoque de la política monetaria que ya no solamente se preocupa por la inflación, sino del empleo, el crecimiento y el desarrollo social, elementos que tiene en cuenta ahora en su función el Banco Central, no obstante que su estructura institucional aún sigue siendo la de la infame época neoliberal.


Lo que se ha dado entonces en Argentina, es una categórica ruptura con la ortodoxia neoliberal que le está permitiendo a este país del cono sur crecer a una tasa del 9% en 2010 y reducir sus niveles de inequidad, mediante empleo decente, productividad, fortalecimiento de su mercado interno, políticas de inclusión social y un rol protagónico por parte del Estado.


CAMBIO EN LA POLÍTICA MACROECONÓMICA

Para indagar sobre las características del modelo económico implementado por los Kirchner desde 2003 en la Argentina, dialogamos con Fabián Amico, economista e investigador, profesor de la Universidad Nacional de Luján en Buenos Aires, director de la revista de economía "Circus", e integrante del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENap).


- ¿Qué elementos destaca del modelo económico puesto en marcha en Argentina por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández?


- Una de las cuestiones centrales ha sido el rechazo de cierto consenso dominante (por caso el Consenso de Washington) que todavía hay en América Latina respecto de cómo se debe hacer política macroeconómica. Por ejemplo, en países como Brasil y Colombia la política macroeconómica está consagrada exclusivamente a contener la inflación y no tiene como objetivo prioritario ni el crecimiento del producto, ni del empleo, ni la distribución del ingreso. En contraste, en Argentina ha habido un cambio importante a partir de la crisis del 2001 que ha permitido a la política macroeconómica desarrollar políticas más expansivas aprovechando mucho mejor que el resto de países de la región el ciclo próspero que venía del exterior y eso ha generado tasas de crecimiento que son comparables con China. Este año, Argentina va a crecer por encima del 9%, que es una marca inédita. Una nota predominante en esto ha sido la intervención del Estado en la regulación de los precios básicos de la economía como el tipo de cambio. Este país tiene un tipo de cambio más competitivo que el resto de naciones de América Latina y ha logrado, de alguna manera, amortiguar un poco el impacto que tiene sobre los precios internos los commodities mediante la aplicación de impuestos a las exportaciones, lo que ha generado un ciclo inédito en la demanda agregada argentina, en el proceso de inversión y en el proceso de crecimiento del empleo. Ahora estamos en una coyuntura en que la discusión es la distribución del ingreso y las políticas de desarrollo social.


- ¿El gobierno argentino desechó el modelo de reprimerización del aparato productivo y le está apostando a una política de desarrollo industrial?


- Argentina ha diversificado un poco sus exportaciones a favor de productos con mayor contenido tecnológico pero no ha modificado su estructura si uno lo mira a lo largo de 20 años, pero está en mejores condiciones que otros países de la región porque ha evitado primarizarse más. Brasil, por ejemplo, que era el país de desarrollo industrial más importante de América Latina en los últimos 15 años se ha primerizado en sus exportaciones, cada día más está exportando recursos naturales que industriales, y Argentina en medio de un proceso internacional que llevaba hacia ese camino, ha logrado por lo menos congelar la situación y ahora se esta discutiendo cómo avanzar en un sendero de mayor diversificación productiva.


- ¿La primerización de la economía estanca el sector productivo?


- La primerización de la economía lo que hace es: primero, producir desindustrialización; segundo, produce desempleo en el largo plazo; tercero, ocasiona baja en la productividad en la economía. Además, transforma la economía en una menos competitiva, mucho más frágil y dependiente de los ciclos externos. Argentina vivió eso en los años 30 y en los años 90 del siglo pasado, cuando lo único que exportaba era materias primas y en el momento en que el ciclo se cortaba entraba en una crisis fenomenal. En 2009 a pesar de que sufrió el impacto de la crisis económica internacional, el país pudo manejarla porque el desempleo no subió, los salarios reales siguieron creciendo, y eso es un cambio bastante importante dentro del contexto regional.


- Otro de los enfoques importantes del gobierno de Cristina Fernández es la redefinición del rol del Banco Central de Argentina. ¿Hacia dónde apunta ese cambio?


- Este tema está en proceso de discusión y reformulación en la Argentina. Evidentemente el Banco Central hoy implícitamente está teniendo como objetivo principal el mantenimiento del nivel de tipo de cambio competitivo a través de intervención fuerte en el mercado cambiario y con eso está apuntando a la diversificación industrial de las exportaciones y a la promoción del empleo en el largo plazo. Se están discutiendo detalles más finos como trasladar eso al mandato institucional del Banco que todavía legalmente responde a los criterios típicos del neoliberalismo de los años 90.


- ¿Lo que se busca entonces es institucionalizar ese nuevo enfoque a través de una ley?


- Exactamente, hay un proyecto que cursa en el Congreso que plantea esa reformulación y aunque va ser larga la discusión, estamos en ese proceso.


- Hay sectores de la derecha argentina que critican la política social de asignación universal por hijo, señalando que es simplemente una medida asistencialista. ¿Cuál es su opinión?


- Yo creo que inevitablemente en un proceso de desarrollo en países como los nuestros, las políticas de expansión de demanda agregada no son suficientes para resolver los problemas sociales. En el medio, el Estado tiene que tener políticas sociales para asistir a los sectores que quedan por fuera del mercado, porque, sino, la otra es decirles que se arreglen como puedan hasta tanto los frutos de desarrollo aparezcan dentro de 15 años, como si pudieran esperar todo ese tiempo.


- ¿Precisemos en qué consiste la asignación universal por hijo?


