lunes, 27 de julio de 2015

MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

EN LATINOAMÉRICA EXISTEN TENTATIVAS DE GOLPES DE ESTADO CONTRA GOBIERNOS PROGRESISTAS DESDE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: IGNACIO RAMONET
 


POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

La principal batalla que libra América Latina en la actualidad es mediática, sostuvo el periodista y comunicólogo hispano-francés, Ignacio Ramonet, durante un diálogo que sostuvo con la presidenta de Telesur, Patricia Villegas, en el marco del Congreso Internacional “Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur”, que se realizó en el Centro de Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, entre el 22 y 23 de julio.

Durante la teleconferencia que fue transmitida desde Venezuela para Ecuador, Ramonet llamó la atención en el sentido de que en Latinoamérica existen tentativas de golpes de Estado en contra de los gobiernos progresistas desde los medios de comunicación y también desde el ámbito judicial.

En desarrollo del diálogo que sostuvo con la presidenta de Telesur, el periodista, escritor y director de la edición de Le Monde Diplomatique en español, realizó un balance sobre la labor informativa que a lo largo de dos lustros ha realizado esta cadena informativa con sede en Caracas que en 2005 fue inaugurada por el entonces presidente venezolano Hugo Chávez Frías.

En este contexto, Ramonet señaló que Telesur es una respuesta al golpe mediático de 2002 contra el presidente Chávez, al tiempo que resaltó la importancia histórico-política de este canal interestatal que, aseguró, cambió la realidad comunicacional en América Latina al promover el paso de “consumidores a usuarios de la información”, entendiendo a la comunicación como un derecho de todas las personas.

Recordó que los medios internacionales privados informaban sobre la región desde la mirada de medios norteamericanos como CNN. Por eso ha sido de vital importancia contar con una voz que diera a conocer las noticias en América Latina, con una lectura diferente.

“Era indispensable que hubiera una voz latinoamericana para latinoamericanos”, recalcó.
Gracias a Telesur se ha revelado lo que estaba oculto, lo que no querían revelar los medios hegemónicos, como el caso del golpe de Estado en Honduras contra el presidente José Manuel Zelaya en junio de 2009, recordó el comunicólogo.

En ese sentido, agregó, Telesur permite ver la diferencia de las realidades latinoamericanas de las ópticas reaccionarias que difunden los canales de televisión de la derecha. Por eso, insistió, es en los medios de comunicación en donde se da la batalla política.

El proceso de conformación de Telesur requirió de la integración y compromiso de otros Estados latinoamericanos. La iniciativa de Venezuela caló en países como Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Uruguay, los cuales además de aportar con recursos incentivaron la creación de este medio que, en palabras de Ramonet, permitió dar a conocer “la palabra emancipadora latinoamericana en el escenario mundial”.

Por su parte, la presidenta de este canal informativo internacional, Patricia Villegas, sostuvo que tras diez años de transmisión de Telesur se han roto esquemas sobre la función que debe cumplir la televisión pública. Una muestra de este cambio es la utilización de dos géneros que desde lo público no han sido articulados: lo noticioso y el entretenimiento.

Esta iniciativa garantiza, además, la integración latinoamericana, incluyendo a países del Caribe, donde predomina la lengua anglosajona. Villegas también resaltó el hecho de que se está cumpliendo el primer año de transmisión de Telesur en inglés.

Telesur no es un canal tradicional de televisión, es un multimedio y multiplataforma que tiene entre sus prioridades diversificar los contenidos con aquellas expresiones latinoamericanas como la música, la gastronomía, la historia, la cultura, para que los habitantes de la región conozcan la historia de sus países y su identidad.

EL RETO ES DESMONTAR LA MANIPULACIÓN

Retomando el tema de la batalla mediática, Ramonet ejemplificó la realidad de la manipulación que ejercen los medios hegemónicos en el Ecuador y cómo el propio presidente Rafael Correa, a quien los sectores conservadores acusan de “autoritario”, ha enfrentado con decisión a estos órganos publicitarios de la derecha.

“La batalla en Ecuador, la dirige casi personalmente el presidente Correa haciendo un análisis de deconstrucción prácticamente cada semana, en cada sabatina, donde enseña cómo se desmonta una manipulación mediática. Y aporta una lectura mediática precisamente para alertar a los ciudadanos contra las manipulaciones”, señaló el periodista hispano-francés.

Ramonet llamó la atención sobre la coyuntura política latinoamericana en donde  los medios privados en la actualidad cumplen una función política ante el debilitamiento de los partidos de la ultraderecha que impulsan el criminal modelo neoliberal que arruinó a los países de la región. Señaló que con Telesur ha habido un despertar de los medios públicos que muestran otra realidad, otro relato, al de la prensa hegemónica, pero también destacó la irrupción de medios comunitarios para que las personas y los sectores populares puedan difundir su palabra. Este, dijo, es un proceso de democratización y diversidad de los medios y sus contenidos.

Añadió que los medios públicos en diversos países están innovando en lo informativo, con noticias y lecturas de las realidades nacionales, regionales e internacionales, desligándose de lecturas que obedecen a intereses corporativistas y hegemónicos. Antes el monopolio de la noticia politizada, subrayó, lo tenían los medios privados y los dueños de estos medios “que hacían política, que han hecho política y siguen haciendo política contra los procesos revolucionarios”.

En conclusión, para Ramonet América Latina vive un proceso de comunicación vertical Sur-Sur, en el que los países se observan entre ellos y no solo de manera horizontal en la que la mirada siempre se centraba en Norteamérica.

Puntualizó señalando que el mundo está  presenciando el cambio de las audiencias gracias en buena medida a los avaneces tecnológicos como Internet que ha posibilitado la interacción a través, por ejemplo, de las redes sociales. “Hemos pasado –dijo- de los medios de masas a la masa de medios”.

Quito, Ecuador.


lunes, 13 de julio de 2015

DEMOCRACIA


CHANTAL MOUFFE EN BOGOTÁ: “LA IZQUIERDA NO DEBE TEMER A LA MOVILIZACIÓN DE LAS PASIONES PARA GENERAR POLÍTICA CONTRAHEGEMÓNICA”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

La filósofa y politóloga belga sustentó en su disertación en la capital colombiana que “resulta imposible comprender la política democrática sin reconocer las pasiones como la fuerza motriz en el ámbito político”.

En ese sentido, señaló, la dimensión afectiva cobra un papel fundamental, porque los afectos, constituyen las pasiones colectivas y pueden ser movilizados dentro de un esquema democrático.

El problema radica en que algunos sectores de izquierda creen que solo se puede utilizar la “razón” para movilizar y motivar a la sociedad porque eso de utilizar las pasiones es lo que hace la derecha echando mano de su herencia fascista.

“Política y pasiones: cómo movilizar afectos en una dirección democrática” fue el título de la conferencia que dictó Chantal Mouffe en la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República de Bogotá el pasado 8 de julio, dentro del programa académico Ciclo Entrecruzamientos-Ciudadanías en el Posconflicto, organizado por esta entidad conjuntamente con la Universidad Javeriana y la Alianza Francesa.

