jueves, 13 de agosto de 2015

COMUNICACIÓN

ENTREVISTA CON EL COMUNICÓLOGO ESPAÑOL VÍCTOR SAMPEDRO

“INTERNET ESTÁ POSIBILITADO UN CUARTO PODER EN RED EN EL QUE LOS CIUDADANOS PUEDEN LIBERAR, GENERAR Y PROCESAR INFORMACIÓN”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

El desarrollo de Internet ha generado un nuevo paradigma en el periodismo por los cambios que se han dado en los flujos informativos y las interacciones sociales. El punto determinante de esta realidad fue en 2010, con la filtración de información gubernamental a través de los cables que la red WikiLeaks develó al mundo y que permitió a la vez demostrar las falencias de los medios de comunicación.

Internet, además, ha permitido que los nativos digitales protagonicen una revolución. “Hackean el periodismo para convertirlo en un flujo de contrapoder mancomunado. Libre de ser reutilizado, modificado y difundido, abierto a ser contrastado y contestado, fruto de la colaboración entre los periodistas y las comunidades a las que sirven”. Esta visión sobre los nuevos retos de la comunicación y la información ante los avances vertiginosos de las tecnologías, están recogidas en un provocador libro titulado El cuarto poder en red. Por un periodismo (de código) libre. Su autor es Víctor Sampedro, un científico social español, docente e investigador universitario, con una acumulada producción bibliográfica.

Sampedro presentó su libro que invita al debate y suscita inquietudes respecto del nuevo rol del periodismo, en desarrollo del Congreso Internacional Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur, que organizó el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, Ecuador, entre el 22 y 23 de julio, con motivo del décimo aniversario del canal interestatal Telesur.

Temas como la nueva arquitectura comunicacional, el rol de los hackers, el código abierto y libre en los procesos comunicacionales, las actuales necesidades mediáticas, las ciberguerras, el control de la red, las cibermultitudes, entre otros, son tratados de manera didáctica y provocativa por este autor, doctorado en Ciencias de la Información, con posdoctorado en Ciencias Sociales Avanzadas. Se desempeña actualmente como catedrático de Opinión Pública y Comunicación Política.

Además de su labor académica, colabora con proyectos sociales de intervención y empoderamiento comunicativos. Ha escrito más de una decena de libros sobre campañas y elecciones, nuevas tecnologías de la comunicación, movilización social y electoral, identidades colectivas y medios, y nuevos géneros de información política, además de numerosos artículos. Varias de sus producciones están publicadas en: http://blogs.publico.es/el-cuarto-poder-en-red/; http://propolis-colmena.blogspot.com/; http://www.victorsampedro.com/; http://www.ciberdemocracia.net/.



Para hablar sobre la temática de El cuatro poder en red, mantuvimos en la capital ecuatoriana el siguiente diálogo con Víctor Sampedro.

WIKILEAKS, LA METÁFORA DE UN ROMPEHIELOS

-       En tu último libro señalas que prácticamente WikiLeaks rompió la estructura del periodismo mundial y que en consecuencia se vislumbra a partir de las filtraciones de Julian Assange un nuevo rumbo en el ámbito de la información y la comunicación. ¿Por qué?

-       Porque WikiLeaks evidencia la posibilidad, hace real en una dimensión muy radical, muy llevada a sus últimas consecuencias, la propuesta del libro que es que la sociedad civil puede ejercer el Cuarto Poder en la red.  Si se enreda suficientemente, si actúa de manera inteligente y de manera consecuente con su condición de ciudadanía digital puede fiscalizar a los poderes y puede llegar a ejercer sanción política en tiempo real. Quiero decir, puede autoconvocarse, lo estamos viendo, yo no intento ser ningún tipo de político del deseo ni de utopía digital. Lo estamos viendo desde hace cinco años: en 2010 con la Primavera Árabe, con las multitudes, las cibermultitudes se autoconvocan exigiendo la participación y la transparencia, empezaron en Madrid, continúan sin cesar hasta Honduras, con el 11M español de por medio. Entonces, ¿qué es lo que hace WikiLeaks? WikiLeaks dice, miren trabajadores y trabajadoras del capitalismo cognitivo, o sea todos y cada uno de nosotros que contamos con inmensas cantidades de bases de datos, porque no las gestionamos, con lo cual lograremos desligar al poder con la mediación de unos periodistas responsables, lo cual constituye una propuesta noble. Al respecto recomiendo la película el Cuarto ciudadano (Citizenfour) que es apasionante. Edward Snowden les dice a Glenn Greenwald y a los otros periodistas de The Guardian, yo no voy a lanzar esto (documentos clasificados como alto secreto sobre varios programas de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense –NSA-) así sin más a la red, no, yo confío en ustedes y en su criterio para ver qué hacemos público, cómo lo hacemos y en qué momentos. Ustedes son los que deciden.  Aquí tienen los datos. En el fondo Assange, sus colaboradores  y otros hackers visibles del mundo perfilan ahora cómo se definen como comunicadores, como periodistas, lo que están es asumiendo una ética periodística y unos protocolos periodísticos. WikiLeaks, entonces, es la metáfora de un rompehielos como lo explicamos en el libro. O sea, rompe y traza nuevas vías en un mundo que estaba congelado. El periodismo tradicional estaba congelado, congelado como contrapoder, no era contrapoder, es uno más de los poderes.


-       ¿Es una extensión del poder económico transnacional?


-       Totalmente. Y además sirve para despolitizar de manera continua situaciones conflictivas; sirve para vincular ansias y protagonismos sociales única y simplemente por la vía del consumo; sirve para promocionar la información convencional más degradada; es pura mercancía que atrae atención del público para venderla a los publicitarios o al líder político de turno. Esto es un cambalache, no hay servicio al público sino instrumentalización del público. No hay trabajo en interés del público sino captación del interés del público para vendérselo directamente a los centros de poder existentes, disfrazando además lo que es verdaderamente propaganda y publicidad, propaganda política, propaganda administrativa, propaganda partidaria, propaganda electoral como información y lo que es publicidad corporativa como noticias o reportajes, eso es el 75% u 80% del contenido de un telediario convencional o de un periódico convencional. Esto es lo que es, realmente, seamos sinceros. Bueno, la propuesta hacker, la de Assange y de otras muchísimas personas, algunas de ellas con carné de periodistas es: nosotros somos una plataforma de expresión de la sociedad civil que ya esta empoderada tecnológicamente y que como no le hagamos caso va a pasar por nosotros, nos va a ignorar, es decir, no va a comprar nuestros periódicos, que es lo que está ocurriendo, no va a encender nuestras pantallas, que es lo que está ocurriendo.