- La asignación universal por hijo consiste en que como hay una porción de la población de chicos que por las características de informalidad del mercado laboral quedaban por fuera de toda cobertura social, el gobierno decidió una política estructural en medio de una política anticíclica para otorgarles una asignación mínima. Como hay contrapartidas, los chicos beneficiados tienen por ejemplo que acreditar que van a la escuela, que son atendido médicamente, lo cual tiene una serie de efectos colaterales muy beneficiosos.


- ¿En el ámbito comercial, Argentina desecha toda posibilidad de suscribir tratados de libre comercio con Estados Unidos o con Europa?


- Hasta el momento sí porque nos parece que son tratados muy asimétricos donde básicamente Estados Unidos impone una condición que es la de apertura de nuestras economías, donde nuestros países no le pueden vender nada y ellos nos pueden vender todo. Son tratados que no son recíprocos, así de sencillo, están basados simplemente en una diferencia de fuerzas fenomenal, entonces en ese marco lo mejor que podemos hacer los países sudamericanos es unirnos y negociar en conjunto, defendiendo nuestras economías, una cosa de pura lógica.

sábado, 9 de octubre de 2010

ECONOMÍA


ENTREVISTA CON EL MINISTRO DE ECONOMÍA DE ARGENTINA, AMADO BOUDOU

“EN AMÉRICA LATINA HAY QUE DEFENDER A LOS PUEBLOS DE LAS CORPORACIONES TRANSNACIONALES”

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Buenos Aires


El poder económico y mediático hoy lo concentran las corporaciones multinacionales, razón por la cual los gobiernos en el caso de América Latina tienen que hacer ingentes esfuerzos para posibilitar dentro de sus países la igualdad de oportunidades y la garantía de derechos de la población, sostuvo en entrevista con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, el ministro de Economía de Argentina, Amado Boudou, durante el acto de apertura del IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.

Por esa circunstancia, dijo que se requiere un cambio en la legislación que permita "al Estado defender a los ciudadanos del poder de las corporaciones, enfrentándolas”.

No existe economía sin política


Resalto que en el caso argentino durante los últimos dos gobiernos es la política la que traza la ruta económica y por eso la oposición de los sectores neoliberales que llevaron a la quiebra a este país.

“No existe economía sin política porque la política determina hacia dónde va la economía. El proceso primero de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández viene a subordinar la economía a la política y estamos orgullosos de este cambio, con la aplicación de políticas populares, gracias a las cuales durante los últimos siete años hemos tenido superávit fiscal y comercial, crecieron las reservas y se mantuvo al dólar estable”, dijo.

Al mismo tiempo destacó que este año la Argentina alcanzará un récord en exportaciones,"lo que resume el modelo económico actual, un modelo que incluye a la industria y al campo a la vez, que es la única manera de dar empleo".

Dos intentos de golpe de Estado

Boudou en desarrollo de su intervención en el foro internacional de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo denunció que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner “sufrió dos intentos de golpe de Estado, el primero durante el conflicto con los empresarios del campo y el segundo, en la pelea por las reservas del Banco Central, cuando querían que el Estado se endeudara”.

También señaló que “en este país durante mucho tiempo venía un ministro de Economía y se creía que el mundo empezaba ese día, y así tuvimos hiperinflación, devaluación, corralito y corralón, y en el segundo período de Domingo Cavallo (durante el gobierno de Fernando de la Rúa) nos dejaron hasta sin presidente”.

Las multinacionales tienen más poder que los gobiernos

- Usted ha señalado que hoy los países de América Latina deben enfrentarse no a dictadores o soberanos sino a las corporaciones transnacionales. ¿Esa contundente afirmación no suena a denuncia?

- Sí, hoy los Estados deben enfrentarse a las corporaciones multinacionales porque en realidad su poder económico y mediático, es decir, su poder concentrado, tiene mucho más capacidad que los gobiernos y éstos tienen que hacer esfuerzos muy grandes para posibilitar dentro de sus países la igualdad de oportunidades y la garantía de derechos de la población.

- Pero en su país, hay sectores de la oposición que le hacen el juego a las corporaciones multinacionales…

- Los opositores querían que este Gobierno se fuera y para eso operaban. Por eso estamos atentos y custodios de este proceso que vivimos, porque la oposición deja de hacer política para ser la representación de las corporaciones, no discute un modelo de país y hay fuerzas que quieren detener esta transformación en la que estamos empeñados.

- ¿Cómo fue la experiencia de Argentina en su enfrentamiento con los denominados fondos buitres en el proceso del canje de la deuda?

- La lucha que dio Argentina contra los fondos buitres permitió a la Argentina canjear más el 92% de nuestra deuda con tenedores de buena fe. Solo quedó circunscrita en mínima parte nuestra deuda con los fondos buitres que sabemos que actúan de una forma agresiva y por eso no querían llegar a un acuerdo con Argentina sino que buscaban sacar lo máximo posible sin importarles la situación de nuestro país.

- ¿La Argentina distribuye primero y luego paga su deuda?


-Argentina arrancó el año 2003 con un sinnúmero de problemas como el tema de la deuda, el sistema jubilitario destruido, más del 20% de desempleo, y nosotros lo que hemos ido haciendo es resolver todos estos obstáculos, teniendo siempre en claro las prioridades sociales de nuestro país.


- Uno de los debates en boga en América Latina es el de la independencia de los bancos centrales. Se afirma que son independientes internamente pero obsecuentes en el ámbito internacional. ¿Cuál es su visión al respecto?

- Estoy convencido de que los banco centrales deben ser autónomos pero no autistas, forman parte de las herramientas de la política económica de un país. Uno observa que en los países desarrollados utilizan sus bancos centrales para formular sus políticas, entonces no veo porque nuestros países no puedan hacer lo mismo.


- Algunos medios de prensa internacionales han especulado que la Argentina volvería acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿Es cierta esa versión?