La destacada catedrática universitaria y autora de numerosos libros y ensayos habló en esta oportunidad de las pasiones y de cómo esta dimensión subjetiva influye en la construcción de identidades colectivas y por ende en la articulación real de la democracia.

Mouffe (Charleroi, Bélgica, 1943) es filósofa y politóloga, actualmente profesora de teoría política de la Universidad Westminster de Londres. Entre los numerosos textos que ha publicado se destacan: Hegemonía y estrategia socialista; El retorno de lo político. Comunidad, ciudadanía, pluralismo, democracia radical; La paradoja democrática; En torno a lo político; y Agonística. Pensar el mundo políticamente. Son obras cuyo hilo conductor pone en tela de juicio la aplastante hegemonía neoliberal y plantea otros caminos para construir democracia desde la actividad de actores políticos renovados en sus formas y planteamientos.

En 1985 ganó reconocimiento cuando publicó junto al filósofo y politólogo argentino Ernesto Laclau (fallecido en 20014), quien además fue su esposo, “Hegemonía y estrategia socialista”, un libro que generó amplio debate y controversia por haber marcado las líneas del denominado “posmarxismo”, al tiempo que le planteó a la izquierda la necesidad de optar por distintas alternativas. Para muchos analistas esta es una obra anticipatoria de los fenómenos políticos que han irrumpido en estos tiempos como “Podemos” en España y “Syriza” en Grecia.

ARTICULACIÓN DE AFECTOS PARA GENERAR UNA POLÍTICA CONTRAHEGEMÓNICA


Al ampliar el alcance de su tesis, esta científica social explica que “no basta con crear afectos, sino que también hay que ver cómo articularlos” para lograr una transformación política. En ese sentido, agregó, es necesario traspasar la mera idea de movimiento, como representan los casos de los indignados en España u Occupy en Estados Unidos.

“Una política contrahegemónica necesita la creación de un régimen diferente de deseos y afectos, con el fin de generar una voluntad colectiva capaz de desafiar el orden existente. Eso es la movilización de las pasiones”, enfatizó la filósofa.

“Sería trágico para la izquierda y para el futuro de la democracia abandonar ese terreno (de las pasiones) sólo a los movimientos populistas de derecha. Hoy en día una política de izquierda tiene que pensarse como populismo de izquierda. Una articulación de demandas colectivas que constituyan un ‘nosotros’”, precisó Mouffe.

“Las pasiones –continuó– permiten destacar la dimensión del conflicto político y sugerir una confrontación entre ideas polémicas colectivas, dos aspectos constitutivos de la política”.

Criticó a algunos sectores de izquierda, sobre todo de Europa, porque “no entienden nada sobre el papel de los afectos y le tienen miedo a la dimensión afectiva, a las pasiones”. Dijo que esa visión está oscurecida por el tema del nazismo, por el ejemplo de Hitler, que logró suscitar las pasiones de todo un pueblo.

Con esa visión, insistió, se le deja todo el campo libre a la derecha y la izquierda debe actuar logrando movilizar la dimensión afectiva y las pasiones en una dirección democrática. “Esta es para mí una de las características del populismo: reconocer la importancia de crear una dimensión popular a través de la movilización de las emociones afectivas”, explicó.

Mouffe hace énfasis en que en estos tiempos de lucha contrahegemónica por parte de sectores progresistas y partidos de izquierda, “dejar el terreno de las pasiones abierto solo a la derecha populista o a la extrema derecha es terriblemente peligroso. Estoy convencida –afirma- de que hay una relación muy clara entre ese modelo racionalista aceptado por los partidos democráticos tradicionales -que no deja lugar para una movilización de las pasiones hacia objetivos democráticos-, y el éxito del populismo de derecha. Las pasiones no son eliminables de la política, están ahí. Forman parte del maquillaje de los individuos. Elias Canetti lo subraya de manera muy interesante en su libro Masa y poder, donde muestra que los seres humanos estamos atraídos por dos fuerzas opuestas: por un lado la afirmación de la individualidad, y por otro una pulsión a formar parte de una masa. Lo que quiero denotar con el término "pasiones" son todas las fuerzas afectivas que están en juego en la creación de identidades colectivas. No estoy de acuerdo en llamar a eso afectos o sentimientos. No se trata de una pasión individual, son pasiones colectivas. Hoy en día está creciendo mucho la investigación sobre el papel de las emociones”.

Las emociones están en general vinculadas a lo individual, por esta razón prefiere el término "pasiones" porque permite destacar la dimensión de conflicto y sugerir una confrontación entre ideas políticas colectivas, dos aspectos constitutivos de la política.

EL “AGONISMO” COMO MANERA DE TRAMITAR LOS CONFLICTOS POLÍTICOS


Dentro de su ya dilatado trabajo investigativo Mouffe ha aportado a la Ciencia Política el término de “agonismo” para significar que una tarea clave de la democracia es proporcionar las instituciones que permitan que los conflictos adopten una forma en la que los oponentes no sean enemigos sino adversarios entre quienes exista un consenso conflictual.

Lo que se requiere en el continuo debate político de las sociedades es que las contrapartes, o los “otros” no sean percibidos “como enemigos a ser destruidos, sino como adversarios cuyas ideas pueden ser combatidas, incluso encarnizadamente, pero cuyo derecho a defender esas ideas no sea cuestionado. En otras palabras, lo importante es que el conflicto no adopte la forma de un ‘antagonismo’ (una lucha entre enemigos) sino la forma de un ‘agonismo’ (una lucha entre adversarios)”. (1)

En su conferencia en Bogotá, la filósofa belga explicó que la teoría agonística contempla que “los desacuerdos respecto de cómo interpretar los principios ético-políticos compartidos no son solo legítimos, sino también necesarios. Permiten que existan diferentes formas de identificación ciudadana y constituyen la esencia de la política democrática”.

Además, en la lucha agonística lo que está en juego es el tipo de hegemonía que se construye y las relaciones de poder.

Dentro de ese marco teórico, Mouffe propone un modelo de democracia radical pluralista que permita crear un espacio político en el que se comparta una identidad común, que defienda los principios democráticos y la garantía de los derechos individuales, y en el cual puedan construirse identidades políticas en el marco de una confrontación “agonista”. Ello, afirma, exige no sólo redefinir las nociones de ciudadanía e identidad, sino también modificar la concepción misma de la política.

“Para mí los conflictos realmente importantes son los que llamo antagónicos, es decir, cuando realmente no hay posibilidad de una reconciliación racional. Para la visión pluralista liberal no hay conflictos antagónicos, porque todos pueden encontrar una solución, mientras que en la visión weberiana que yo sigo hay conflictos por fuerza antagónicos. Entonces, ¿qué hacer con ellos? Mi propuesta es ver cómo se puede transformar el antagonismo en agonismo. El objetivo fundamental de la democracia es crear las instituciones que permitan que, cuando el conflicto emerja, adopte una forma agonística y no antagónica”, enfatiza la politóloga.