-       Eduardo Galeano decía que la utopía sirve para caminar y una frase de tu libro afirma que “este ensayo aunque no parezca es una encendida defensa del periodismo, no del que ahora existe, sino del que viene”. ¿No es un poco utópico pensar en un Cuarto Poder en Red aplicando códigos digitales nos va a asegurar a los ciudadanos autonomía?

-       Yo les suelo decir a mis alumnos que mi discurso nunca es utópico, en todo caso, porque se suele hablar de la utopía como aquel ideal y lo puedes presentar de dos formas: el ideal al que nunca vas a alcanzar por lo cual degradas la realidad, degradas tus esfuerzos, en fin, los vacías de contenido porque nunca lo vas a alcanzar, o lo puedes pensar como una utopía positiva. Y una utopía positiva es concebir la democracia como un punto de partida, nunca de llegada, igual que se concibe el amor realmente o la amistad verdadera, las relaciones verdaderas afectivas: hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana. Bueno, esa es la utopía en la que yo creo, ese es el periodismo en que yo creo. 






-       El periodismo que viene…


-       Sí, el periodismo que viene es el que vuelve a sus orígenes. Hay que refundar los medios para que recobren sus fines. Porque se trata de eso: que retomen los objetivos que dieron legitimidad democrática a esta profesión. La prensa de un Cuarto Poder en red consiste en una plataforma de encuentro para ciudadanos que liberen, generen y procesen información. Hay algunos ejemplos, sé de periodismo latinoamericano que reseño en el libro. Estuve en contacto con varios, sobre todo de periodismo digital. Voy a poner otros ejemplos de mi país,  prensa que nació después del 15 de mayo de 2011 (15M) que marca los cambios políticos en España, como el diario.es (www.eldiario.es), Público.es (www.publico.es), La marea (www.lamarea.com) , Diagonal (www.diagonalperiodico.net),  que también obedece a otros intereses, no nos engañemos. Todo periodismo es interesado, no pasa nada por reconocerlo, lo único que tienes es que ser transparente y decir quién está detrás de ti. La transparencia es la garantía de defensa del público. Si yo sé quién te paga, sé que sesgos puedes tener, punto, no hay nada más.  Creo que estamos frente a un periodismo que está en ciernes y que poco a poco va ir teniendo sentido. Por mis estudios de tecnopolítica a mí me preguntan cómo va a ser el partido político del siglo XXI y lo que puedo contar es que es un movimiento como Podemos que irrumpió en España en 2014,  estructuralmente como organización no tiene nada que ver con lo que son el PSOE y el PP. Utiliza otro tipo de comunicación, cuenta con otro tipo de organización y otro tipo de planteamiento. Que tiene cosas del pasado, claro, todo es un mezcal, lo nuevo y lo viejo convive actualmente. Su esquema comunicacional ha sido muy exitoso. Si no hubiese sido por el programa de televisión  La Tuerka (que dirige Pablo Iglesias Turrión, el líder de Podemos) que en América Latina y en buena parte del mundo se ve por internet, no se hubiera conocido a sus líderes y al movimiento. Fíjate, utilizan no solo el internet sino el vídeo,  las redes sociales que viralizan, etcétera, y luego lo utilizan también para mantener deliberaciones, la  plataforma de debate ciudadano lo cual ha tenido un éxito de convocatoria con unos criterios de deliberación apabullantes. Nunca se había usado esa plataforma con tanta intensidad en ningún caso. Estamos hablando de nuevas formas de redes políticas que han roto el mapa electoral anterior. Sin embargo, insisto: en el momento actual lo nuevo y lo viejo conviven y es muy importante ser consciente de ello porque muy probablemente las fórmulas de éxito sean aquellas que combinan las dos cosas.

-       Durante tu intervención en el Congreso Internacional de CIESPAL con motivo del décimo aniversario de Telesur hablaste de la nueva arquitectura de la comunicación y de la información.  En ese sentido, ¿explícanos qué es el periodismo de código abierto y libre?


-       Estos son términos prestados de la informática. Claro, es un código de nuestro siglo, no podemos obviar que ahora todo se comunica con ceros y que además se graba en soportes  magnéticos, que el coste de multiplicación es mínimo y que casi se puede hacer en tiempo real y alcance global. Esto es una realidad de las propiedades de la tecnología digital. Curiosísimo que los utilizamos y que no seamos conscientes de sus consecuencias. Una de las dos consecuencias que son obvias y que es la que más nos importa a nosotros  es sí o sí van a liberar el contenido.  Sí o si nuestro contenido va a ser liberado. Podemos poner un muro y decir usted me tiene que pagar si quiere leer esto sin publicidad. O ustedes me tiene que pagar si quiere ser el primero en leerlo porque el resto lo va a leer ocho horas más tarde o veinte horas más tarde o dos días más tarde. Pero va a ser temporal, o sea tu discurso ya sea escrito, visual, audiovisual o transmedia va a ser liberado, quiere decir que va a ser reproducido. Eso es código libre. Quiere decir que puede ser reutilizado y usado por cualquiera e incluso opuesto a lo que tú quieres. Además lo que nos ha enseñado Snowden es que todos y cada uno de tus movimientos, todos y cada uno de tus comunicaciones están almacenadas y pueden ser interceptadas, pueden ser filtradas y ser obviamente usadas en tu contra en un futuro. Entonces el periodismo del siglo XXI va a tener código libre, convenzámonos ya de ello. Lo segundo es abierto. Cuando el código se abre se está permitiendo que la gente entre a ver cómo es, lo mejore, lo ajuste a sus necesidades, por lo tanto el periodista tiene que poner los links a los bancos de datos que avalan su información, los vídeos y los audios enteros de la entrevista que se ha realizado, si no lo hace es sospechoso. Así como el amor tiene que ser fiel y comprometido, el periodismo tiene que ser de código libre y abierto.


