miércoles, 4 de noviembre de 2015

CHILE

“GRAN RETO EN CHILE ES SUPERAR ESTRUCTURA ECONÓMICA, FINANCIERA, PRODUCTIVA, POLÍTICA Y COMUNICACIONAL QUE AÚN ES PINOCHETISTA Y NEOLIBERAL”, AFIRMA DIRIGENTE MARCO ENRÍQUEZ-OMINAMI 








POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ


Yo aspiro a hacer un gobierno con los verdaderos socialistas”, sostuvo en breve diálogo con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, el líder del Partido Progresista de Chile, Marco Enríquez-Ominami, en el marco del II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) 2015, que se realizó en Quito, Ecuador, entre el 28 y 30 del pasado mes de septiembre.

La afirmación la hizo el dirigente político chileno ante el interrogante sobre por qué la actitud vergonzante y pérfida de varios dirigentes del Partido Socialista, al que perteneció el heroico y digno presidente Salvador Allende, quienes se han reunido con los principales voceros del fascismo venezolano financiados por Washington que protagonizan un agresivo ataque político-económico-mediático contra  gobierno del presidente Nicolás Maduro para desestabilizarlo y derribarlo. Sobre el vergonzoso proceder de quienes aún tienen el descaro de denominarse “socialistas” y sin ningún reparo se atreven a reunirse con dirigentes de la ultraderecha venezolana que son de la misma catadura de los genocidas pinochetistas que mataron en 1974 a su padre, el médico Miguel Enríquez Espinosa, secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Enríquez-Ominami dijo que hay que diferenciar entre las bases y algunos “líderes” de esa colectividad.

“Hay un pueblo socialista espectacular, que está en la lucha y que hay que apoyar; solamente son algunos dirigentes del Partido Socialista los que asumen esas actitudes”, precisó el heredero del referente del MIR, quien como él (repitiéndose la historia) también renunció al Partido Socialista.

Su padre, Miguel Enríquez rompió con los socialistas en marzo de 1963. Enríquez-Ominami, lo hizo en 2009 para participar como candidato presidencial independiente. Posteriormente, en 210 fundó el Partido Progresista e igualmente se presentó a la contienda por llegar al Palacio de la Moneda en 2013. Su infancia y parte de su juventud las pasó exiliado ante la persecución de la feroz dictadura de Pinochet. Al retornar a su país alternó su actividad de cineasta con la política. Entre 2006 y 2010 fue diputado por el Partido Socialista y desde entonces está buscando llegar a la Presidencia de la República. Actualmente lidera todas las encuestas y anuncia que continuará en su propósito político ante la acogida que tienen sus propuestas.

En Chile es uno de los principales impulsores de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente que se encargue de expedir una nueva carta política que reemplace la neoliberal y autoritaria expedida en tiempos del déspota y criminal Pinochet.

“Espero que esta iniciativa tome fuerza”, sostiene cuando se le interroga sobre la posibilidad de una Constituye en su país.

EFECTOS DEL CRIMINAL MODELO NEOLIBERAL

Sobre la pesada herencia neoliberal del pinochetismo, Enríquez-Ominami explica que la sociedad chilena aún no ha podido sacudirse. Los efectos socioeconómicos están a la vista: “Chile es la Corea del Norte del capitalismo, está a la derecha de EEUU. Ninguna universidad es gratuita, ni las públicas, el gasto medio en salud está por debajo de la OCDE, el sistema previsional es individual, el transporte es público-privado. Estamos fuera del sentido común. Bachelet 1 no tocó ninguna de estas cosas. Bachelet 2, por su enorme ausencia de Chile durante muchos años, improvisó en un tema como la educación, el más importante, en uno de los países más desiguale de América Latina. No está pudiendo cumplir la principal promesa, la educación como un derecho y no como bien de consumo”, se lamenta.

Además, agrega, “buena parte de la estructura económica, financiera, productiva, política y comunicacional en Chile es pinochetista y neoliberal. Es decir, la geometría es pinochetista”, y lo peor, la presidenta Michelle Bachelet “se equivocó en los caminos”.