1.- Mouffe, Chantal. Agonística. Pensar el mundo políticamente. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2014.


sábado, 13 de junio de 2015

DEMOCRACIA

ÉXITO DE PODEMOS RADICA EN EL BUEN DIAGNÓSTICO SOBRE LA CRISIS ESPAÑOLA GENERADA POR EL NEOLIBERALISMO Y FORMULACIÓN DE LA TERAPIA: JC MONEDERO
 




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

En gran medida la irrupción exitosa de Podemos en España y el hecho de que gracias a su sólido liderazgo político y social, obtenido en poco tiempo, se haya logrado nuclear a varios sectores alternativos y democráticos para que hoy en el país ibérico inicien procesos de transformación alcaldesas como Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona, se debe en buena medida a que esta nueva formación partidista que logró derruir el decadente y corrupto bipartidismo, hizo un buen diagnóstico de la crisis y formulara la terapia para comenzar a salir de ella. Así lo explica el politólogo Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos y hasta hace poco secretario de Proceso Constituyente y Programa de esta colectividad que nació para impulsar un nuevo contrato social en la sociedad española, enterrando el lastre político de la denominada Transición que no fue más que un acuerdo entre las cúpulas de la casta en el que los herederos de la criminal dictadura franquista siguieron usufructuando el poder en cabeza de la decadente monarquía de los Borbones y una organización política ultramontana que más se asemeja a una asociación para delinquir como el Partido Popular de los impresentables Mariano Rajoy y José María Aznar que reivindica el legado político retardatario del nacional-catolicismo de Francisco Franco.

Monedero, un catedrático de la Universidad Complutense de Madrid con sólida formación académica en Ciencias Políticas y Sociología y con un doctorado en la Universidad de Heidelberg (Alemania), bajo la dirección del politólogo Klaus von Beyme, estuvo recientemente en Bogotá participando como expositor en el Foro “Ciudades del Futuro: un diálogo global”, y aprovechó para conceder algunas entrevistas y aceptar varias invitaciones a dialogar y a exponer con sectores progresistas de Colombia sobre la experiencia política de Podemos, su génesis, obstáculos, perspectivas y desafíos.

HAY QUE GANAR ELECCIONES

El leitmotiv para que surgiera Podemos fueron las manifestaciones de protesta e inconformidad con un sistema político corrupto y decadente como el español que ha llevado a una profunda crisis socioeconómica a las grandes mayorías del país por la directa responsabilidad del bipartidismo representado por el ultraconservador Partido Popular (PP) y el derechizado Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que irónicamente continúa llevando el apelativo “socialista”, las cuales se expresaron a través del fenómeno de irrupción popular conocido como el 15M, una corriente de ciudadanos indignados que protagonizó una formidable movilización en varias ciudades de España y que se tomó la emblemática plaza de la Puerta del Sol en Madrid, el 15 de mayo de 2011. Si bien como lo explica Monedero, Podemos no es el 15M habida cuenta que un fenómeno de movilización de tal magnitud con multiplicidad de voces y de miradas hace que no se pueda representar, sí surgió de ahí la motivación para crear una formación política con la suficiente solidez para enfrentar a la casta bipartidista que utiliza las arcas del Estado como su botín.

Como el sistema predominante no tolera que haya alternativas y la aparición de Podemos en las elecciones de Parlamento Europeo realizadas en mayo de 2014 resquebrajó el espectro bipartidista, pues obtuvo más de 1 millón 250 mil votos, sus principales dirigentes a partir de entonces han venido siendo víctimas de múltiples y feroces ataques tanto del PP como del PSOE.

Dentro de este contexto de la política española, Monedero es contundente al señalar que necesariamente “la transformación pasa por ganar elecciones” y cuando se le pregunta sobre la fórmula de éxito de Podemos, afirma que “hay que imitar las preguntas, no las respuestas”.

Señala sí que las nuevas realidades requieren de nuevos conceptos y hay que tener claridad sobre ellos. En el caso concreto de su país sostiene que el 15M no era una respuesta, era una pregunta, “su función fue pedagógica, la gente enseñándose a sí mismo y de esta manera comenzándose a politizar”.

Esa fue una magnífica oportunidad para  hacer el diagnóstico pormenorizado de la crisis generada en Europa por un modelo criminal como el neoliberalismo, pero al mismo tiempo formular la terapia. “Porque si no se entiende el alcance del neoliberalismo estamos ante un concepto hueco”, precisa este cofundador de Podemos.

Tras ese proceso de movilización popular, discusión de propuestas y con un diagnóstico de la crisis, un puñado de profesores de Ciencias Políticas conjuntamente con varios activistas que participaron del 15M se dieron a la tarea de montar un partido, dotando de contenido el discurso sobre el proceso transformador, o como lo denomina Monedero, proceso destituyente, generando además pedagogía en la gente, reinventando el lenguaje porque la casta dominante oculta con palabras lo que no quiere visibilizar.

De esta manera, Podemos está contribuyendo en forma decisiva al interior de la sociedad española a cambiar el relato. En ese sentido, explica Monedero, el 15M fue muy imaginativo, pues no hablaba de crisis sino de estafa.

Además, señala, “la tarea de Podemos que nos planteamos desde el comienzo es la de devolverle a la gente la posibilidad de hacer política”.

EL MONSTRUO A VENCER SE LLAMA NEOLIBERALISMO




El desafío de Podemos en España y de las fuerzas políticas y sociales en el mundo en estos tiempos de crisis civilizatoria generada por el capitalismo es vencer el monstruo del neoliberalismo si se quiere lograr una vida digna, decente y posibilitar unos mínimos democráticos en la sociedad. Monedero analiza de manera didáctica y amena los alcances de este exterminador modelo económico en su libro Disfraces del Leviatán. El papel del Estado en la globalización (Akal, 2009). Un estudio clave como insumo para el diagnóstico y formulación de la terapia que requieren los países afectados por las dolamas causadas por este monstruo, “escondido bajo el disfraz del mercado omnipotente y el mito del consumismo”.

El neoliberalismo es un modelo económico que se institucionaliza en el mundo a partir de la década de los 70 del siglo pasado mediante las armas y el terror, que ha convertido a la vida humana y al planeta en un gran supermercado.

Monedero explica que la capacidad de codicia y de destrucción de este criminal modelo capitalista de las sociedades es tan fuerte, que trasciende los cambios de gobierno. “Sus leyes raciales son las que separan con muros visibles o invisibles a los que tienen de los que no tienen. Su Führer –y ése es uno de los problemas que confunde la imagen del monstruo-, está multiplicado, tiene mil caras y habita mil lugares. El rigor de la capacidad de exclusión del neoliberalismo (100 mil personas mueren al día por causas relacionadas con el hambre), su amenaza cumplida contra el medio ambiente, el peligro en que ha puesto la convivencia humana (con guerra y violencia entre los países y también dentro de cada ciudad), su énfasis en el desentendimiento ciudadano (la apatía política y el refugio en el consumismo) y el adoctrinamiento mediático, son las cabezas de esta hiedra multiplicada”.

Es en definitiva la recuperación de rasgos profundos del fascismo, ahora transformado en “fascismo social”, como bien lo denominó Pier Paolo Pasolini y cuyo concepto de vaciamiento de la democracia lo retoma Boaventura de Sousa, el cual adquiere como lo subraya Monedero, “un disfraz formalmente democrático”.