- La Argentina no necesita préstamos del Fondo Monetario Internacional y no acepta sus condicionamientos, ni desde la visión política ni desde la necesidad. A la Argentina le ha ido muy mal cuando el FMI tenía una injerencia en sus políticas y esto tiene que ver con cuestiones macro, como el endeudamiento, pero también con la vida de los argentinos, quienes saben lo que ha significado para ellos el monitoreo de este organismo internacional. Eso no quita que nosotros somos un país que formamos parte del Fondo Monetario y que sigamos llevando nuestra voz para que él se siga transformando.

- ¿Cuál es su principal reto como Ministro de Economía de Argentina?

- Alcanzar el pleno empleo y lograr el 50 por ciento en la relación entre asalariados y capital son los dos pilares que nos hemos propuesto para el país que viene.

- ¿En Argentina, como diría el presidente ecuatoriano Rafael Correa, se acabó “la triste y larga noche neoliberal”?

Sí, claramente

sábado, 2 de octubre de 2010

ECONOMÍA

http://www.cronicon.net/paginas/pensamientoeconomico/inicio.htm

HACIA UN NUEVO PENSAMIENTO ECONÓMICO EN AMÉRICA LATINA




ECONOMÍA


ENTREVISTA CON EL CIENTÍFICO SOCIAL BRASILEÑO THEOTONIO DOS SANTOS

“LA ENTRADA DE CAPITAL INTERNACIONAL NO ES FACTOR FUNDAMENTAL PARA EL DESARROLLO DE AMÉRICA LATINA”

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Desarrollar una política industrial en el ámbito regional de América Latina que redunde en beneficio del progreso social de los pueblos y entierre por fin “la negra noche neoliberal” en la región, planteó el destacado científico social brasileño, Theotonio dos Santos, uno de los exponentes de la Teoría de la Dependencia, durante su intervención en el IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo de Buenos Aires.

En el marco de este foro académico internacional, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET, tuvo la oportunidad de entrevistarlo para recabar en torno de su propuesta.

Dos Santos considera que en la actual coyuntura regional una política de industrialización debe ir acompañada por el funcionamiento de un organismo financiero como el proyectado Banco del Sur, lo cual posibilitaría, además, el diseño de una estrategia de desarrollo social.

POR UN PROCESO DE INDEPENDENCIA ECONÓMICA

Destacó que los gobiernos progresistas de Latinoamérica están dedicando gran parte de los esfuerzos a tener una cierta independencia económica. Puso como ejemplo el caso de Venezuela, país que gracias a la Revolución Bolivariana, “actualmente hay muchas propuestas y experiencias de profundo sentido social a nivel productivo, como la creación de empresas, en que la idea del planeamiento de la actividad y concepción, parte de una visión solidaria y no de mercado. Esto se está aplicando en sectores significativos. No hay que olvidar –recalcó- que durante 40 años Venezuela fue el mayor exportador de petróleo del mundo y cuando Hugo Chávez llegó al poder encontró al 70% de la población en pobreza”.

La gestión de Chávez, explicó, ha estado dirigida “a la sustitución de una economía rentista del petróleo para una economía productiva, hay un esfuerzo muy grande en esa dirección. Se ha desarrollado un plan de seguridad alimentaria bastante fuerte, pues Venezuela compraba leche y productos lácteos, en este momento está atendiendo su mercado interno e incluso ya se inició la exportación de estos productos, que es una fuente fundamental alimentaria para la población. En infraestructura hay avances en la industria del acero, también un desarrollo grande de las refinerías e industrialización del petróleo y otras inversiones en sectores básicos de economía pesada. El gobierno venezolano está nacionalizando gran parte de ese sector y articulando dentro de un cierto grado de planeamiento”.

TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

Este sociólogo y economista brasileño que ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia, se ha destacado por sus aportaciones en la formulación general del concepto de dependencia, la periodización de sus diversas fases en la historia de acumulación capitalista mundial, la conceptualización de sus características generales y específicas, y la definición de los mecanismos reproductivos.


La Teoría de la Dependencia que tuvo su auge en las décadas 60 y 70 del siglo XX sostuvo que la estructura interna de los países de la periferia fue forjada a partir de una relación de subordinación con el capital internacional y que la acción de las condiciones externas sobre su proceso de desarrollo en una etapa de predominio de las fuerzas imperialistas y monopólicas en la economía internacional, limitaban grandemente las posibilidades de independencia y progreso social.


En el debate de la Teoría de la Dependencia, se expresaron dos grandes líneas de pensamiento: una de inspiración marxista, en la cual sus exponentes fueron Theotonio dos Santos, Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y en parte André Gunder Frank. Y la otra, de origen weberiana, centrada principalmente en Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faleto.


La primera defiende la tesis de la reproducción ampliada de la dependencia dentro del sistema capitalista, de la superexplotación del trabajo, de la tendencia al fascismo, o a los regímenes de contra-insurgencia, por parte de las burguesías locales, sin excluir la presencia de tendencias democráticas y afirma al socialismo como única solución ante las olas de pobreza y miseria generadas por la dependencia. La segunda, aún cuando parte del reconocimiento económico de la situación de dependencia y de la exclusión social que genera, tiende a subordinar las variables específicas de dependencia económica a las variables políticas, negando cualquier componente estructural y cualquier lógica de reproducción ampliada de la dependencia, que substituye por la idea de dependencia negociada. De esta forma, critica los conceptos de superexplotación del trabajo, de tendencia a los regímenes de excepción de la burguesía dependiente y del socialismo como fundamento para resolver la cuestión de la pobreza y la miseria en estas regiones. (Dos Santos, 1996 y 1994).