La realidad política en esta noción del Cono Sur es muy compleja, habida cuenta que “aún el 25% de los chilenos se define pinochetista y  en 1999 vimos a los socialistas defendiendo a Pinochet en Londres, no es fácil. Yo quiero cambiar esa geometría”, recalca.

CHILE VOLVIÓ A AMÉRICA LATINA POR LA PEOR PUERTA

Si bien el dirigente del Partido Progresista sostiene que Chile retornó a América Latina y eso le gusta, infortunadamente, “lo hizo por la peor puerta: desaceleración económica, corrupción, narco. Malas puertas, pero me gusta que estemos en América Latina porque los problema de Chile dependen mucho más de Argentina, Perú y Bolivia de lo que piensa la élite chilena”.

Explicó que el proyecto político que lidera está sustentado en “derribar el concepto neoliberal de la economía. Entender que vivir juntos es el gran desafío de América Latina”. Sin embargo agregó que hay que entender lo que implican los nuevos desafíos económicos y geopolíticos.

En efecto, es preciso tener en cuenta dijo Enríquez-Ominami, que en América Latina se acaba un ciclo de crecimiento de cuatro puntos, control de inflación y reducción de la pobreza. En contraste, el nuevo ciclo, refiere, “representa preguntas nuevas. La respuesta de Chile está en Bolivia, en Argentina. Además hay un nuevo sujeto latinoamericano en donde hay variedad de oportunidades”.

A pesar de que la economía en su afán capitalista se comió el Derecho, sin embargo, aseguró, es en lo público donde está la oportunidad de calidad en derechos como la educación, la salud, el transporte. Fortalecer lo público y reducir el gasto bélico que en el continente “es obsceno”, deben ser las prioridades de Latinoamérica para seguir reduciendo la pobreza y sobre todo la  desigualdad que aún es una tarea pendiente porque la región es la más inequitativa del mundo.



MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

ENTREVISTA CON EL PERIODISTA URUGUAYO-ARGENTINO VÍCTOR HUGO MORALES

“A LOS CONGLOMERADOS MEDIÁTICOS HAY QUE DARLES LA PELEA Y NO QUEJARSE PERMANENTEMENTE DE LAS CONSECUENCIAS QUE ELLA TENGA”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

De los valerosos periodistas que en Argentina se ha enfrentado al oligopolio mediático Clarín y a su máximo directivo, Héctor Magnetto, por los despropósitos en el abuso del tratamiento informativo, caracterizado por la mentira, la manipulación, la injuria y la calumnia, se destaca el comunicador y escritor uruguayo-argentino Víctor Hugo Morales.

Desde sus muy sintonizados programas de opinión, La mañana por Radio Continental y La bajada de línea por el Canal 9 de televisión, Morales reconocido ampliamente en Latinoamérica por el espacio de comentarios futbolísticos De Zurda que ha dirigido con el astro Diego Armando Maradona y transmitido por Telesur, ha desenmascarado y denunciado los negocios turbios, los intereses corporativos y políticos de no solo los conglomerados mediáticos de Argentina sino de América Latina y sus interrelación con cadenas hegemónicas internacionales como la CNN, que él con sarcasmo la denomina la “CIA-NN”.

Su último libro, que lleva por título Audiencia con el diablo (Aguilar, 2014), “narra con mirada atenta y precisa los mecanismos que los medios hegemónicos utilizan para perpetuar su dominio”. Alude a su experiencia personal frente al mayor accionista de Clarín, quien le ha interpuesto una acción penal, para reflexionar sobre la relación entre negocios comunicacionales, política y poder.

Clarín no cesa en su persecución contra este periodista que le ha dado la pelea en el ámbito tanto mediático como judicial.  
Dicho conglomerado comunicacional demandó por una cifra millonaria a Morales por supuesta violación de los derechos exclusivos de transmisión del partido de fútbol entre los equipos Boca Juniors y Real Madrid en el año 2000. El periodista dijo que el fallo en su contra “no le sorprende” y que desde el punto de vista jurídico es “una veergüenza”, al tiempo que declaró que de ninguna manera estaba arrepentido de haber retransmitido ese partido.