“El neoliberalismo –agrega- fue capaz de articular un modo de regulación –un acuerdo de garantía del orden social- y un régimen de acumulación –un sistema de garantía de la reproducción económica-. En términos gramscianos logró articular: 1) un bloque histórico que garantizó la cohesión de los grupos dominantes y la confianza social –el ámbito de las ideas y de la conciencia-, 2) el poder del Estado y de las instituciones, y 3) la acumulación económica”.

Tras ese minucioso análisis, el dirigente de Podemos recomienda “aprender del enemigo porque el sentido común es neoliberal”. En efecto, cuando Monedero se refiere al sentido común en la sociedad capitalista alude al concepto gramsciano de hegemonía, entendido como liderazgo social y cultural de las clases dominantes sobre las clases subordinadas a través de una combinación entre niveles de consentimiento y fuerza, consenso y coerción. En ese sentido los denominados por Louis Althusser aparatos ideológicos del Estado como los medios de comunicación, entidades educativas e institucionales consideradas “imparciales” o “neutrales” actúan como reproductoras de la ideología dominante transformándola en sentido común, haciendo pasar los intereses de clase del bloque dominante por intereses del conjunto de la sociedad.

LOS RETOS A ENFRENTAR

Para este reconocido líder político y renombrado intelectual español, hay tres retos que las fuerzas alternativas deben enfrentar para combatir el monstruo neoliberal que se está carcomiendo el mundo: 1) la economía financiera, porque los sectores que manejan el engranaje del capitalismo especulativo han logrado tal dominación que están por encima de la voluntad popular, horadando todo proceso democrático. 2) La crisis medioambiental generada por un sistema de producción y consumismo que paulatinamente están convirtiendo en inhabitable el planeta. Y 3) la manipulación mediática, por cuanto los oligopolios propietarios de los medios de comunicación han construido en el imaginario social un mundo basado en el consumismo, en el que todo es mercancía. La gente cree que vivir es consumir.

En definitiva la globalización neoliberal, como señala Pablo González Casanova, es un proceso de dominación u apropiación del mundo. La puerta abierta por la globalización neoliberal da al vacío, complementa Monedero. Lo que hay detrás de cada catástrofe climática refleja la posición política de la globalización. Al fin y al cabo como lo subraya en su último libro la investigadora social canadiense Naomi Klein, la crisis climática “es una batalla entre el capitalismo y el planeta”, en la que infortunadamente, agrega, “el capitalismo la está ganando con holgura”.

LA COMUNIDAD INTERNACIONAL NO HACE LO SUFICIENTE PARA COADYUVAR CON LA PAZ EN COLOMBIA


Finalmente, Monedero expresó su impresión sobre Colombia. Dijo sentirse estremecido por la pobreza de los medios de comunicación de este país a los que calificó de “prensa provinciana”, carentes de contenidos de calidad y caracterizados por la farandulización y trivialidad de la información.

Se lamentó de haber tenido la oportunidad de ver el canal Caracol de televisión y dijo que su noticiero parece una “hojilla parroquial que oculta la realidad con noticias estúpidas”.

“No olvidemos que una parte importante del estancamiento de Colombia es responsabilidad de unos medios de comunicación con nulo oído musical para la democracia. En sociedades rotas como la colombiana por la guerra, la responsabilidad de los medios es mayor, por eso hay que pedirles cuentas”, recalcó el dirigente de Podemos.

Infortunadamente, señaló, Colombia va al contrario de las agujas del reloj en Latinoamérica, con dirigentes “tóxicos” como Álvaro Uribe Vélez que tienen intereses oscuros que atentan contra la democracia.

Sobre el proceso de paz con la insurgencia, Monedero sostuvo que hay sectores políticos, financieros y económicos que les conviene que siga la guerra en Colombia. Se quejó de que la comunidad democrática internacional no esté haciendo lo suficiente para coadyuvar con las negociaciones de paz que se vienen desarrollando en La Habana.

Confió en que el proceso de paz avance para que Colombia, por fin, logre alcanzar unos mínimos de democracia y porque, además, ya es hora que en este martirizado país, “el miedo y la alegría cambien de bando”.




COLOMBIA

OBSTÁCULOS Y PERSPECTIVAS DEL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ / TIEMPO ARGENTINO

Pese a los palos en la rueda que la derecha colombiana liderada por el cuestionado expresidente Álvaro Uribe pone en forma continua, y la falta de voluntad política del propio gobierno de Juan Manuel Santos por impulsar reformas a la inicua estructura socioeconómica colombiana, el proceso de negociaciones de paz con la insurgencia de las Farc que desde hace dos años y ocho meses se viene desarrollando en La Habana, marcha a un paso razonable. El balance hasta ahora es positivo, no obstante varias interferencias, si se tiene en cuenta que en la historia de Colombia, este es, entre los varios procesos que ha habido con esta guerrilla, el que más ha avanzado. De entrada hay que señalar que en este lapso se han logrado concretar acuerdos parciales sobre tres puntos de la agenda: desarrollo agrario integral, participación política, y nuevo enfoque en la estrategia antidrogas.

En contraposición, las discrepancias que no dejan fluir el proceso de negociación se suscriben fundamentalmente a temas complejos como justicia transicional, cese bilateral del fuego para avanzar las conversaciones sin mayores sobresaltos, mecanismos para reparar a las víctimas del ya inveterado conflicto y la vía para refrendar el acuerdo final a que se llegue.

LA MANO DE WASHINGTON

Hay que tener en claro que el inicio del proceso de paz con las Farc no fue una decisión autónoma de Santos, sino una determinación de Washington que, como se sabe, convirtió a Colombia en su principal base militar en el hemisferio y en una plataforma para el auge del capital especulativo transnacional. Tanto la Casa Blanca como el mandatario colombiano ven en la culminación del conflicto armado un “buen negocio” habida cuenta que como lo señalan investigadores estadounidenses funcionales al Departamento de Estado, es hora de que Washington deje de intervenir en este tipo de guerra contrainsurgente por la cantidad de recursos que desperdicia.

PERSPECTIVAS DE LA NEGOCIACIÓN

Para que el proceso avance se requieren definiciones en aspectos cruciales como los ya mencionados. Las Farc han señalado en todos los tonos que no acepta los marcos de la ley de justicia transicional por cuanto ninguna fuerza insurgente pacta la paz para que sus integrantes terminen en la cárcel. Mientras tanto, el gobierno de Santos hace aprobar una ley ampliando el fuero para los militares con el fin de blindarlos en el futuro. Igualmente, hay que destrabar el asunto de la refrendación de los acuerdos. Mientras el gobierno es partidario de una refrendación popular de los mismos, la insurgencia plantea la necesidad de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para sentar las bases de un nuevo contrato social. Queda por definir la posibilidad de concretar un cese bilateral del fuego que el gobierno es reacio a acordarlo porque considera erróneamente que la guerrilla está derrotada y, en su concepto, no puede darle una ventaja en el campo de batalla.