PERIODO DE REVOLUCIONES Y CONTRARREVOLUCIONES

Sobre la crisis económica que explotó en 2008 y que ha afectado principalmente a Estados Unidos y a Europa, Dos Santos afirma que la misma “demuestra las dificultades del sistema capitalista de gestionar la economía, la sociedad y la cultura contemporánea. La gigantesca intervención estatal en curso no hizo más que reforzar los intereses privados y su capacidad de destrucción de la vida en la tierra: expansión de la pobreza, violencia social creciente, destrucción del medio ambiente y amenaza a la propia sobrevivencia de la humanidad, en tanto que las nuevas guerras son las manifestaciones de la crisis del sistema”.

Advierte que “la coyuntura actual, marcada por la fuerte intervención estatal, no apunta a un periodo de crecimiento sostenido y a cambios estructurales profundos. La recuperación del crecimiento económico en marcha apunta hacia una ‘recuperación rasante’ en los países centrales, mientras la periferia se abre camino al crecimiento y al desarrollo. Pero hay graves límites para un desarrollo sostenible, igualitario, pluralista y democrático en esta nueva coyuntura. Además, la actual ola de innovación tecnológica, en curso desde 1994, se encuentra en su fase final. Ella debe agotarse en 10 a 15 años. La combinación de una nueva crisis coyuntural violenta con una nueva fase depresiva de reestructuración del sistema mundial abrirá un periodo de revoluciones y contra-revoluciones mundiales parecido al que vivimos entre las dos guerras mundiales, pasando por las revoluciones sociales, de un lado, y el acenso del nazi-fascismo, de otro, con un costo de vida colosal para la humanidad”.

DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA DEL INGRESO, ELEMENTO ESENCIAL DE UNA POLÍTICA INDUSTRIAL


En esta entrevista, Theotonio dos Santos explica cuáles deben ser los elementos característicos de una política industrial para los países latinoamericanos. Es enfático en señalar que aquellos países que persisten en el modelo neoliberal reprimerizando sus aparatos productivos, muy difícilmente lograrán el desarrollo social de sus pueblos.

Economista y sociólogo, experto en ciencias políticas. Dos Santos, hoy en día es uno de los principales exponentes de la Toería del Sistema Mundial. Máster en Ciencias Políticas por la Universidad de Brasilia, Professor emérito da UFF.Profesor Emérito de la Universidad Federal Fluminense y visitante de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Coordinador y presidente de la Cátedra y Red de la Universidad de Naciones Unidas-UNESCO sobre Economía Global y Desarrollo Sustentable. Entre los cargos administrativos que ha ocupado se destacan los de director del Centro de Estudios Socio-Económicos de la Universidad de Chile (CESO); director en la División de Postgrado de Economía de la UNAM (México), del departamento de Doctorado del Seminario Permanente sobre Latinoamérica (México); Consejo directivo del Programa de Postgrado en Ciencia Ambiental de la Universidad Federal Fluminense, y Secretario de Asuntos Internacionales del Gobierno de Estado de Río de Janeiro. Ha sido profesor de las Universidades Nacional Autónoma de México, Illinois, Nueva York, Federal y Católica de Minas Gerais, de Río de Janeiro y del Instituto Bennett de esta misma ciudad.


- Usted en su intervención en Buenos Aires ha propuesto una política industrial para América Latina. ¿Significa ello volver a la estrategia de sustitución de importaciones impulsada por la CEPAL en la décadas de 60 y 70s del siglo pasado?


- Nosotros hemos hecho un análisis bastante más complejo respecto de la sustitución de importaciones de lo que se viene diciendo por ahí. El sistema de sustitución de importaciones está muy dependiente de las exportaciones, porque utiliza sus recursos para poder industrializarse. Si tenemos ese potencial de recursos internacionales a través de las divisas vamos a tener que utilizarlas para importar la maquinaria y los instrumentos que requerimos para nuestro desarrollo. Pero lo que está asociado con la sustituciones de importaciones de esa época es que se confiaba mucho en la fuerza del sector privado y del capital internacional. Había una confianza bastante grande por parte de la CEPAL en la necesidad de atraer el capital del exterior. En la actualidad en América Latina estamos en la disponibilidad de recursos muy grandes; la entrada de capital internacional definitivamente no es un factor fundamental. Claro, desde el punto de vista tecnológico las multinacionales que son dueñas de algunas tecnologías no permiten avanzar sin que se cuente con ellas mediante sus capitales, pero hay una diversificación, incluso en lo que respecta a la industria, China tiene hoy en día un instrumental muy potente y no tiene la necesidad de garantizar que esos recursos se conviertan en expansión de capital chino, entonces es posible llegar a negociaciones muy favorables con ellos, con Japón y con Europa. En ese sentido, podemos utilizar gran parte del conocimiento científico y tecnológico del mundo sin necesidad del capital internacional ya que disponemos en este momento de de recursos importantes que los bancos centrales quieren impedir que utilicemos para nuestro desarrollo.


- ¿Una política de industrialización regional como la que usted plantea, disminuye la dependencia de América Latina?

Mucho, porque tendríamos mercados más amplios y por tanto una escala de producción que va a viabilizar nuestra competitividad en la economía mundial. Ello permitirá entrar con nuestros productos en una disputa de mercados en el mundo.

¿Qué elemento social debe caracterizar una política regional industrial como la que usted propone?

- La distribución equitativa del ingreso debe ser el elemento esencial de una política regional industrial en América Latina, pero al mismo tiempo tiene que ser un factor para reafirmar la soberanía nacional de los países mediante la capacidad de negociación para avanzar en la apreciación de los recursos naturales a través de valor agregado. De esta manera, se logrará el diseño de una estrategia de desarrollo.