EL PODER ECONÓMICO CONDICIONA A LOS MEDIOS

Aprovechando su presencia en Quito para participar en el II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP), 2015, que se realizó entre el 28 y el 30 del pasado mes de septiembre, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net lo abordó para hablar sobre el déficit democrática en materia comunicacional en la región y de los ataques sistemáticos de que viene siendo objeto por parte del Grupo Clarín.

-       Usted viene siendo víctima de los embates directos de un monopolio mediático argentino. La persecución ha llegado al extremo de allanarle su casa so pretexto de unos artificios jurídicos sustentados en una demanda multimillonaria por haber osado utilizar unas imágenes televisivas que pretenden ser de uso exclusivo de ese conglomerado comunicacional. ¿Hasta dónde llega el poder corporativo y la agresión mediática contra un periodista comprometido como usted?

-       Yo creo que lo que se agrede es al periodismo que quiere manifestarse libremente del monopolio, que quiere estar afuera de factores de poder que se dan en América Latina de una manera muy perturbadora. Hay en todos los países grupos dominantes que han conseguido desde hace mucho tiempo hacer una diferencia en sus audiencias y en la lectura de sus periódicos respecto de un mundo de otras épocas que no tenía esta tajante preocupación por la desigualdad, por lo que es la lucha de quienes económicamente lo quieren todo para ellos mientras que los pueblos quedan de lado. Esto ha generado un tipo de periodismo que se acentúa en los últimos tiempos que lo llamamos el periodismo neoliberal que es la máscara de proa de todo el  neoliberalismo desde el punto de vista político. Entonces con esa premisa, ellos trabajan arduamente contra todo lo que se oponga al neoliberalismo. Yo soy un hombre que creo en el Estado, que creo en la necesidad de buscar medidas que pugnen por la igualdad, aún dentro del capitalismo, porque de otra forma no se nos ocurre ya que podamos funcionar, el capitalismo es un crimen perfecto. En consecuencia, ante  esto lo que queremos es que se replieguen esas fuerzas dominantes que tienen una actitud tan avariciosa, tan de llevarse todo por delante con sus enormes intereses. Y el periodismo, el monopólico, el de Clarín en la Argentina, el de O Globo en Brasil, el de Mercurio en Chile, son los que alimentan toda la información perniciosa, tramposa que consume el resto del mundo a través de la CNN, de algunos diarios europeos que tienen una mirada muy sesgada respecto de nuestra América, a la parte progresista de nuestra América. Uno lucha contra esto, dice sus cosas y genera anticuerpos muy poderosos en ellos. Son impiadosos, son crueles, son obstinados, son vengativos, son malos, son verdaderamente la parte mala de nuestra especie. Pero hay que darles pelea de alguna manera y no quejarse permanentemente de las consecuencias que esa pelea tenga. A mí me pasan cosas, pero yo creo que me las he ganando. En el fondo son medallas que ellos le cuelgan a uno cuando proceden de esa manera.


-       ¿Cómo ha sido la evolución de la Ley de servicios de comunicación en Argentina, si se tiene en cuenta la guerra declarada por los monopolios mediáticos como Clarín y La Nación al gobierno de Cristina Fernández, a los sectores progresistas y los medios democráticos?