En medio de esta disputa en la mesa de negociaciones se anuncia la integración de una Comisión de la Verdad que constituye un positivo mecanismo para desempantanar aspectos como la responsabilidad en la degradación del conflicto tanto del Estado como de la guerrilla, los mecanismos efectivos para reparar a las víctimas y las garantías para poner fin al conflicto. Temas obviamente muy complejos de resolver que dejan entrever que las negociaciones en La Habana tomarán mucho más tiempo y que el proceso de paz será incompleto si no se vincula al Ejército de Liberación Nacional (ELN).


Tiempo Argentino, Buenos Aires, 13 de junio de 2015.




sábado, 23 de mayo de 2015

ECUADOR


ENTREVISTA CON GUILLAUME LONG, MINISTRO DE CULTURA Y PATRIMONIO DE ECUADOR


“LA REVOLUCIÓN CIUDADANA QUE LIDERA EL PRESIDENTE RAFAEL CORREA TIENE UNA FUERTE MATRIZ DE LUCHA CONTRAHEGEMÓNICA QUE SE SUSTENTA EN EL FORTALECIMIENTO DE LA EDUCACIÓN Y EL AVANCE EN CULTURA”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ


El cambio tanto de la matriz productiva como de la cognitiva caracteriza el proceso de la Revolución Ciudadana que desde 2007 lidera en el Ecuador el presidente Rafael Correa Delgado. Un proceso de transformación profundo en la estructura socioeconómica de ese país andino, que apenas hace una década era considerado como un “Estado fallido”, para recurrir a la frase que utilizan los epígonos del pensamiento único.


En consecuencia, Ecuador avanza en una interesante experiencia de reconversión productiva a través del impulso de valor agregado a sus exportaciones y al mismo tiempo apuesta por la economía del conocimiento mediante una apasionante revolución educativa.


Para ahondar sobre el impulso de estas políticas, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, dialogó ampliamente con Guillaume Long, titular de la cartera de Cultura y Patrimonio del Ecuador, quien viene de desempeñarse como ministro de Conocimiento y Talento Humano, aprovechando su presencia en Bogotá para participar como expositor en el Foro Experiencia de Unidad y Gobernabilidad en la Región que se realizó el pasado 14 de mayo en el marco del IV Congreso Nacional del Polo Democrático Alternativo, la principal fuerza política de izquierda de Colombia.


El ministro Long sostiene que el éxito del movimiento Alianza PAÍS que lidera el presidente Correa está en el decidido empeño de impulsar con acciones eficaces en beneficio de la gente el despertar popular, generando mística por el proyecto político. No obstante las arremetidas mediáticas y de acciones que lindan en el terrorismo impulsadas por la derecha mafiosa ecuatoriana, la aprobación de la labor gubernativa supera con creces el 65% en todas las encuestas y en el ámbito político se ha creado un frente unido del que hacen parte ocho agrupaciones sectores progresistas y democráticos que respaldan el proyecto de la Revolución Ciudadana.

Este historiador por la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS) de la Universidad de Londres, está hondamente comprometido con el proceso de cambio que vive su país y que en el extranjero lo califican como “el milagro ecuatoriano”. Long es además PhD. del Instituto para el Estudio de las Américas, School of Advanced Study, de esa misma universidad. Cuenta con una maestría en Ciencias Políticas y se desempeñó como profesor del Programa de Relaciones Internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Ecuador, así como de Historia Latinoamericana en la Pontificia Universidad Católica de Quito. Desde el 11 de agosto del 2011 hasta el 6 de mayo del 2013 fue Presidente del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CEAACES), posición desde la cual se dedicó a la “transición”, es decir, a aterrizar los nuevos mandatos constitucionales y legales de la Carta de Montecristi (2008) mediante la expedición de la Ley Orgánica de Educación Superior (2010), lo que conllevó, según su criterio, “a cerrar los negocios de garaje que el neoliberalismo aupó, y contribuir a la siembra del cambio cultural y de la recuperación de la ética en nuestras universidades, para desterrar prácticas como la dedocracia, la corrupción, el nepotismo y el caudillismo universitario”.


Como asesor del Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES) contribuyó al proceso de mayor transformación institucional de la historia reciente del Ecuador, logrando la ardua transición del Estado neoliberal corporativista al Estado de derechos que viene impulsando el presidente Correa con su movimiento político Alianza PAÍS. Entre mayo de 2013 y abril de 2015 se desempeñó como Ministro Coordinador de Conocimiento y Talento Humano y desde finales del pasado mes de marzo ocupa el Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador. Igualmente, está encargado desde marzo de 2014 de la rectoría del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), la principal universidad de posgrados en administración pública del Ecuador. Es además el presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales del movimiento Alianza PAIS. En desarrollo de su gestión en las mencionadas entidades educativas, Long ha sido clave en el impulso y creación de las nuevas universidades públicas de vanguardia que ya comenzaron a funcionar.




LA APUESTA POR EL TALENO HUMANO Y LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO


La Revolución Ciudadana del presidente Rafael Correa en sus ocho años de gobierno ha proyectado al Ecuador no solamente hacia la transformación de la matriz productiva sino también trabaja por el cambio de la matriz cognitiva.  Usted viene de ser ministro de Conocimiento y Talento Humano; es también rector encargado del Instituto de Altos Estudios Nacionales; y ha contribuido a la revolución en materia educativa, la puesta en marcha de cuatro innovadoras universidades, el programa de becas para estudiantes en el exterior y el fortalecimiento de la calidad en el sector. ¿Cómo ha sido el impulso de este proceso de revolución cognitiva en su país?