-       En ese sentido, ¿qué implica la comunicación como bien común?


-       Esto es muy importante porque además es el mundo digital y la esfera digital la que reactualiza, la que pone de nuevo un valor a los bienes comunes como el lago, el río, el monte que se cuidan comunalmente, que son competencia de la comunidad y que no se pueden enajenar nunca, no se pueden privatizar. La economía del bien común no es opuesta a la iniciativa privada, simple y llanamente obliga a que la iniciativa privada colabore y revierta en beneficio comunitario. No es tampoco opuesta a la planificación estatal, hablar de la economía del bien común es también exigir con autoridad que mediante determinadas legislaciones se autorice explotar un bien común. Entonces, ¿qué es la información como bien común?, pues aquello que la comunidad y su representante periodístico gestionan juntos en beneficio de esa comunidad. Yo lo único que quiero es evidenciar que cuando nosotros hablamos de libertad de expresión estamos refiriéndonos a responsabilidad comunitaria. Porque el ejercicio de la libertad de expresión sin ningún tipo de responsabilidad equivale a que no hay una responsabilidad con los hechos, ni con las vidas de las personas, ni con la supervivencia ni la calidad de la comunidad. A mí no me interesa ese tipo de información, es malísima, hace daño. Yo  lo único que estoy diciendo es que la información es un bien común que es gestionado por profesionales de la comunicación en representación de los intereses y con la colaboración constante de unos públicos que en muchos casos saben bastante más que el periodista. Organizaciones que tienen mayor competencia que el periodista para hablar y hay que dejarlas hablar y hay que nutrirse de ellas. Es el modelo de las redacciones expandidas.

-       Pero entonces si es un bien común, ¿la información también se puede asimilar como un servicio público?


-       Sí, estamos hablando de lo mismo. Sabes por qué no empleamos ahora la cuestión del servicio público, porque hemos visto tantas veces los medios públicos ser puros medios gubernamentales, es decir, de las autoridades políticas de la administración que los financian o de cuotas particulares de los funcionarios que se eternizan, se encastillan ahí y se funcionariza un servicio público que parece más responder a las necesidades de esa organización que de la comunidad a la que sirve, pero obviamente no es tanto servicio público sino servicio al público y con el público. Porque ahora tenemos no audiencias sino gente que simplemente está oyendo, que habla, gente que debate, gente que remezcla, que cuestiona, que da la vuelta a los discursos. Ahora lo que tenemos es públicos activos y la fortaleza del periodista debe caracterizarse por la independencia y la autonomía frente a esas comunidades. Un periodista tiene el valor que tienen sus fuentes, su agenda de fuentes. Es que ahora lo que tiene no son solo fuentes, tiene es creadores de discurso.  Gente que está hablando, que está debatiendo, gente que está generado comunicación.

-       Uno de los retos del periodismo es descubrir significados y sentidos. Sin embargo, hojeando el libro me encontré con una anécdota según la cual tus estudiantes ya no leen periódico sino que los diarios impresos que llegan a la universidad donde dictas clases simplemente están destinados al reciclaje. ¿Qué debe hacer el periodista en cuanto a su preparación, en cuanto a su investigación? ¿Remitirse básicamente a otras fuentes, a otro tipo de información?

-       Yo no digo que el periódico vaya a desaparecer y muchísimo menos que los periodistas sean prescindibles, al contrario, el periódico se va a reformular.  Se va a reformular en qué. En un proveedor de flujos de información constante, porque estamos todo el día, 24 horas al día, siete días a la semana conectados con nuestros móviles a una información, a un flujo de información. Entonces se acabaron los dispositivos estáticos excepto para guardar en casa, el fin de semana cuando se vaya la luz y leer en cama tranquilamente la colección de reportajes que más te ha gustado a lo largo de unos meses y que quieres releer y que quieres subrayar, en fin, pero quiero decir, no va a desaparecer el papel. Esto tiene que ver con es otra cuestión y es cuál es el modelo de  negocio para periodismo. Estamos hablando de la función. La función ahora del periodista es ser un hacker, un militante de la transparencia,  de la participación. 




-       ¿Desde ese punto de vista tú reivindicas la figura del hacker?

-       Sí, pero además el periodista hace más cosas que el hacker, es el que crea el significado social. ¿Cómo? Ordenando una arquitectura descentralizada de flujos de comunicación; ordenando el debate; calificando los términos del debate; eliminando a los participantes ignorantes, fraudulentos, corruptos, de la esfera pública; largándolos fuera. Eso es lo que hace el periodismo de investigación, si yo no estoy inventando nada. Lo único que estoy intentando es conceptualizar un mundo de cambios muy drásticos que en vez de meter miedo deberían de dar esperanza, porque el periodista es más necesario que nunca, por cuanto nunca hubo tantísimo flujo de información y la peor censura es la mentira, la confusión, la verdad dada la vuelta, y es ahí donde nos quieren, es ahí donde el poder nos quiere.

-       Cuando la economía del mundo está corporativizada y la concentración mediática es infame, ¿cómo se puede vislumbrar un periodismo más democrático que coadyuve al Cuarto Poder en red, en medio de una sociedad consumista en la que el capitalismo criminal impera?

-       Yo no puedo pronosticar el futuro, nuca pensé que iba a habar un 15-M, tampoco imaginé que Podemos iba a estar donde está ahora. Creo que lo que viene está ocurriendo ya, que lo que viene está pasando, que solo tenemos que abrir bien los ojos a los discursos más emancipatorios que están, estén en los medios o no. La imprenta se inventó a mediados del siglo XV y tuvimos que esperar 120 años para que surgiera un periódico. En contraste llevamos dos décadas utilizando protocolos de internet, los cuales se han popularizado hace muy poco.  Cómo voy a saber yo cómo va a ser el periodismo orientado para ser leído por las nuevas generaciones en dispositivos móviles. Lo que si sé es que van a convivir distintos tipos de periodismos, por distintos sectores, porque además es más fácil ahora identificar tendencias y por tanto intentar satisfacerlas y más fácil también rentabilizarlas ahora porque el internet permite sobrevivir con un circulo suficientemente amplio y costos bajos. Yo jugaría al ejercicio intelectual de ver con perspectiva lo que no existía hace cinco años en mi país para darse cuenta de que dependiendo del nivel de penetración de internet, y de la capacitación tecnológica de los periodistas, de sus códigos éticos y de su formación intelectual, etcétera, los resultados son diferentes. Entonces las cosas están cambiando y creo que nuestra mirada está demasiado teñida de lo viejo, no tenemos ni conceptos y nos tenemos que inventar terminologías para las cosas que están, pero también es cierto que el periodismo que vaya a triunfar, el periodismo de verdad, será el periodismo de siempre, curioso y con coraje.