-       La democracia necesita de medios de comunicación que también tengan una posibilidad democrática de manifestarse para influir en la población. Como hay medios que dominan completamente la opinión y la agenda mediática por cosas que ahora sería largo explicar pero que ninguna de ellas es plausible, se va creando una desventaja enorme para los otros sectores democráticos y se pone en riesgo la propia democracia cuando estos partidos políticos que bien digo son los medios de comunicación se expresan como lo están haciendo. Habría que acotar esto porque hay que escuchar otras voces, hay que aminorar esa enorme diferencia de que el 80% esté informado de una manera y apenas el 20% de otra y creo que los números son todavía más preocupantes. Para esto es necesario una ley de medios, una ley que sin tocar para nada la libertad de expresión, pudiendo usted decir lo que sea, determine que no puede haber una concentración de poder económico y al mismo tiempo una concentración de poder político y mediático que se lleve por delante todo lo demás. Para ello se hicieron cientos de foros en la República Argentina, se llegó a una ley que no es perfecta, porque no existe esto en el mundo pero que es muy valiosa y que no se ha podido poner en práctica, justamente porque esos sectores monopólicos se niegan a aceptarla y con una justicia, que también es prebendaría de los intereses monopólicos, de los mediáticos y de los políticos, consiguen a medida de fuerzas cautelares frenar lo que el pueblo decide. Esta es una cosa muy interesante a observar. Hoy día lo que se decide en un Congreso queda a veces anulado por lo que un juez en la oscuridad de su escritorio decide. Es decir, el poder democrático de la gente que elige a sus gobernantes queda anulado por un juez que le pone coto a las medidas que toma ese gobierno elegido por el pueblo.

-       Un monopolio mediático que coopta jueces, legisladores, ¿un cuasi Estado?

-       Es un Estado dentro de un Estado. Es un Estado que domina al otro Estado, es un Estado cuyo poder real se lleva por delante todo el poder político elegido por el pueblo. Esa es la lucha, esa es la enorme pelea que tenemos en estos momentos.  Entonces la Ley de medios lleva seis años a fuerza de cautelares sin poderse aplicar, una ley del pueblo, una ley que está en el corazón sobre todo de los jóvenes de la República Argentina. No se ha podido llevar a cabo porque ese poder lo impide a través de la justicia. Esto es demostrativo del enorme poder que tienen y de lo necesario que era la ley justamente tratando de combatir semejante poder.

-       ¿Cómo observa actualmente el panorama mediático en América Latina?

-       Medios dominantes en todos los países, una posición muy negativa hacia los gobiernos progresistas, hacia los que defienden el Estado, una defensa a ultranza de parte de esos medios por la libertad de mercado, de lo que es la práctica neoliberal, un gran apoyo de poderes económicos para esos medios para que puedan desempeñar esa tarea porque es útil a ese poder económico que necesita que los países vivan endeudados, que vivan pidiendo dinero, que vivan pagándoles intereses. Ese poder económico condiciona a esos medios que a su vez tienen intereses propios en cada uno de los países y luego lo hacen repercutir en esas instancias internacionales como la CNN, a la que yo llamo la CIA-NN o algunos medios europeos que tienen una visión muy sesgada, muy equivocada y muy colonialista de nuestra América, como ocurre con los medios españoles.




MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

ENTREVISTA CON FLORENCIA SAINTOUT, DECANA DE LA FACULTAD DE PERIODISMO Y COMUNICACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE LA PLATA


“HAY QUE ALENTAR EL DEBATE EN AMÉRICA LATINA SOBRE SI LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SON UN SERVICIO PÚBLICO O UNA FUNCIÓN DEL ESTADO”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

Un interesante y controversial debate se ha abierto en algunos países latinoamericanos sobre si los medios de comunicación social son un servicio público o una función del Estado, ello habida cuenta que la información es un derecho fundamental que es escamoteado porque en buena parte del mundo su manejo está monopolizado por las grandes corporaciones mediáticas que lo utilizan como mercancía para acrecentar sus negocios y, al mismo tiempo, como herramienta política para desestabilizar gobiernos que no son de su agrado. Esta discusión, dice Florencia Saintout, la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de la Plata (Argentina), hay que promoverla y alentarla en América Latina porque los medios tienen una responsabilidad social que en prácticamente toda la región no se cumple debido a que son sustanciosos negocios de oligopolios que en muchos casos han terminado convertidos en partidos políticos.

Saintout reflexiona en esta entrevista concedida al Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, en Quito, Ecuador, sobre el déficit democrático en materia comunicacional en la región, los avances que se han logrado en determinados países en los que se han expedido marcos regulatorios para ampliar el acceso a los medios, las tareas pendientes y el rol pernicioso que juegan los conglomerados ultraconcentrados que manejan la información como un arma en beneficio de sus mezquinos intereses.