- Hay países latinoamericanos como México, Colombia y Perú donde se vuelve a profundizar el proceso de reprimerización de sus economías. ¿Este modelo estanca el desarrollo social?

- Claro, por ejemplo, el caso de Perú con una tasa de crecimiento de 7 y 8% por varios años tuvo dos presidentes que reprimerizaron la economías y salieron del gobierno con 7% de apoyo popular, es decir, el pueblo no vio nada en materia de desarrollo social. El actual Presidente solo cuenta con un 20% lo que significa que la gran mayoría de la gente no está de acuerdo con ese tipo de proyecto económico que fortalece a un pequeño grupo de exportadores dueños de grandes empresas tanto nacionales como internacionales que gracias a los estímulos tributarios del gobierno no transfieren recursos hacia la población.

- ¿Estos países con gobiernos neoliberales no aprendieron la lección de las últimas décadas?

- Así es, porque la fuerte e indiscriminada apertura de América Latina para el capital internacional en las décadas de los años 80 y 90 tuvo como resultado el agravamiento de todos los problemas ligados al subdesarrollo de la región. Todas las instituciones internacionales tienen que reconocer hoy día que en este período no hubo casi ningún crecimiento económico en la región, si lo medimos por la renta per cápita, se agravó dramáticamente la deuda externa de la región a pesar de la cantidad gigantesca de pagos de servicio de la deuda, se retrasó el avance tecnológico y científico y la capacidad de generar conocimiento propio, se mantuvieron las condiciones sociales desfavorables, se afectó la educación, como ha quedado demostrado en los índices de desarrollo humano, en los cuales la región ocupa las posiciones más negativas, solo superadas por algunos países de África y Asia.

- ¿Cuál es la proyección de su país, Brasil, en materia económica e industrial?

- Nosotros estamos en un debate muy fuerte sobre esto. Lo que pasa en este momento es un poco complejo: el Banco Nacional de Desarrollo Económico está haciendo una política de fortalecimientos de grandes grupos económicos en el país para poder confrontarse con la economía mundial. Existe la idea de que es posible tener un desarrollo industrial si el Estado favorece y apoya a esos grandes grupos, eso es muy discutible porque para que estos conglomerados beneficien al grueso de la economía de la nación tendrían que permitir una participación de la población mediante la democratización porque si van a quedar en manos de intereses económicos privados el resultado en el plano de desarrollo interno o internacional difícilmente se revertirá en beneficio del pueblo. Por eso hay que discutir e intentar dar a este proyecto un mayor contenido social.

viernes, 1 de octubre de 2010

ECUADOR


ANTE LA INTENTONA GOLPISTA


LUCIO GUTIÉRREZ Y LOS REZAGOS MAFIOSOS DE LA “PARTIDOCRACIA” TIENEN QUE RESPONDER

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Tras la fracasada intentona de golpe de Estado en Ecuador quedó en evidencia la capacidad de perturbación que aún tiene el funesto coronel Lucio Gutiérrez, cuyo gobierno (2003-2005) es de dramática recordación, y al mismo tiempo, la situación desesperada de los rezagos de la mafiosa “partidocracia” derechista que no ha podido recuperarse desde que Rafael Correa Delgado llegó al Palacio de Carondelet.

Pero así como deberán responder ante la justicia los policías sublevados, lo tendrán que hacer también Gutiérrez y su hermano Gilmar, diputado por la derechista formación política Sociedad Patriótica, pues a ellos y a sus camarillas les cabe la responsabilidad intelectual. Cuentan además con la complicidad de la corrupta derecha ecuatoriana que a través de un locuaz títere de los dueños de los principales medios de comunicación, ha comenzado a recoger firmas dizque para buscar la revocatoria del mandato de Correa.


Es evidente también la mano siniestra de Washington. Aunque ya son conocidas sus hipócritas maniobras de prenderle una vela a dios y otra al diablo, y en el caso del secuestro del mandatario ecuatoriano el Departamento de Estado salió farisaicamente a condenar el hecho, es revelador el informe oficial del Ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce, difundido en octubre 2008 denunciando “que diplomáticos estadounidenses se dedicaban a corromper a la policía y las fuerzas armadas”.


Este informe fue categórico en señalar que unidades de la Policía “mantienen una dependencia económica informal con Estados Unidos, para el pago de informantes, capacitación, equipamiento y operaciones”.

Pero además, los hechos demostraron que algunos sectores de la Policía siguen las orientaciones de Gutiérrez, por eso durante la asonada de Quito, no dejaban de corear: “¡Lucio, Lucio, Lucio!”

Los perpetradores de esta sublevación, con un Presidente secuestrado y sometido a todo tipo de vejámenes, no tienen alternativa diferente a la condena y la prisión. Ni perdón ni olvido, advirtió el presidente Correa, luego de su rescate por tropas militares del hospital policial en el que lo mantenían retenido.


De ninguna manera debe replicarse en América Latina la inicua situación que sucedió en Honduras con el presidente legítimo Manuel Zelaya hace un par de años. En buena hora instrumentos como el de UNASUR y los sectores y organizaciones sociales del hemisferio reaccionaron con prontitud cerrando filas en torno del sistema legítimamente constituido en Ecuador, y el respaldo al gobierno de Correa fue práctico, oportuno e irrestricto.

Cabe esperar que las autoridades ecuatorianas inicien con prontitud las investigaciones, y como ha quedado demostrado que detrás de la rebelión policial estuvo Lucio Gutiérrez, afronte todas las consecuencias. Sería una cachetada de marca mayor no sólo para Ecuador sino para toda América Latina que cualquier país de la región le posibilite a este ex mandatario corrupto y felón la estadía en su territorio o le otorgue asilo, pues marcaría un funeste precedente, como ocurrió durante el gobierno colombiano de Andrés Pastrana Arango (1998-2002) que le dio refugio al esmirriado Pedro Carmona Estanga, quien provocó el golpe frustrado contra el presidente venezolano Hugo Chávez, el 12 de abril de 2002.