Uno de los planteamientos iniciales del proyecto político llamado Revolución Ciudadana es transformar profundamente el país, democratizarlo y esto significa cambiar nuestra matriz productiva.  Una matriz productiva que nos coloca de alguna manera en desventaja en el sistema internacional, lo que los marxistas llaman la injusta división internacional del trabajo, que nos hace exportar materias primas e importar bienes manufacturados y por supuesto mucho más ahora en el siglo XXI con todos los productos con alto valor tecnológico, todo lo que viene de la economía de la innovación que está cada vez más en auge, la economía de la propiedad intelectual. Entonces esto tiene un rol fundamental para que el Ecuador prospere más y no sea relegado a ser un actor periférico del sistema internacional. Pero también la matriz productiva tiene un impacto sobre la democratización del país; el modelo productivo de la plantación no es un modelo muy democrático que digamos.  Por supuesto que con él se puede redistribuir y es lo que hemos hecho en todos estos años, garantizar que incluso los trabajadores de las plantaciones tengan buenas escuelas, buenos colegios, acceso a salud, seguridad social, sueldos dignos etc., pero de todas maneras el modelo productivo que dependa de las materias primas, tanto del lado más extractivista, petrolero, minero, cuanto  del canal de la agroexportación no es necesariamente muy democratizador de la sociedad. A partir de diagnóstico inicial consideramos que para cambiar de matriz productiva, diversificar nuestra economía y dar este salto cualitativo tanto en el nivel doméstico como en el internacional necesitamos apostarle al talento humano, a una fuerza de trabajo alterna capacitada, necesitamos apostarle a la ciencia y a la tecnología y para hacer ciencia y tecnología necesitamos buenas universidades; para tener buenas universidades requerimos buenos profesores que tengan un alto nivel académico, que cuente con doctorados, etcétera. El diagnostico inicial fue que en el Ecuador había un rezago muy fuerte sobre todo a nivel de educación media y educación superior. Y esto tenía que ver con muchos factores; principalmente un factor histórico, de un control casi que gremial incluso por parte de ciertos partidos políticos sobre algunas universidades, mucha mediocridad en algunas universidades públicas que eran realmente bastiones de ciertos caudillos en donde no se producía ciencia sino que se producía lógicas de poder. De otro lado el factor del neoliberalismo: la privatización de nuestro sistema educativo, la vorágine de creación de universidades de garaje que ha sido un fenómeno además latinoamericano sobre todo en la década del 90. Creamos 45 universidades entre el año 92 y el 2006, un total de 71 universidades que encontramos nosotros, 45 creadas en apenas 14 años y muchas de ellas de pésima calidad. Además hacía carrera este fenómeno también muy latinoamericano de venta de títulos, de estafa académica. Planteamos entonces una reforma que ha sido la piedra angular de la propuesta política de la Revolución Ciudadana a través de un largo proceso que tuvo legitimidad constituyente; porque esto fue aprobado también en las urnas a través de un referéndum con lo cual impulsamos un proceso de evaluación universitaria; cerramos 17 universidades, 14 de un solo golpe que realmente estaban en el Ecuador estafando a los ciudadanos. Si un médico que ha comprado su título ejerce no es solamente una estafa sino que la propia salud pública corre grave riesgo. Ha sido un proceso muy importante de volver a regular el campo de educación y de la educación superior sin quitarle la autonomía. Quienes hemos estado al frente de estos procesos venimos de la academia, creemos fervientemente en la libertad de cátedra y consideramos que la universidad juega un rol en el desarrollo del país que se debe al contrato social, al impacto social y sobre los cuales la administración estaba de espaldas de ese contrato social y la educación que es un bien público como tal debe ser regulada por entes que le rindan cuentas a la sociedad. Al crear nuevas universidades también detectamos los lugares donde había un vacío, donde para cambiar nuestra matriz distributiva necesitamos una nueva oferta académica sobre todo en el ámbito de las ciencias duras, por eso creamos la Universidad Amazónica muy importante para poder aprovechar lo que es nuestra mayor ventaja comparativa que es esa tremenda biodiversidad que tenemos países como Ecuador y Colombia que no siempre hemos sabido valorar, al contrario, muchas veces a través de prácticas vinculadas a la piratería se han aprovechado de ella llevándose la muestra, el espécimen, vía patentar en el extranjero los componentes químicos que de ahí se derivan. De hecho nosotros estamos metidos en varios litigios a nivel internacional para recuperar la propiedad intelectual sobre el patrimonio biogenético nuestro.


Ya que habla de universidades, están también Yachay, una ciudadela del conocimiento; la de las Artes; y otra más dirigida a la capacitación de profesores. ¿Ecuador con toda esta inversión en conocimiento aspira a convertirse en una potencia educativa a mediano plazo?


Ciertamente todo esto lo hemos realizado a partir de un diagnostico estratégico. Ecuador es un país que relativamente es de pequeña envergadura comparado con sus vecinos, Colombia y Perú, entonces, al analizar algunas de nuestras ventajas como en la producción agrícola de gran calidad, tenemos que aprovechar la altura como lo hizo Colombia en el tema de las flores y otras cosas que se pueden desarrollar, teniendo en cuenta de todas formas que es un tema de escala. Para competir con los vecinos en el tema escala el diagnostico nos decía que había que apostarle a algo que no necesariamente algunos países le estaban poniendo cuidado y era el tema del conocimiento y las condiciones del Ecuador se prestaban para fijarse en biodiversidad e identificamos cuatro áreas muy importantes: se necesita una oferta académica de grandísimo nivel y le hemos invertido muchísimos recursos. En este momento el Ecuador es el país que más invierte en educación superior en América Latina pero de lejos. Estamos hablando del 2% del PIB en educación superior cuando el promedio de América Latina es menos del 1%.  El promedio de los países de la OCDE es entre 1.7 y el 1.8% del PIB, claro que tenemos un PIB mucho menor pero  estamos hablando en términos netamente proporcionales. No todo es para las nuevas universidades, tenemos 60 universidades existentes que requieren mucha mayor renta en este momento y que están mejorando su nivel académico. Claro que este proyecto de las cuatro  nuevas universidades es muy emblemático para nosotros: Yachay que es una verdadera ciudad del conocimiento, la primera universidad planificada del Ecuador, es un proyecto muy ambicioso, a muy largo plazo, no lo vamos a poder culminar en este periodo gubernamental pero si estamos sembrando los cimientos para que de aquí a 30, 40 años se pueda seguir ampliando. Esta ciudad avanza en su construcción, de hecho ya hay estudiantes y una comunidad académica internacional Traer talento humano de otros países es la clave para crear polos de conocimiento, ciencia y tecnología para lo cual pagamos sueldos muy competitivos para poder atraer a científicos. Yachay es una universidad que se está especializando en las llamadas ciencias duras, en temas de  nanotecnología y también en ciencias de la comunicación.  Ahí hay una ventaja también comparativa que hemos identificado en el Ecuador. También está la Universidad Nacional de Educación que es fundamental. Teníamos un sistema educativo paupérrimo y hemos avanzado muchísimo en ocho años para reducir brechas entre el sector urbano y el rural, para ampliar la infraestructura, para construir escuelas, para aumentar la matrícula; ahora ya hemos alcanzado lo que la Unesco llama la matrícula universalizada; tenemos más del 90% de nuestros jóvenes en educación básica matriculados. Pero donde tenemos que avanzar muchísimo es en el tema de la calidad; la cantidad ya casi está resuelta, la cobertura se resuelve y estamos dándoles uniforme, desayuno escolar, útiles a los chicos de forma absolutamente gratuita. Realmente la revolución educativa en este sentido es impresionante. Ecuador es de los países que más ha avanzado en nivel educativo. Pero claro, el gran cuello de botella es la calidad educativa y eso tiene mucho que ver con los maestros, que para cambiar esta realidad los estamos capacitando y con mucho mayor fuerza estamos apostándole a la nueva generación de educadores para que entren en el magisterio con un bagaje académico mucho mayor. Para eso hemos tenido que triplicar su sueldo en ocho años. Cuando comenzó este gobierno ganaban 250 dólares los docentes del primer escalafón ahora ganan, más certificados, 850 dólares de entrada. O sea de base, pueden llegar hasta 2000 dólares, el escalafón ahora empieza tres veces más alto de lo que era en 2007. Eso significa que ya no es como se decía en Ecuador, “aunque sea profesor no más”, sino que la gente pueda aspirar; todavía es insuficiente, tenemos que mejorar a un más la cuestión salarial pero evidentemente esto significa que la gente puede aspirar a ser docente y que no sea la última de una larga lista de opciones. Además hemos apostado por una nueva universidad docente para que los profesores se gradúen en un centro de excelencia y tengan un alto bagaje académico. Es un proyecto de 150 millones de dólares para 8000 docentes, es un megaproyecto de universidad, un campus muy grande. Y bueno está la Universidad de las Artes, un proyecto en Guayaquil muy hermoso porque creemos que sin arte no hay sociedad ni buen vivir, y además creemos también que las artes y la cultura pueden ser parte de la matriz productiva.