En el marco del Seminario Internacional Políticas, Estructuras y Ciudadanías, realizado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), realizado en la capital ecuatoriana entre el 1 y el 3 de octubre, en el que esta docente universitaria argentina, doctora en Ciencias Sociales con maestría en Comunicación, fue una de las expositoras centrales, la requerimos para dialogar sobre estos tópicos.

A LOS MONOPOLIOS MEDIÁTICOS SOLO LES INTERESA LA REPRODUCCIÓN DE CAPITAL




-       Hace un par de años en una conferencia dictada en Guayaquil señalaste que “el periodismo asume la explicación neoliberal que lo condena a ser mera herramienta de un orden ignominioso o se posiciona en los procesos de emancipación de sus pueblos”. ¿En lo que concierne a América Latina y pese a la gran concentración mediática a lo largo y ancho del hemisferio, el horizonte es promisorio gracias a los procesos regulatorios en materia de comunicación en algunos países con gobiernos progresistas?

-       Yo creo que estamos ante una situación que es compleja, en la que en diferentes lugares de la región uno podrá tener un análisis, no digo pesimista, pero sí preocupante que llama a no estar dormido. Por supuesto que estamos en un contexto promisorio porque nuestros pueblos se han puesto a discutir algo que parecía una verdad dada de una vez y para siempre, que ha sido el orden de las comunicaciones, y esto es visible en nuevas regulaciones, en nuevas leyes de democracia, de derechos humanos con respecto a la comunicación, en que claramente hay una distinción frente a lo que pretende el mercado en este ámbito, pero además unos pueblos muy vivos que han aprendido a pensar críticamente a los medios. Yo lo veo muy claro en Argentina, en Ecuador, en Bolivia, en el mismo Brasil que viene muy atrasado con respecto a discusiones de marcos regulatorios y que no se ha podido avanzar en una batalla contra esos medios que son medios golpistas, por lo tanto observo un afán por discutir la comunicación. Una idea que han construido estos procesos es que la comunicación es un derecho. ¿Cuántos de nosotros sabíamos que era un derecho hace unos años? Bueno, lo sabíamos los académicos, se anunciaba como una verdad muerta en nuestra academia pero no estaba en la vida cotidiana. Entonces ahí creo que hay que tener muy buenas expectativas para lo que viene. Las luchas van a ser difíciles, pero creo que estamos en un buen camino.

-       ¿Si la comunicación es un derecho, reconocido además por Naciones Unidas, los medios deben ser servicio público?

-       Los medios tienen una responsabilidad social y creo que una parte de ellos tienen que ser un servicio público incluso, algunos de nuestros gobiernos populares en América Latina, están poniendo en discusión la idea de que debiera ser una función del Estado. Esta discusión me parece muy interesante porque tiene que haber medios como servicio público, y a esta altura el que diga lo contrario, es que está pensando en hacer negocios y punto, o es un canalla, por cuanto necesitamos la comunicación como un derecho, y en consecuencia, cómo no vamos a tener medios de servicio público.

-       El chileno Camilo Taufic, en su libro que es un clásico, El periodista y la lucha de clases señala que el periodismo tiene una esencia política porque se trata de orientar, de dirigir, y si uno ve en América Latina, desde Mariano Moreno en Argentina pasando por Antonio Nariño en Colombia, incluso el mismo Simón Bolívar, utilizaron los medios impresos como “artillería de pensamiento”. Además un colega tuyo, Víctor Ego Ducrot, explica que todo medio tiene una intencionalidad editorial. ¿Si bien todos los medios tiene una intencionalidad política, crees que ahora han mutado en su rol y se han convertido básicamente en meros negocios corporativos y por eso propician y alientan golpes de Estado en algunos casos en América Latina?