Quito, Ecuador.


VENEZUELA

ENTREVISTA CON EL HISTORIADOR LUIS BRITTO GARCÍA

“LA OMNIPOTENCIA MEDIÁTICA QUE PROFETIZABAN AUTORES COMO GEORGE ORWELL, HA FRACASADO EN VENEZUELA”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

Indiscutiblemente Venezuela es un laboratorio político que permite observar la solidez de un régimen de cambio inaugurado en 1999 por el comandante Hugo Chávez con la Revolución Bolivariana que ha debido soportar innumerables embates y conspiraciones tanto desde el ámbito interno como externo. Sin embargo, para el abogado, historiador y reputado analista político venezolano Luis Britto García, en su país ha fracasado la teoría  de la omnipotencia mediática, formulada entre otros autores, por el escritor británico George Orwell, “en el sentido de que bastaría que alguien tuviera un control de los medios para establecer un control absoluto sobre la sociedad”. En la patria de Bolívar, señala, “se demostró que no. Si bien los medios son muy influyentes, no son infalibles”.

Britto García participó como expositor en el Congreso Internacional Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur, que organizó el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, Ecuador, entre el 22 y 23 de julio, con motivo del décimo aniversario del canal interestatal Telesur.

En su intervención, el intelectual venezolano hizo hincapié en que Latinoamérica necesita “una mirada alternativa y una voz diferente”. Explicó que buena parte de los gobiernos progresistas de América Latina han emprendido procesos de creación de nuevos medios con el objetivo de contrarrestar el ataque que han tenido que enfrentar de los oligopolios mediáticos de la derecha que gozan de hegemonía.

Britto opina que en América Latina se está librando una “batalla mediática”, por lo que se hace necesario contrarrestar el insistente y malintencionado ataque de los medios de derecha de la región mediante cinco acciones puntuales: “aprobación de normativas que garanticen la difusión de información veraz, oportuna e imparcial; creación de organismos que apliquen las leyes relacionadas a comunicación; educación y formación de las audiencias y lectores para que aprendan a decodificar los mensajes mediáticos y exijan sus derechos; creación de medios libres, alternativos y comunitarios; e igualmente, creación de medios públicos”.

Resalta la aprobación de una normativa en comunicación en países como Ecuador, Argentina, Bolivia, Uruguay y Venezuela. La importancia de estas leyes, señala, es que son un mecanismo que permiten garantizar calidad y pluralidad de contenidos y simultáneamente frenan las posturas de comunicadores privados y medios que se sienten por encima de la ley.

Sobre los infundios de la derecha internacional en el sentido de que en Venezuela se restringe la libertada de prensa, recuerda una portada en la que aparece una serie de comunicadores con mordazas diciendo que en ese país no hay libertad de expresión. “¿En qué país que no haya la libertad de expresión se permite una portada de esa índole? Eso delata una mentira. Se dice que en Venezuela hay una hegemonía comunicacional –desde el gobierno-. Yo he llevado a un organismo como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pacas de periódicos en donde llaman a manifestaciones para derrocar la ‘dictadura’. ¿Qué dictadura permite eso? Un periodista que declara públicamente que no hay libertad de expresión está demostrando que si la hay. Esa es la paradoja que enfrentan muchos de nuestros países”. Recordó además que en Venezuela más del 65% de los medios son férreos opositores al gobierno bolivariano.




Sobre la realidad política y económica venezolana, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, dialogó en Quito con Britto García.

-       Sorprende que después de 16 años de gobierno chavista y tras una guerra mediática, económica y política sin cuartel como la que enfrenta el gobierno de Nicolás Maduro, las elecciones internas del partido Socialista Unido Venezolano del pasado mes de junio hayan sido todo un éxito que al obtener 3.200.000 votos. ¿Usted a qué atribuye ese éxito?

-       Evidentemente hay una formación de coincidencia en el pueblo. Hay que decir que esas elecciones internas no estaban solo reservadas a militantes del partido Socialista Unido de Venezuela, carnetizados, sino a la población en general y es un respaldo bien interesante así como una muestra de que en Venezuela hay una participación política muy resaltante. Destacaba recientemente Ignacio Ramonet que en la mayoría de los procesos progresistas que se han emprendido en América Latina han perdurado a pesar de las muertes de sus dirigentes máximos, como en los casos de Néstor Kirchner y Hugo Chávez. Eso se debe en parte a que han ido poco a poco manejando los medios de comunicación frente a los cuales estaban indefensos, mediante la puesta en marcha de una serie de recursos.  Primero leyes de telecomunicaciones, creación de emisoras de servicio público y emisoras alternativas libres y comunitarias, educación de los usuarios y en líneas generales ampliación de la participación de los pueblos dentro del fenómeno de la comunicación que antes estaba reservado a los propietarios de los grandes medios y a los grandes anunciantes que eran los únicos que emitían en nuestros países. Ahora hay un gran sector que tiene también una participación a partir de un conjunto de medios que se han tenido que crear de manera especial para eso, porque los medios tradicionales siguen transmitiendo el mensaje de la asociación de empresarios, de los medios patronales y de los grandes anunciantes.

-       ¿Considera que en Venezuela se ha generado hegemonía desde el punto de vista del concepto de Antonio Gramsci y por eso es que está avanzando la Revolución Bolivariana, no obstante los distintos embates?