En los Estados Unidos el 12% de su PIB lo constituyen sus industrias culturales, su industria cinematográfica y fonográfica que hace presencia en todas partes del mundo que incluso me atrevo a decir es una gran herramienta imperial para sembrar hegemonía con el sueño americano y claro nosotros tememos que responder con industria cultural propia, con industria cultural latinoamericana, ecuatoriana. Esta Universidad de las Artes además es un proyecto político porque además está en el centro de Guayaquil que tradicionalmente ha sido el sitio de los ‘patricios’ de la ciudad, con lo cual hemos logrado recuperar esta zona para que no sea un espacio privatizado sino público, lleno de estudiantes, lleno de artes, de cultura, de exposiciones callejeras, lleno de músicos, en fin, es un hermoso proyecto con el cual estamos muy vinculados desde el Ministerio de Cultura y Patrimonio.




Además usted es rector encargado del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), una universidad de posgrados en administración pública que cuenta con profesores de la calidad de David Harvey y François Houtart, entre otros. ¿Qué características tiene esta universidad?


Uno de los problemas de nuestra sociedad deriva del Estado ineficiente. En el caso ecuatoriano venimos trabajando por consolidar un Estado eficiente al servicio de la ciudadanía pero no teníamos una escuela de administración pública. Teníamos carreras de administración pública en varias universidades no siempre alineadas a las necesidades del Estado, ahora tenemos una universidad que se dedica a repensar el Estado; no solo a formar el talento humano del Estado sino a pensarlo estratégicamente. El IAEN era un instituto militar que se creó en la década del 70 durante la dictadura militar y el gobierno de Rafael Correa lo recuperó, ahora está en manos de civiles para pensar la administración pública. En ese sentido se ofertan carreras de posgrado en áreas como seguridad y derecho público, temas tributarios, gerencia de empresas públicas, gerencia de hospitales. Muchos funcionarios públicos que fueron formados en el marco constitucional anterior tienen la posibilidad ahora de actualizar sus conocimientos jurídicos sobre el Estado de la Revolución Ciudadana.


Otro aspecto en que ha avanzado considerablemente el Ecuador es en el programa de becas para estudiantes bachilleres que se van a otros países a estudiar las carreras profesionales de sus preferencias. En este año se llega a una cifra récord de 10.000 becas otorgadas…


Ya hemos superado las 10.500 becas. Este es un proceso muy importante en el que siempre hemos tenido prisa debido a los ciclos de la democracia representativa ya que el periodo gubernamental es de cuatro años, luego si te reeligen son cuatro años más. Queríamos sembrar, tener los cimientos de la economía del conocimiento que aspiramos consolidar lo más pronto posible. Y claro el mejorar el nivel académico de nuestras universidades tenía que ir en paralelo con otros procesos de formación de talento humano. Entonces dijimos, mientras estamos mejorando nuestras universidades y creando las nuevas, no perdamos el tiempo y formemos una masa crítica, eso es importante, no tres, ni cuatro cuadros, sino una masa crítica de jóvenes en las mejores universidades del mundo, por su puesto con la condición muy draconiana además de que vuelvan al país, porque si no, estamos apostándole con plata de todos los ecuatorianos a la fuga de cerebros de la que siempre hemos sido víctimas los países del sur. En consecuencia, los estudiantes firman un contrato en el que ellos se comprometen a duplicar la duración de su beca el tiempo de servicio al regreso al país, si es una maestría, cuatro años,  si es un doctorado incluso puede ser una década que tienen que dedicar al Ecuador. Más allá del contrato hay mucha mística que he podido comprobar cuando me reúno con los jóvenes becarios que están estudiando en las diversas universidades del mundo, realmente quieren volver a su país para apoyar este proceso.


Sorprende cómo se ha elevado la autoestima del ecuatoriano…


Creo que uno de los grandes éxitos de la Revolución Ciudadana es la recuperación de la fe, la esperanza, la autoestima, el orgullo de ser ecuatoriano. Es que hace apenas diez algunos incluso  hablaban del Ecuador como de Estado fallido, y no era para menos, habíamos tenido tanta inestabilidad política: siete presidentes en diez años. Esto es el gran triunfo del proceso  político actual, volver a dar fe al Ecuador.  Todas las encuestan demuestran que la gente tiene optimismo, tiene esperanza y tiene fe en el futuro y eso incluye a nuestros becarios, quienes vuelven al Ecuador a apoyar este momento de salto cualitativo de nuestro modelo de desarrollo.


FORTALECER LA CULTURA, OTRO RETO DE LA REVOLUCIÓN CIUDADANA



Hace poco acaba de ser designado por el presidente Correa como ministro de Cultura y de Patrimonio, y uno de sus propósitos a mediano plazo es sacar adelante una ley que fortalezca esta área tan importante para la identidad de la nación. ¿Qué elementos destaca de este proyecto que se va a tramitar ante la Asamblea Nacional del Ecuador?


Uno de los motivos de que me hayan nombrado Ministro de Cultura es justamente tratar de darle fuerza a esa ley. La Constitución de 2008 ordena una serie de cambios normativos en una serie de ámbitos institucionales y una de esas leyes es la de cultura que está pendiente de aprobación. Creo que nosotros avanzamos mucho en educación superior, en el 2010 ya tuvimos ley, en el 2012 cerramos las universidades que había que cerrar, en el 2013 creamos las nuevas universidades, tuvimos una hoja de ruta muy apretada desde la Constitución del 2008. Hasta ahora hemos cumplido con todas las metas que nos habíamos puesto. En cultura no necesariamente paso esto. Yo creo que todos hemos hecho un análisis autocritico de la situación de cultura y yo estoy ahí para tratar de que salga la ley que está en manos de la Asamblea Nacional. Está en segundo debate, no necesariamente ha tenido el suficiente empuje por parte del ejecutivo y vamos a empeñarnos para que salga ya que es fundamental porque no hay revolución sin cultura. Hay que tener en cuenta que todos los procesos revolucionarios que se respetan tienen una fuerte matriz de lucha contrahegemónica que nace desde la cultura y en ese sentido a este Ministerio hay que sacarlo adelante. Creo que se pueden hacer muchas cosas con la juventud, con la interculturalidad, con nuestros pueblos, somos un Estado plurinacional e intercultural y hay que aterrizar eso, mucho menos en la retórica y mucho más en la práctica.


¿Qué destaca de este proyecto de ley de un nuevo marco de cultura para el Ecuador?