-       Bueno claramente los medios hegemónicos, los medios concentrados, porque hay que hacer una aclaración en el sentido de que en estos años están surgiendo otro tipo de medios. Incluso medios públicos y medios comunitarios que tienen otras posiciones. Pero los grandes medios concentrados aquellos que adquirieron su poder negociando además con las dictaduras, con las manos manchadas de sangre, como dice nuestra presidenta Cristina Fernández, en ocasiones en salas de tortura, fueron y son grandes empresas cuya finalidad primordial es la reproducción de capital.  Entonces es obvio que ante gobiernos que empiezan a plantear por ejemplo una redistribución más justa de la renta en democracia, no los toleran y por esta razón acuden a prácticas golpistas que se dan de maneras distintas pero en las que son protagonistas. Esto lo hemos visto en Venezuela, Ecuador, Argentina. Son claramente prácticas desestabilizadoras, se habla de “golpes suaves” pero de suaves tienen muy poco, por el contrario, son golpes durísimos a la democracia y a  todo lo que hemos logrado en estos años. Por ejemplo, la Argentina aprobó una ley que fue discutida durante décadas, incluso fue votada por amplísimas y diversas mayorías, porque no fue solo el oficialismo el que la votó, y es una de las leyes que más orgullo nos da respecto de la democratización en el área de la comunicación y todavía a cinco años de haberse expedido no se ha podido terminar de aplicar. Esto habla del poder que tienen estos medios hiperconcentrados.

-       En el caso argentino, los grupos mediáticos de La Nación y Clarín cooptan jueces, cooptan legisladores, ¿se han configurado como un cuasi Estado dentro del Estado?

-       Sí, e incluso actúan en forma sistemática porque no son solo conglomerados mediáticos nacionales. Actúan coordinadamente en el caso latinoamericano con Red O Globo de Brasil, con Caracas TV, con Televisa y TV Azteca de México, con El Mercurio de Chile, con RCN y Caracol de Colombia. Es decir,  actúan localmente pero con conciencia global. En Argentina están vinculados a los fondos buitres y a un pasado tenebroso ligado a las dictaduras. En el caso de Clarín hay que prestarle mucha atención en toda nuestra región, porque ha venido proclamando que a la ley argentina no se somete. Lo que está diciendo es que las leyes que se votan en democracia no tienen que ver conmigo.  Entonces no sé si hablar de un cuasi Estado porque en estos años en Argentina hemos recuperado la idea de Estado y para las nuevas generaciones es sinónimo de quien protege, abriga y además pelea y redistribuye. A mí me gusta más hablar de corporaciones, tremendas corporaciones que atentan contra estos Estados democráticos.

-       Se asimilan mucho al accionar de los fondos buitre. ¿En este caso podríamos decir que se trata de unos buitres mediáticos?


-       Exactamente, y además tienen conexiones económicas con parte de los fondos buitre, son grandes carranchos, aquellas aves de rapiña que aparecen en momentos difíciles a arrancar pedazos.

-       Estos conglomerados como bien señalas actúan en una red internacional a través, por ejemplo, de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) creada a instancias de la CIA, o el Grupo de Diarios de las Américas (GDA). ¿Estamos entonces en presencia de un Plan Cóndor mediático?

-       Sí, creo que es totalmente adecuada esa idea del Plan Cóndor mediático  para significar lo que tenemos y a lo que nos enfrentamos en cuanto a medios de comunicación y a la lucha que en este sentido deben dar los gobiernos populares que defienden los intereses de sus pueblos conjuntamente con organizaciones políticas y sociales  importantes. Justamente estamos dando batallas y esa es la parte esperanzadora porque además están produciendo muy buenos resultados. Sin dejar de lado las  teorías de la dominación, de la manipulación, debemos también tener mucha fe en lo que han ido construyendo nuestros pueblos durante los últimos años.




-       Además de estar inmersa en la parte académica como comunicadora, tú también alternas esta actividad con la política. Dada tu experiencia en el ámbito de la lucha política, ¿cuál es tu concepto en torno a lo que se ha como ciudadanía mediática gracias a las a las tecnologías de la información y la comunicación?