-       Sí, yo tendría que distinguir entre dos categorías de hegemonía. Sí vamos a hablar de hegemonía en la posesión de medios de comunicación, el sector conservador y los gremios patronales tienen una hegemonía apabullante, tienen algo así como un centenar de televisoras contra unas cinco o seis emisoras de servicio público. Tienen también alrededor de un centenar de cotidianos contra unos cinco que no están decididamente contra el proceso bolivariano. Es decir, en ese sentido ellos son mayoría de cien contra cinco, o cien contra seis. Ahora, cómo se explica que el bolivarianismo siga teniendo el favor de las masas. Yo diría por el mensaje, la hegemonía comunicacional de bolivarianismo está en el mensaje. El mensaje conservador de la oposición es de discriminación social, de desprecio hacia el pueblo y de género.  Llaman al pueblo mono, bestia, dientes, porque dicen que tiene nada más dos dientes y así esperan que el pueblo adhiera a ellos. También discriminación de género.  Hay manifestaciones terribles de machismo contra la mujer, hubo una protesta porque se estableció últimamente que la mitad de las candidaturas debe ser masculina y la otra femenina. La oposición rechazó eso pero de manera furiosa y todavía está protestando. El mensaje del bolivarianismo es de inversión social; es de que el gasto público tiene que estar dirigido a las necesidades fundamentales del pueblo; es un mensaje nacionalista y de integración latinoamericana. Entonces ese mensaje atrae el consenso por más que el otro mensaje sea difundido por una abrumadora concentración de medios no obtiene el consenso, por lo menos hasta ahora no lo ha obtenido. Esto es interesante porque en Venezuela hubo dos experiencias únicas en el mundo. El golpe mediático, el golpe del 2002, fue dado por los medios de comunicación, incomunicaron al presidente, difundieron la falsa noticia de su renuncia, ocultaron todo los movimientos que hacía el pueblo para reclamar el regreso del mandatario que habían elegido, y ese mismo año arrancó un sabotaje petrolero y durante dos meses y medio todos los medios privados se encadenaron minuto tras minuto, hora tras hora, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, únicamente a solicitar el derrocamiento del gobierno legitimo. No transmitieron siquiera mensajes comerciales, todo eran proclamas para derrocar al gobierno legitimo y sin embargo ese lavado de cerebro fracasó. La omnipotencia mediática que profetizaban autores como George Orwell, en el sentido de que bastaría que alguien tuviera un control de los medios para establecer un control absoluto sobre la sociedad, se demostró que no.  En Venezuela esos dos experimentos clave demostraron que la hegemonía de los medios, si bien son muy poderosos y determinantes, no son infalibles ni todo poderosos. El ejemplo de Venezuela no es exclusivo, otros países pueden también seguirlos o tomar iniciativas en ese sentido.

-       Cambiemos de tema. ¿Qué está pasando con el gobierno del presidente Maduro que no ha podido hacerle frente en forma efectiva a la guerra económica, a la especulación de alimentos? ¿No podría el gobierno generar  mecanismo para importar alimentos y los productos de primera necesidad?

-       Lo mismo me pregunto yo y se pregunta una cantidad de venezolanos. Yo he propuesto en múltiples oportunidades que el gobierno asuma la importación de los bienes de consumo básico directamente porque nuestro empresariado es muy poco productivo con honrosas excepciones, entonces lo que hace esencialmente es que le solicita dólares a tarifa preferencial al gobierno para importar bienes y después revende esos bienes que obtuvo a 6,2 bolívares por dólar, a 100 dólares, y a precios absolutamente estrambóticos. Es más, el presidente Maduro reveló que en varios años se perdieron como 60 mil millones de dólares porque empresas de maletín hicieron importaciones fantasmas. Se entregó el dinero y no hicieron nada.  Creo que esa experiencia es tan devastadora que el gobierno debería asumir el tema de importación de los bienes básicos, claro eso es peligroso, puede venir ineficacia, puede haber corrupción, pero peor que lo que ha sucedido no. Ahora esa es meramente una propuesta mía como ciudadano de a pie.  Debe haber desde luego aplicación sin contemplación de toda una serie de estrategias que protejan al consumidor, que fijen los precios máximos, etcétera, pero se está haciendo de una manera muy débil y yo creo que eso es por la voluntad del gobierno de mantener un sistema mixto. Tengo sobre eso una parábola, yo la llamo la parábola de la granja mixta. Un granjero decide hacer una granja mixta,  la mitad de gallinas y la mitad de zorros, a la semana los zorros se han comido a las gallinas y se comen al granjero. En Venezuela está sucediendo algo así. Se conserva una economía especulativa basada en sacar la mayor ventaja contra el prójimo y una economía humanística, socialista, si tú dejas sin mayor protección a esos dos sectores pues es fácil adivinar lo que puede suceder. 

-       El presidente Maduro ha enfrentado en sus dos años de gobierno una cantidad enorme de saboteos y sin tener el liderazgo del comandante Chávez, ha podido hacerles frente. ¿Es un gobierno sólido políticamente?


-       Sí es un gobierno sólido, Maduro llegó al poder con 1.5% de ventaja pero un año después, en las elecciones regionales, el bolivarianismo sacó 11.5 de diferencia, una cosa apabullante. Es un gobierno sólidamente asentado en las bases populares. Maduro ha enfrentado un conjunto de disturbios que fueron ataques terroristas  y que solo ocurrieron en 19 municipios de los 335 que tiene Venezuela, pero que han sido presentados por los medios internacionales como una especie de conmoción nacional. Ahora, desde luego es muy difícil sustituir a un líder como Chávez, pero es que Chávez no era solo él, era su discurso. Lo importante es que durante los gobiernos del bolivarianismo la inversión social ha andado por encima del 65% de todo el gasto público y desde luego esa tendencia continúa ahora. Las misiones, por ejemplo, continúan y han tenido tanto éxito que la oposición después de que se murió Chávez dice que va a continuar estos programas después de que predicaba diariamente el magnicidio, lo trataban de zambo, le decían las cosas más terribles. Por eso yo siempre digo, por qué no se inscriben en el Partido Socialista Unido de Venezuela, si los programas de éste son tan buenos; por qué los dirigentes de la oposición no se afilian allí, si lo que van es a continuarlos. Ahora es evidente que eso que proclama la oposición es falso, porque es esencialmente neoliberal y en caso de que llegara al poder eliminaría todos esos programas.

-       ¿Cómo prevé las elecciones legislativas de diciembre? ¿Cuál es su pronóstico, aunque es difícil ver la bola de cristal pero los 3.200.000 votos de las internas del PSUV pueden dar un indicador?