La ley tiene que resolver dos problemas fundamentales: uno, concretar un sistema de cultura que funcione. No puede haber acefalias ni puede haber falta de claridad en cuál, por ejemplo, es el rol de la Casa de la Cultura; cuál es el rol del Ministerio y el de las otras entidades. En ese sentido vamos a poner orden y a dotar de una institucionalidad autónoma con rendición de cuentas. No puede ser que tengamos la Casa de la Cultura que está dedicando gran porcentaje de sus recursos para gastos administrativos, para pagar burocracia. Queremos una Casa de la Cultura que esté al servicio de la producción y de la circulación de bienes culturales, que sea autónoma, que amplíe su base de membrecía, que sea mucho más joven, que dé paso a la juventud. El segundo aspecto fundamental es el fomento de las expresiones culturales que en países como Colombia, Brasil y Argentina ha habido avances importantes que hay que reconocerlos. Nosotros debemos tener recursos para, por ejemplo, nuestra industria cinematográfica que está en auge pues el año pasado producimos 13 largometrajes en el Ecuador cuando hasta hace tres lustros apenas producíamos una película cada dos años. Es necesario entonces dejar plasmados claramente cuáles van a ser los mecanismos de financiamiento de la cultura mediante una ley, queremos que desde el sector público haya fondos garantizados. También buscamos rescatar la interculturalidad, tema sobre el cual hablamos mucho, creo que hay una retórica política, está en el discurso político, pero no necesariamente en la realidad. Desde el Ministerio de Cultura se pueden hacer muchas cosas y es el propio reconocimiento de los pueblos que han sido marginalizados y excluidos del país. Me propongo tener una gestión muy propositiva, muy territorializada. Estoy viajando todas las semanas al territorio para reconocer las expresiones culturales de los pueblos afros, de los pueblos montubios, de nuestros pueblos y nacionalidades indígenas, de las juventudes, de las pandillas. Yo soy el primer ministro de Cultura que se reúne con las pandillas, por supuesto con las que están buscando salir de la droga, que están buscando sacar a los muchachos de la violencia, de la delincuencia. Nosotros estamos ahí reconociendo sus formas de expresión cultural. 


CUMPLIR Y SER FIEL A PROPUESTA POLÍTICA HA SIDO EL ÉXITO DE LA REVOLUCIÓN CIUDADANA




Acudo a su condición de historiador para finalizar esta entrevista: si uno repasa la historia política de su país puede observar sin pecar de lisonjero que quien mejor ha sabido proyectar el legado del gran Eloy Alfaro es el presidente Rafael Correa, quien ha logrado transformar socioeconómica y políticamente el Ecuador. Con ese activo que es su obra de gobierno en apenas ocho años, ¿hay peligro de una restauración conservadora para que vuelvan nefastos delincuentes neoliberales como los Osvaldo Hurtado, los Febres Cordero, los Durán Ballén, los Bucaram, los Jamil Mahuad, los Lucios Gutiérrez? ¿Se corre aún ese riesgo en el Ecuador?


Cualquier proceso revolucionario corre riesgo, Alfaro lo corrió y bueno sabemos cómo terminó: en la hoguera bárbara, quemado y traicionado además por los más cercanos. Todos estos procesos revolucionarios corren algunos peligros. Yo creo que ha habido varios procesos importantes en el Ecuador, claro hablo como historiador y ahí me vuelvo más académico. La Revolución Juliana jugó un papel importante después de la plutocracia liberal, creó Estado e importantes instituciones en la década del 20; el propio Alberto Enríquez Gallo en los años 30; incluso la ‘dictablanda’ de Guillermo Rodríguez Lara en el 70 que tuvo sus virtudes, nacionalizó el petróleo, planteó algunos temas de nacionalismo y de solidaridad, y sin duda la referencia del alfarismo en la Revolución Ciudadana es muy importante. Son momentos fundacionales y refundacionales del Estado ecuatoriano y nosotros en ese sentido nos sentimos herederos de Alfaro. Ahora, si es que corremos peligro ya en términos concretos creo que quienes vivimos el 30 de septiembre del 2010 (intento de golpe de Estado al presidente Correa) y quienes recordamos ese episodio no podemos en ningún momento subestimar al adversario. Yo más que un golpe de Estado tenía miedo de un magnicidio. Es que el carro en el que sacaron al Presidente del secuestro fue abaleado, lo que demuestra que estuvimos muy cerca de un magnicidio. Varias personas que salieron a rescatar al Presidente murieron, seis personas perdieron la vida en ese rescate. Uno de los escoltas que estaba protegiendo físicamente al presidente Correa con su cuerpo, murió abaleado, entonces por supuesto no podemos nunca subestimar el odio ni el peligro de esa naturaleza de amenazas, así como nunca podemos olvidar los hechos de este grave atentado. Ahora en términos más políticos, electorales, es evidente que ocho años en el gobierno crea necesariamente cierto desgaste. Nosotros éramos un proyecto muy joven en el 2006 y 2007, tuvimos el apoyo abrumador de la juventud y seguimos siendo un proyecto que goza del apoyo de este sector poblacional. Pero ahora hay un electorado que tiene 16 años que puede decidir porque planteamos el voto facultativo a esa edad. Obligatorio desde los 18 y facultativo desde los 16. Y estos muchachos en el 2007, bueno habrán tenido 6 años cuando Rafael Correa llegó a ser Presidente en el 2007, entonces claro no se les puede hablar a ellos del viejo país, degradado y neoliberal. Hay que crear nuevas divisiones movilizadoras, hay que seguir construyendo y pensar en cómo se entusiasma esta juventud con un futuro más promisorio. Ese es un reto muy importante, no obstante que además el año pasado tuvimos un proceso electoral que nos hizo reflexionar muchísimo.  Perdimos la Alcaldía de Quito que era un bastión muy importante para nosotros, tenemos una derecha empoderada en Guayaquil y por lo tanto somos muy realistas en ese sentido. A pesar de estos factores veo bastante difícil una victoria de la derecha en el 2017 porque la derecha ecuatoriana todavía tiene demasiada historia que le perjudica. Su candidato presidencial Guillermo Lasso es un banquero que fue uno de los coparticipes del gran feriado bancario de la época de los 90, fue ministro de Economía durante la gran debacle que conllevó incluso la perdida de nuestra moneda nacional, que no es un tema menor y eso a él lo va a perseguir para el resto de su vida política y no le veo posibilidad real de llegar a ganar contra un candidato de la Revolución Ciudadana. Por su parte, Mauricio Rodas tiene la Alcaldía en Quito que es compleja, no necesariamente creo que le está yendo bien y por lo tanto no le veo posibilidades como candidato presidencial.


Por supuesto nosotros en Alianza País tenemos que actuar como si no tuviéramos ni un solo voto y tenemos que ir al 2017 más militantes que nunca, pensando políticamente, pensando sobre todo programáticamente. El éxito de la Revolución Ciudadana, cuando ha tenido sus mayores índices de aprobación, ha sido porque ha cumplido con lo prometido en la campaña electoral.  Ese es el gran éxito, es la credibilidad, más allá de los vaivenes políticos, de la cotidianidad política. La credibilidad del gobierno de Correa se debe a que ha cumplido con lo que ofreció y eso es lo que tenemos que seguir haciendo. Tenemos un plan y lo vamos  a seguir cumpliendo, no estamos pendientes de las alianzas de coyuntura o de los vaivenes políticos, sino que nos dedicamos a ejecutar el plan programático del gobierno de la Revolución Ciudadana. Hasta ahora esa ha sido la receta del éxito político de nuestro gobierno y yo confió en que seguirá siendo para el 2017.


Bogotá, mayo de 2015.