-       Lo que ha pasado en Argentina y en otros lugares con el mundo académico es que a muchos nos ha impulsado a comprometernos y a darnos cuenta en el proceso que la manera de transformar el mundo es a través de la política. A los que estamos en el área de comunicación nos interpeló directamente a dar batalla desde otros lugares que ya no son solamente las aulas. La idea de la ciudadanía mediática es la posibilidad de abrirse a la política. En el ámbito de la comunicación creo que podría vincularse con la propuesta del quinto poder ciudadano que fue muy importante en determinado momento en el que no teníamos nada, carecíamos de Estado, no teníamos partidos ni sindicatos. No teníamos política, entonces como una manera de resistencia esa ciudadanía tiene que poder acceder a la política para recuperar el Estado como herramienta de equidad y justicia.


-       En América Latina está prácticamente diagnosticada la realidad sobre las grandes corporaciones mediáticas, sus implicaciones en los ámbitos políticos, sociales y culturales.  ¿Qué falta por concretar de los marcos regulatorios expedidos en varios países en materia de acceso a la comunicación y a nivel institucional por parte de organismos regionales como Unasur, por ejemplo?

-       Yo creo que falta muchísimo. Primero seguir haciendo el diagnóstico que es importantísimo para no dormirnos, para no quedarnos, es relevante profundizarlo, igualmente crear marcos regulatorios regionales, esto es crucial, y continuar trabajando en otras áreas que no lo garantizan los cambios legislativos sino que tiene que ver con transformaciones culturales profundas incluso con la construcción de nuevos lenguajes, de nuevas estéticas. Porque si bien tenemos ahora marcos regulatorios respecto de la distribución de la propiedad de los medios, podemos terminar haciendo lo mismo, es decir, colonizados por un modo de pensar la comunicación. Pero sobre todo yo creo que el gran tema que falta para que las leyes se terminen de aplicar, tengan vida, es seguir construyendo poder popular y organización, para que no haya unos Clarines que digan yo estoy fuera de la ley y no me pueden tocar.




BRASIL

“LA POSIBILIDAD DE LULA EN 20018 ASUSTA A LOS SECTORES DE LA DERECHA Y POR ESO TRATAN DE DEBILITAR Y DESESTABILIZAR A DILMA ROUSSEFF”: EMIR SADER



POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ


Aunque las presiones de la derecha son muy fuertes y se ha puesto en marcha toda una estrategia política, económica y comunicacional para derrocarla, es difícil tumbar a la presidenta Dilma Rousseff, explica el sociólogo y politólogo brasileño, Emir Sader.

En diálogo con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, aprovechando su participación en el II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) 2015, que tuvo lugar en Quito, Ecuador, entre el 28 y 30 del pasado mes de septiembre, el reputado científico social llamó la atención sobre el reto que tienen los gobiernos progresistas de la región  de quebrar la hegemonía del capital financiero, que además de no posibilitar créditos para producción, consumo, ni investigación, sus tentáculos buscan a como dé lugar desestabilizar los procesos democráticos como viene ocurriendo en países como Brasil y Venezuela.

Sobre la coyuntura política de su país, Sader dijo que la crisis que le han creado a la presidenta Rousseff se debe a que fue reelegida con la fuerte oposición del gran empresariado brasileño, por un lado, y se eligió un Congreso conservador, por otro. La mandataria busca de recomponer la gobernabilidad con esos sectores y como está frágil políticamente se verá presionada a hacer un ajuste económico, explica el sociólogo, coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro y exsecretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

La posibilidad de que Luiz Inácio Lula da Silva retorne a la arena política presentándose a las elecciones presidenciales en 2018 “asusta a los sectores de la derecha y por esa razón tratan de debilitar y desestabilizar a Rousseff”, señala Sader.

“Aunque las presiones son muy fuertes y se ha puesto en marcha toda una estrategia para derrocarla, es difícil de tumbar a Dilma”, agrega.

Afirma también que el tema de la corrupción pública está sobrevalorado por cuanto que no es más que una operación mediática de la derecha. Si bien reconoce que en el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) dejaron que pasaran las cosas, escándalos como el de Petrobras no afectan ni a Dilma ni a Lula. En contraste, dijo, es curioso que sobre la corrupción privada no se habla.