-       Sí, pueden dar un indicador, ahora hay que señalar que la guerra económica, al desaparecer por ejemplo productos básicos como la leche, la harina de maíz y otras cosas, ha provocado un cierto malestar popular difícil de medir. Sin embargo creo de forma optimista que el bolivarianismo triunfará pero quizá el margen no será demasiado grande, no porque aumente el número de votos de la oposición sino porque muchos bolivarianos se abstendrán como una especie de protesta silenciosa.


Quito, Ecuador.


ARGENTINA

ENTREVISTA CON EL POLITÓLOGO ARGENTINO DANTE PALMA

POR OPORTUNISMO POLÍTICO, CANDIDATOS DE LA DERECHA EN ARGENTINA HAN TENIDO QUE INCORPORAR A SU DISCURSO LINEAMIENTOS ANTINEOLIBERALES DEL KIRCHNERISMO




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

La derecha en la Argentina causante de la debacle económica de comienzos de este siglo ha tenido que incorporar a su discurso principios ideológicos antineoliberales que proclama el kirchnerismo como la intervención y el rol protagónico del Estado en el manejo de los sectores estratégicos de la nación para poder competir por el relato político en la actual coyuntura electoral. Así lo analiza el politólogo y periodista Dante Palma. Obviamente lo hace por oportunismo político porque buena parte de la sociedad argentina aprueba que áreas como la petrolera o la de las pensiones sean manejadas por el Estado, luego de varios años de haber sido succionadas en beneficio de los privados. El kirchnerismo logró revertir esta situación, volviendo a nacionalizar dichos sectores.

Para conocer su óptica respecto de la coyuntura política de Argentina, dialogamos con el periodista Dante Palma, filósofo, investigador social y panelista del programa periodístico 6, 7, 8, que se transmite por la Televisión Pública de ese país y que tiene como característica ser un espacio de opinión de claro matiz gobiernista.

Uno de sus últimos libros es Quinto poder. El ocaso del periodismo (Planeta, Buenos Aires, 2014), en el que reflexiona sobre el desarrollo completamente mediatizado de la humanidad y la ultra concentración de la propiedad de los medios de comunicación.

Palma señala que el concepto de quinto poder lo toma del comunicólogo hispano-francés Ignacio Ramonet para denotar la necesidad de que surja una fuerza de la sociedad civil pero empoderada por la decisión política del Estado, “capaz de ponerle límite a la prepotencia de la prensa, a ese cuarto poder que quita y legitima gobiernos y nos quiere hacer creer que la opinión pública coincide punto por punto con la línea editorial de las corporaciones mediáticas”.

“A partir del ejemplo de Latinoamérica se observa –sostiene el autor- que la viabilidad del quinto poder depende de la acción directa de los gobiernos y de los Estados, los únicos capaces de enfrentar a las grandes corporaciones económicas. Sin esa decisión política y sin una agenda que realce el valor de una disputa cultural difícilmente estaríamos asistiendo a un momento tan crítico del periodismo tradicional y al auge de nuevas formas y voces. Porque en buena parte de Latinoamérica, y en Argentina en particular, no tenemos, como sucede en la mayoría de los países del primer mundo, a los cuatros poderes del mismo lado frente a la sociedad civil. Mas bien, está la decisión del “primero” de los poderes (el poder ejecutivo), seguido de un enorme consenso que incluye fuerzas opositoras en el “segundo” (el poder legislativo) enfrentando a aquellos dos poderes que no solo tienen en común intereses económicos e ideológicos sino que también se caracterizan por ser aquellos poderes que no son elegidos a través del mecanismo de elecciones democráticas. Me refiero, claro está, al modo en que el cuarto poder, el de las corporaciones económico-mediáticas, ha logrado hallar en el “tercero” de los poderes (el poder judicial) el dique de contención para el avance de muchas de las medidas impulsadas por los representantes de la ciudadanía”.

Aprovechando su participación como panelista en el Congreso Internacional Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur, que organizó el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, Ecuador, entre el 22 y 23 de julio, con motivo del décimo aniversario del canal interestatal Telesur, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net le solicitó a este analista argentino su percepción sobre el momento político en su país.




-       ¿Ante el al relato dominante de los grupos corporativos desde el punto de vista mediático, el kirchnerismo que es la primera fuerza política en Argentina (el Frente para la Victoria), ha logrado construir hegemonía desde un punto de vista gramsciano?

-       Lo que sería el discurso kirchnerista sigue siendo minoritario, podríamos decir que es un discurso contrahegemónico, aún con el avance de la Ley de Servicios de Comunicación, la voz hegemónica sigue siendo la de las corporaciones económicas que son las dueñas de los medios. Sin embargo lo que si te puedo decir y sucede, se está viendo claramente ahora en época de elecciones, es que los principios fundamentales del proyecto kirchnerista han tenido que ser tolerados incluso por las variantes de la derecha y por los sectores conservadores en el sentido de aceptar que el Estado tiene que intervenir. Aceptar, por ejemplo, que la empresa petrolera tiene que ser estatal, que las jubilaciones tienen que ser manejadas por el Estado y no pueden estar en manos privadas, bueno ese tipo de cosas que el paradigma neoliberal siempre puso en tela de juicio hoy en la Argentina no son puestas en tela de juicio por los candidatos presidenciales de la derecha. En ese sentido si puedo decir que hoy un amplio porcentaje de la población apoya estos planteos antineoliberales aun cuando no sea kirchnerista.

-       Los sectores que respaldan el gobierno de Cristina Fernández han instalado la idea de que es necesario defender el “modelo” iniciado por el presidente Néstor Kirchner a partir de 2003, o lo que es lo mismo, el proyecto kirchnerista posneoliberal. ¿Este proyecto político se defiende solo o el gobierno ha tenido que hacer un gran esfuerzo de comunicación para solidificar su discurso y de esta manera convencer a buena parte de la sociedad argentina?