En el caso ecuatoriano, fue ejemplar la reacción del pueblo y de los sectores afines políticamente al presidente Correa que en forma decidida salieron a las calles a protestar por el secuestro del mandatario.

El presidente Correa, por su parte, a diferencia de los mandatarios cobardes, corruptos y vendepatria del pasado, como León Febres Cordero, Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez, de triste y dramática recordación, que negociaron o salieron de prisa y fugados de Carondelet, dio una gran lección de dignidad, verticalidad y valentía.

En el caso de estos presidentes tiranuelos que dejaron postrado al Ecuador, las masas populares los adversaba, mientras que en la intentona de golpe del pasado 30 de septiembre se demostró una vez más y con creces, el amplio y decidido respaldo que sigue manteniendo Correa.

En esta crisis, por fortuna, no se dejaron pasar las horas, ni se asumió una posición diplomática pasiva por parte de los gobiernos del hemisferio, lo cual hubiera sido un error, tal como quedó demostrado con el golpe de Estado hondureño.

De esta funesta experiencia queda la lección de que si peligra la democracia en un país, peligra en todo el continente. Ecuador y su gobierno pasaron una prueba de fuego, pero quedó claro que hay fuertes enemigos con capacidad muy grande de manipulación y desestabilización. Sin embargo, ellos y todos sus similares en el hemisferio, quedaron notificados: cualquier intento de subvertir la democracia es y será intolerable.

viernes, 24 de septiembre de 2010

ARGENTINA


ENTREVISTA CON EL CANCILLER ARGENTINO HÉCTOR TIMERMAN

“EN EL G-20 ARGENTINA SOSTIENE QUE NO SÓLO IMPORTA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO DE LOS PAÍSES, SINO LA DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA”

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

El desafío que se ha propuesto el gobierno de Argentina dentro del G-20 es el de interactuar con los demás países latinoamericanos “para promover un diálogo de políticas más plural que se aleje del pensamiento único y ponga el centro del debate en el objetivo central del desarrollo, esto es el crecimiento con inclusión social, la erradicación de la pobreza, el pleno empleo y la distribución equitativa del ingreso”, sostiene en entrevista con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET, el canciller de ese país del cono sur, Héctor Timerman.
El Grupo de los 20, conocido como G-20, es un es un espacio de deliberación política y económica de países formado en 1999 por las siete naciones más industrializadas (G-7), Rusia y otras once que han obtenido óptimos índices de crecimiento económico de todas las regiones del mundo, que han decidido actuar en bloque.

El canciller argentino hace énfasis en que su país busca llevar al G-20 una posición unificada de América Latina sobre los temas de interés global y por ello ha activado una interlocución con los gobiernos de la región.
En el marco del IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo entre el 9 y 11 de septiembre en Buenos Aires, tuvimos oportunidad de dialogar con el canciller Timerman, quien abrió el evento académico dictando una charla sobre el rol de la Argentina en el G-20.

Timerman es un sociólogo con maestría en relaciones internacionales de la Universidad de Columbia y periodista de amplia trayectoria que se ha destacado como columnista de opinión de New York Times, Los Angeles Times, Newsweek y The Nation. Como activista de derechos humanos, en 1981 fue co-fundador de Americas Watch, capítulo de Human Rigths Watch para América Latina. Ocupó la embajada de Argentina en Washington entre 2007 y 2010 y desde junio de este año se desempeña como Ministro de Relaciones Exteriores por designación de la presidenta Cristina Fernández.

LOS FONDOS BUITRES, UN PELIGRO PARA LOS PAÍSES

Dentro de su disertación, el canciller argentino llamó la atención de la comunidad internacional por la amenaza que constituye para las economías de los países los denominados fondos buitres.

Relató que como embajador en Washington dedicó buena parte de su gestión a enfrentarlos, pues estos fondos compraron por centavos bonos argentinos durante el default (suspensión de pagos), para obtener luego sentencias favorables en Nueva York y cobrar astronómicas sumas en perjuicio de las finanzas del país.

Los “buitres” lograron llegar hasta el Congreso de los Estados Unidos, donde en 2007 intentaron sacar un proyecto de ley que sancionaba a la Argentina hasta que se les pague, propiciando un embargo que destrozaría las relaciones bilaterales.

“La estrategia se sostiene únicamente con una intensa propaganda y la contratación de influencia: Por caminar los pasillos del Congreso hablando mal de la Argentina un conocido lobbysta cobra medio millón de dólares por año”, explicó el canciller.

“Pese a que a los lobbystas de los fondos buitres les encanta mencionar el ‘daño a los contribuyentes estadounidenses’, dichos fondos tienen domicilios en paraísos fiscales. El propio Obama ironizó en un discurso apenas asumió sobre lo gigantesco que habría de ser un edificio en las Islas Caimán, donde habían establecido su domicilio doce mil empresas que operaban en los Estados Unidos”, agregó.

Por ello y frente al hecho de que la experiencia argentina con estos fondos inescrupulosos no se ha agotado, Timerman señala que esta situación fue denunciada ante el G-20, “donde propiciamos medidas que atacan los paraísos fiscales, porque no operan únicamente como santuarios de la evasión y la corrupción sino que también son indispensables para el lavado y financiación de dinero proveniente y destinado al crimen internacional y el terrorismo. Argentina circuló una propuesta destinada a multilateralizar la obligación de intercambiar información tributaria, actualmente basada en acuerdos bilaterales para evitar la doble imposición”.