-       No, solo no se defiende, aunque el kirchnerismo tuvo una mala política comunicacional durante muchos años y podría decir que en la actualidad tiene problemas en ese sentido. Adopta diferentes opciones: desde la utilización de las cadenas nacionales hasta optar por diferentes formatos de comunicación, pasando  por los medios que tienen una línea editorial más afín con el gobierno. Si bien los medios influyen no son determinantes porque en el caso del kirchnerismo que fundamentalmente es una continuidad del peronismo, cuenta con el respaldo de una base peronista, de la tradición peronista, que es muy fuerte y que está por debajo de esa superficie mediática de histeria que grita que se vaya. Eso es lo que explica que después de muchas crisis, entre ellas la del 2009, en la que parecía que el kirchnerismo se terminaba y que incluso no culminaría su mandato de “repente” entre comillas se empiezan a dar una serie de acciones sucesivas  y a emerger espacios especialmente de la juventud con un claro apoyo hacia el gobierno que deriva que el kirchnerismo gane las elecciones presidenciales en primera vuelta en 2011 con el 54% de los votos.

-       El programa de televisión 6, 7, 8, del cual haces parte como panelista es único en su género porque es un espacio de opinión que se caracteriza por ser muy gobiernista. ¿Hasta qué punto una cadena estatal, la Televisión Pública Argentina, puede darse el lujo de tener un programa de televisión de debate marcadamente gobiernista? ¿Cómo analizas ese enfoque político desde el punto de vista de utilizar un bien púbico para apuntalar la defensa de un sector político que detenta el poder ejecutivo?

-       Yo creo que hay que contextualizar el caso porque obviamente si lo observas desde afuera vas a decir que una televisión pública es un medio de comunicación que no puede ser del gobierno. Desde ese punto de vista hay que decir que un programa claramente progubernamental no debería gozar de esa prerrogativa. Sin embargo cuando lo contextualizas se puede ver que el gobierno en el caso argentino cuenta con el poder formal pero no tiene el poder real. En ese sentido la voz del gobierno y la voz de la inmensa cantidad de gente que lo apoya no tenía espacio en los medios. En realidad, para aclararle a la gente, la televisión pública tiene un programa como 6, 7, 8 que sale seis horas por semana. O sea que si se hace la cuenta no ocupa ni el 3% de la programación de la televisión pública y es un programa plenamente político con claro sesgo oficialista. En ese contexto te voy a decir que el Estado también tiene la obligación de dar un espacio a voces que eran acalladas o sectores invisibilizados. Un programa como 6, 7, 8 no tenía lugar en ninguna de las televisoras privadas, en consecuencia si la televisión pública no le daba ese espacio a una voz como la del gobierno que en las elecciones de 2011 obtuvo un respaldo abrumador se le estaría coartando su derecho a expresarse. El deber de ser plural obliga en este caso a que una televisión pública le dé voz incluso a un sector claramente parcializado.

-       ¿En tu condición de periodista y analista político, consideras que el estilo de la prensa de la derecha en América Latina que se caracteriza por sus mentiras y las constantes calumnias e injurias que lanza, tal cual como ocurre en tu país con medios como La Nación y Clarín está agotado, o crees que van a seguir utilizando esa misma estrategia para tratar de desgastar a los gobiernos progresistas?

-       Es difícil que haya vuelta atrás cuando se reconoce por buena parte de la población que los medios no son independientes, ni neutrales, sino que por el contrario defienden intereses y ahí es difícil que haya un cambio. En el caso argentino veo que hay un intento de que la corporación periodística que está fracturada entre oficialistas y no oficialistas busca un retorno, volver a ser esa corporación que tenía de contraparte al gobierno de turno. Así que yo creo que lo que va a venir está abierto, es por un lado eso. Hay un intento de suturar esa fractura que se ha dado de una manera tal que tanto periodistas oficialistas como no oficialistas seguramente puedan confluir en una corporación monolítica que supieron tener hace 15 años.

-       ¿Por qué tu último trabajo bibliográfico se titula Quinto poder, el ocaso del periodismo?

-       Porque creo que es una categoría que nos permite pensar y  dar cuenta del nuevo diagrama de las sociedades. Me parece una categoría altamente controvertida que yo tomo de Ignacio Ramonet para analizar la necesidad de controlar a ese cuarto poder. Es decir, que la sociedad civil o el pueblo sea capaz de controlar ese cuarto poder, y de esta manera se convierta en quinto poder, se empodere o se visibilice y para ello hace falta una decisión del Estado, una decisión de los poderes del Estado. No podemos pensar en que la sociedad civil por generación espontánea y mágicamente de repente empiece a tener una agenda contrahegemónica y pueda disputar esos espacios con los medios tradicionales corporativos.


Quito, Ecuador.


MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

OPINA EL ANALISTA DE MEDIOS COLOMBIANO OMAR RINCÓN

“EN COLOMBIA LOS NOTICIEROS DE LOS CANALES PRIVADOS PRESENTAN LA MITAD DE LA VERDAD” 



POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

Hay que rescatar la palabra militante. En Colombia militamos en la ideología de Álvaro Uribe Vélez pero podemos militar en la de los derechos humanos, en la de género”, sostuvo el analista de medios e investigador social, Omar Rincón, durante una de sus intervenciones en el marco del Congreso Internacional Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur, que organizó el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, Ecuador, entre el 22 y 23 de julio, con motivo del décimo aniversario del canal interestatal Telesur.

Rincón al señalar que en Colombia hay una crisis en cuanto a la calidad de los noticieros de las cadenas privadas de televisión, resaltó sin embargo, el profesionalismo de sus periodistas. Varios de ellos, dijo, están dirigiendo en la actualidad importantes cadenas de noticias en diferentes países de la región.

Respecto del desarrollo comunicacional en Latinoamérica el analista colombiano señaló que en el siglo XX se introdujeron dos ideas que impidieron el desarrollo de medios públicos. “La primera: que la libertad expresión pertenecía a los medios privados. Y la segunda: que los medios públicos debían dedicarse a hacer televisión educativa y cultural”.

Esa mentalidad está cambiando, dijo Rincón, por cuanto que la región se dio cuenta que se quedó “sin cosas públicas”, más aún cuando “lo público es muy grande en el mundo y acá todo es privado, incluso los medios”. En este contexto los gobiernos, principalmente progresistas, se percataron de que era necesario crear medios públicos que representen otros intereses.

“Se dieron cuenta que es necesario tener un lugar para aquellos contenidos que los medios privados no abordaban, porque no generan rating”.