LA SILLA DE ARGENTINA EN EL G-20 ESTÁ A DISPOSICIÓN DE AMÉRICA LATINA

- ¿Cuál es el desafío de la Argentina en el G-20 respecto de América Latina?

- Nosotros ponemos la silla del G-20 a disposición de América Latina, queremos compartirla. No es una silla que solo representa a Argentina sino a todos los pueblos del hemisferio. Entre más unidos estemos más peso vamos a tener en el G-20 y eso se va a notar en poder llevar adelante políticas que beneficien no solo al pueblo argentino sino a toda la región. Por eso vamos a llevar la postura de América Latina al G-20.

- ¿Qué destacaría del rol que viene cumpliendo el G-20 para mejorar las condiciones socioeconómicas de los pueblos?

- Aunque el panorama no deja de ser serio en el plano global por la crisis económica, destaco la orientación que la Argentina ayudó a dar en materia de desarrollo y crecimiento sustentable, que requiere el tratamiento indefectible de temas como el empleo, la reforma de las instituciones financieras y del sistema financiero internacional, el combate a la pobreza, la seguridad alimentaria, el cambio climático y el impulso a las energías renovables. Si bien la crisis no ha sido completamente superada, creemos que hasta el momento la coordinación propiciada por el G-20 ha permitido alcanzar algunos resultados positivos concretos: se ha evitado la depresión económica gracias a los paquetes de estímulo fiscal y financieros. Se han reforzado los mecanismos del sistema financiero internacional mediante la ampliación de los recursos del FMI y la emisión de Derechos Especiales de Giro, entre otras medidas. Se ha aprobado el proyecto de Carta de Actividad Económica Sustentable y el marco para un alto crecimiento sustentable y equilibrado.

- ¿Cómo alcanzar crecimiento sustentable y equilibrado en medio de la crisis sistémica que vive el capitalismo?

- La conclusión a la que han llegado muchas naciones respecto a que el bienestar de su población depende no solo de generación de riqueza sino también de la equidad en la distribución, está echando raíces en su interpretación a nivel planetario. Aún desde una perspectiva egoísta, resulta cada vez más evidente que la riqueza de algunos países es insostenible si en otros el hambre sigue siendo una constante. Es decir, se necesita desarrollo en África, Latinoamérica y Asia para recomponer la demanda mundial. Asimismo, se reduciría de esta forma la presión inmigratoria sobre los países ricos que recurren a mecanismos, muchas veces abominables, para cerrar sus puertas a aquéllos que tuvieron la desgracia de nacer en países que no ofrecen oportunidades laborales comparables, desnudando un doble estándar al momento de consagrar derechos humanos aplicables efectivamente solamente para los portadores de ciudadanía.

- ¿Cuál es en ese sentido la posición de Argentina en el G-20?

- Nosotros defendemos como política de gobierno una visión según la cual no sólo importa el crecimiento sino que éste debe ser orientado hacia la distribución equitativa de sus beneficios, promoviendo una amplia inclusión social. No es posible hablar de derechos humanos sin garantías a una alimentación sana, una vivienda digna y los beneficios de una educación y asistencia de salud en condiciones equitativas para todos. A eso apunta el desarrollo sustentable contemplado como objetivo de la Argentina en el G-20. Esta visión, que tratamos de llevar al Grupo, se repite en otros países de la región y es por ello que estamos trabajando para establecer un mecanismo de consulta con nuestros países vecinos previo a cada cumbre para llevar su voz al G-20

- Usted ha hablado de los “fondos buitres” que han amenazado a la economía de su país. ¿Esos fondos constituyen una amenaza para el resto de los países latinoamericanos?

- Todos los países sufren este tipo de amenazas. Los fondos buitres buscan situaciones de debilidad económica y presionan política y financieramente para destruir las economías de los países con base en la extorsión, cobrando 15 y 20 veces más de lo que pagaron.

- ¿Qué se puede hacer?

- Hay que prohibir el funcionamiento de los fondos buitres.

- ¿En materia de concertación política en el hemisferio, la UNASUR puede avanzar más que la OEA en la actual coyuntura de América Latina?

- Creo que hay temas y situaciones en las cuales la UNASUR está más preparada para resolver los conflictos que la OEA.


- Desde el Uruguay se han escuchado voces en el sentido de que hay que revitalizar Mercosur para evitar que se convierta en un club de cancilleres. ¿Qué opina?

- Siempre se puede revitalizar todo organismo sino se muere. Hay que ver qué han querido decir con la revitalización, pero si es para un mejor Mercosur, yo estoy de acuerdo.

Buenos Aires, septiembre de 2010.

lunes, 6 de septiembre de 2010

GLOBALIZACIÓN


BOAVENTURA DE SOUSA Y LA EPISTEMOLOGÍA DEL SUR COMO ALTERNATIVA DE EMANCIPACIÓN SOCIAL

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

La globalización neoliberal mediante la especulación financiera, la apertura indiscriminada de mercados, el accionar de las bolsas de valores y los organismos internacionales de crédito, ha generado un “fascismo social” que entre sus consecuencias está produciendo silenciamiento y dolor, sostuvo el científico social portugués Boaventura de Sousa Santos en desarrollo de la conferencia que dictó en Bogotá, en la Cátedra Orlando Fals Borda.

Se trata, explicó, de un tipo de fascismo pluralista producido por la sociedad en lugar del Estado. “El Estado es simplemente un testigo complaciente, cuando no un culpable activo. Buena parte del mundo, agregó, vive un régimen de poder e intercambios extremadamente desiguales, que se dirigen a formas de exclusión particularmente severas y potencialmente irreversibles”.

De Sousa, doctor en Sociología del Derecho de la Universidad de Yale y catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coímbra es además director del Centro de Estudios Sociales de esta institución, así como profesor distinguido de diversos establecimientos académicos del mundo. Es uno de los académicos e investigadores más importantes en el área de la sociología jurídica y cumple un papel de activista desde el Foro Social Mundial.

LOS PUEBLOS NO SON SUJETOS DE DERECHOS

Su enfoque sobre la actual crisis mundial es el de que los pueblos, en su inmensa mayoría, no son sujetos de derechos humanos, no obstante que la invasión a Irak o las colonizaciones se hicieron so pretexto de la defensa de tales derechos. “Es una sociedad donde los derechos constituyen un falso universalismo. Esto es así porque no todos tienen derechos, muchos no son ciudadanos, quedaron fuera del contrato social, arrojados al estado natural. Es también una sociedad en la que, sobre todo en las ciudades coloniales, no se constituyó la sociedad civil. Para los indígenas, nativos eran los colonos, o sea, en el Estado capitalista, la sociedad civil es siempre el otro. Por lo tanto, ¿por qué vamos a apelar en este momento al concepto de sociedad civil planetaria para resolver el problema? Porque no somos capaces de pensar un nuevo escenario a partir de lo viejo y de conceptos que están a nuestra disposición para ser trabajados”.


Desde su óptica de sociólogo sostiene que “vivimos hoy en sociedades políticamente democráticas y socialmente fascistas. El Estado actúa a veces en forma democrática, en las llamadas áreas civilizadas de la sociedad, a veces en forma fascista, en las áreas más marginadas de la sociedad, contra los campesinos sin tierra, contra los marginales de este mundo. Por lo tanto, el mismo Estado tiene ese doble comportamiento”.

ESTADO DE BIENESTAR PARA LAS EMPRESAS

Lo que ha sucedido, explica, “es que el Estado de bienestar de los ciudadanos pasó a ser un Estado de bienestar de las empresas. Nunca se otorgaron tantos incentivos a las empresas como hoy. Pero la sociedad civil por la cual luchamos es la sociedad de los oprimidos y de los explotados. Y del conjunto de sus luchas es que los explotados dejan de ser víctimas para pasar a ser protagonistas y sujetos. Eso es una sociedad civil planetaria. Existe una diferencia entre explotados y oprimidos. Los explotados siempre fueron una minoría y las clases dominantes siempre tuvieron miedo a los explotados, nunca a los oprimidos. En este momento, asistimos a una fusión entre explotados y oprimidos y eso lleva al colapso del contrato social. Las luchas de las sociedades civiles tienen que articularse en tres escalas: local, nacional y global”.

EPISTEMOLOGÍA DEL SUR

De Sousa Santos analizó la construcción de Estados plurinacionales e interculturales, para los cuales el reconocimiento y la incorporación de las prácticas políticas, culturales y económicas de los pueblos indígenas y afroamericanos son fundamentales. Condición indispensable para ello es el cambio de paradigmas en el ámbito académico, que parta por categorizar desde la realidad específica de América Latina; por ello, plantea y fundamenta una “Epistemología del Sur” que supere esa racionalidad monocultural de Occidente.


Se trata, dice, de aprender del sur, “que es una comprensión del mundo mucho más amplia que la que nos da la comprensión occidental, y que a pesar de ser cada vez más clara, no está todavía contabilizada en las soluciones políticas y teóricas que por ahora tenemos”.

En consecuencia, “hay que aprender toda la riqueza práctica y también teórica que en el sur global ha surgido en las últimas décadas. Por eso es necesario pensar que la diversidad del mundo es inagotable, por lo que no hay una teoría general que pueda surgir y dar cuenta de toda esta diversidad”.

REINVENTAR LA EMANCIPACIÓN

Al repensar la diversidad del mundo, el científico social portugués considera necesario también “reinventar la emancipación social”, tema complejo que tiene que ver “con la idea de la diversidad e interculturalidad, que no es solamente una cuestión cultural, sino un aspecto político, y por eso tiene que ser tratado a nivel del Estado y la democracia”.


El término revolución, hoy en día si es aceptable, señala, tiene que ser entendido no en una concepción de Marx, pero probablemente sí en una concepción de Walter Benjamin.
“Para Benjamin la revolución no era el motor de la historia; era un freno antes del abismo. Es decir tenemos que crear una revolución para impedir que caigamos en el abismo, y me parece que eso es lo que está pasando”, sostiene.

PARA ENFRENTAR EL CAPITALISMO Y EL COLONIALISMO

El concepto de desarrollo fue inventado para satanizar a los países subdesarrollados, por ello planteó la necesidad de enfrentar el capitalismo y el colonialismo desde una dimensión epistemológica para lo cual considera necesario luchar por una democracia participativa y redistributiva mediante sistemas alternativos de producción. Pero al mismo tiempo, “la ciencia tiene que caminar junto con otras formas de conocimiento. El conocimiento de los indígenas, o de los campesinos tiene que transformarse en materia prima, por cuanto la biodiversidad va a ser una gran lucha contra el saqueo al Tercer Mundo, esa nueva forma de imperialismo que es el bioimperialismo”.

Así mismo, las luchas sociales deben convertirse en un ejercicio de ciudadanía a través de la articulación de alianzas, al tiempo que es prioritario enfrentar el monopolio de la palabra en manos de los grandes consorcios mediáticos. Esta dificultad, dice, de Sousa, “tiene que ser combatida a través de formas alternativas de información y comunicación”.

“El objetivo a largo plazo es generar un pensamiento alternativo de alternativas que posibilite la transformación hacia una nueva ética, una nueva estética, una nueva sensibilidad para una nueva política. Es una utopía, pero no se dejen intimidar por la idea de que somos utópicos. Todas las grandes ideas, antes de que se hicieran realidad, fueron consideradas utópicas”.