Desde su punto de vista, existen tres retos para los canales de televisión públicos. “Asumir que deben entretener y emocionar a la gente, contar historias e innovar en formatos populares para que las personas sepan que son sus medios”. En ese sentido recomendó avanzar en la estética en la manera de narrar porque la región es muy diversa.

“América Latina tiene estéticas propias y debe aprovecharse su espontaneidad”, en la seguridad de que si se trabajan comunicacionalmente formatos nuevos, serán exitosos.

Considera igualmente que la gente seguirá prefiriendo lo local, por sobre lo nacional e internacional, porque genera reconocimiento. Lo que la ciudadanía busca, según Rincón, es identificarse culturalmente con lo que ve en los medios.




Sobre la realidad de los medios de comunicación en Colombia, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net dialogó en Quito con Omar Rincón.

-       ¿Cómo analiza el proceso comunicacional que se da en Colombia cuando el relato está a cargo de los tres hombres más ricos del país?

-       En América Latina hay casos como el de Colombia o de países que son más de derecha en los que hay una sola voz y ahí es muy problemático sobre todo por el cruce de propiedad de los medios. Es el hecho de que banqueros, constructores, petroleros, son los dueños de los medios como ha sido costumbre en Colombia. En este país la comunicación ha sido más que pública, una comunicación institucionalizada. Sin embargo tengo que resaltar que durante  el gobierno de Álvaro Uribe que es lo más grave que nos ha pasado en Colombia por la alta dosis de autoritarismo los grandes escándalos que se dieron fueron destapados en su gran mayoría por los medios que aun mantienen abiertas las investigaciones. Fueron los medios los que denunciaron, no fue la academia, ni tampoco el movimiento social.  Colombia es un país de derecha en todo, en la academia, en el movimiento social, en toda parte. Los defensores de derechos humanos, los medios ciudadanos, los alternativos  son pocos, entones la pregunta fundamental es por qué tenemos un país como tan de derecha y tan concentrado y que nos parezca normal que esto suceda.

-       Si bien el poder de la derecha es concentrado, el establecimiento y la burguesía están fragmentados, por eso las denuncias que se hicieron en el  gobierno de Uribe…

-       Puede ser lo que sea, pero los medios en Colombia están mal, el periodismo colombiano está muy mal, existe muy poco disenso, aunque el país tiene muy buenos periodistas y hacemos unos esfuerzos grandísimos. Es muy interesante observar que el director de noticias de Univisión, la cadena más grande de Estados Unidos, es colombiano; la presidenta de Telesur es colombiana; el director y directora de noticias de Ecuavisa y de América TV en Perú también los son. Puede que uno no la comparta la visión y lecturas del mundo de esos medios pero los periodistas colombianos funcionan. Lo cierto es que cada país tiene los medios que se merece.

-       Los medios de comunicación históricamente han sido extensiones del poder político y del poder económico. En el caso colombiano no le parece que es honesto, aunque muchos lo critiquemos por sus contenidos, que un canal de claro tinte fascista como NTN24 del grupo Ardila Lülle asuma su condición de ultraderecha sin ambages y conspire contra los gobiernos progresistas en de América Latina?

-       Sería honesto si lo hiciera transparentemente. Solo que Colombia a uno le molesta que RCN, Caracol o NTN24 digan esta es la realidad y esta es la noticia. Tendrían que arrancar diciendo: aquí estamos defendiendo este proyecto, en RCN las noticias son uribistas; en NTN24 estamos para combatir el chavismo; que lo digan, pero tenemos que intuirlo y cuando se les reclama argumentan que la que presentan es la verdad. No, es la mitad de la verdad. Sería buenísimo que dijeran esta es la mitad de la verdad. Eso sería honesto, pero lo que pasa es que nos hacen creer que la suya esa es la verdad.


-       Usted ha sido muy crítico de los procesos de expedición de leyes de comunicación como los que se han dado en Venezuela, Argentina, Ecuador que han posibilitado avances en la democratización y acceso a frecuencias de radio y televisión. ¿Por qué?


-       La ley argentina me parece buenísima, la ley ecuatoriana me parece buena excepto lo de control de contenidos sobre lo cual no estoy de acuerdo. El sistema de pantallas está bien pensado pero a mí lo que no me parece es que haya una sola manera de informar, es como si no hubiera diversidad como hay en Argentina, diversidad de pantallas públicas, diversidad estética.  Yo creo que en el país donde hay mayor libertad de expresión en América Latina es Argentina porque todo el mundo puede decir lo que quiera, incluso se tolera la injuria y la calumnia.  Creo que estos gobiernos están demasiado obsesionados con la comunicación. Yo nunca he dicho que son autoritarios, lo que he dicho es que son mejores comunicando que gobernando. En el caso del gobierno ecuatoriano tengo que decir que es excelente en políticas públicas de salud, educación, vivienda, infraestructura vial, ha hecho una excelente gestión y ha hecho una buena labor en la construcción de la comunicación pública que no existía, aplaudo eso, o sea es totalmente valido, es válido la lucha comunicacional, pero no esa irascibilidad de no permitir absolutamente ningún disenso porque todo es convertido en linchamiento mediático y en control de contenidos, eso es en lo que no estoy de acuerdo.

-       ¿Y cuál es su opinión respecto de repartir las frecuencias en porcentajes de 33%  entre los sectores privados, públicos y comunitarios?


-       Sí, hay que ir a mirar la práctica y el financiamiento de estas leyes.  Cuando se hacía la ley yo preguntaba ¿cómo la van a financiar? Si no hay financiamiento, es grave el problema. Se puede dar el de 33% para medios ciudadanos, ¿y el financiamiento de dónde viene? Si se pone uno a mirar la aplicabilidad de la ley hay que establecer cuánto de ese 33% está lleno y cuánto está asignado.

-       ¿Sería conveniente una ley de comunicaciones  para Colombia?

-       Obvio, necesitamos una ley de comunicaciones integral, pero infortunadamente sacamos una ley de televisión, una de radio, una digital, una de internet. En Brasil, por ejemplo, los medios ciudadanos son una maravilla, pero los medios de internet y los medios masivos son controlados únicamente por O Globo.


Quito, Ecuador.