Destacó que durante los gobiernos del PT las políticas sociales se han expandido, por eso en Brasil “nadie añora a Fernando Henrique Cardozo sino a Lula, además porque no encuentra razones para apoyar a la derecha”.

POLÍTICAS MOVILIZADORAS ANTE LOS EMBATES DE LA DERECHA

Sobre el panorama político latinoamericano, Sader dijo en Quito que no es cierto que ha irrumpido una nueva derecha en Latinoamérica. Si se examina bien, agregó, los candidatos que se presentan a las elecciones presidenciales por los sectores de la derecha son los tradicionales cuyos programas se sustentan en el neoliberalismo.

Respecto del inveterado intervencionismo de Estados Unidos en los países de la región afirmó que nunca Washington ha estado tan aislado en el continente como ahora, por eso no es gratuito que aumente la presencia de sus tropas en Perú y Paraguay. Además la CELAC debilita a la OEA que está lejos de cualquier protagonismo.

“Washington busca con mucha dificultad un protagonismo en el mundo multipolar que se está configurando. Por eso, en el caso latinoamericano se puede señalar que la doctrina Monroe apenas está terminando ahora”.

Exhortó a los gobiernos, partidos y sectores sociales progresistas a tener políticas movilizadoras ante el embate de la derecha y sus hegemónicos medios de comunicación que imponen la agenda informativa.

REACCIÓN A LA NOCHE NEOLIBERAL

Sader trajo a colación la etapa de la “larga y triste noche neoliberal”, como dice el presidente Rafael Correa, a lo largo y ancho de América Latina.

No hay que olvidar, señaló, que los gobiernos progresistas irrumpen después de un trágico periodo de aplicación de políticas neoliberales caracterizado por la crisis de la deuda externa, las dictaduras militares, medidas radicales de ajuste y privatización de activos públicos.

Lo que han hecho estos gobiernos es darle prioridad a las políticas sociales para disminuir las inequidades en un continente que es el más desigual del mundo y rescatar el rol del Estado, recalcó.

En esta hora, dijo Sader, la tarea que tienen los gobiernos progresistas es impulsar procesos de integración regional sur-sur en vez de los tratados de libre comercio que buscan imponer a toda costa Estados Unidos y la Unión Europea.

Igualmente,  “el tema central es cómo quebrar la hegemonía del capital para volver al ciclo expansivo de la economía”.

Sader expuso las “dificultades objetivas” que generan un escenario de crisis en la actualidad, entre ellas el permanente ataque a través de denuncias de supuesta corrupción, que busca debilitar al Estado; el pesimismo económico, que genera la baja de la autoestima en la población; y el rol todavía hegemónico de los medios de comunicación que en la práctica son partidos políticos de derecha. 




EL IMPERIO

DE AUTORÍA DEL PERIODISTA FRANCÉS MAURICE LEMOINE 

LOS HIJOS OCULTOS DE PINICHET: REVELADOR LIBRO SOBRE MISERABILISMO HISTÓRICO DE DE E.U. EN AMÉRICA LATINA Y SUS NUEVAS TÁCTICAS PARA DESESTABILIZAR A GOBIERNOS PROGRESISTAS


POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ 


Un sólido trabajo de investigación histórica que ayuda a recuperar la memoria de los múltiples crímenes de lesa humanidad, las acciones de pillaje, saqueo, golpes de Estado, explotación y humillación que ha cometido los Estados Unidos en América Latina durante el siglo XX y lo que llevamos de la actual centuria, además de develar las trampas sutiles por parte del imperialismo estadounidense en connivencia con las oligarquías locales que buscan a todo trance el derrocamiento de los gobiernos progresistas en la región, constituye el último libro del periodista francés, Maurice Lemoine, que tiene el sugestivo título de Los hijos ocultos del general Pinochet, el cual se acaba de publicar en español con el subtítulo: “Compendio de golpes de Estado modernos y otras tentativas de desestabilización”, (Alianza País, Quito, Ecuador 2015).

La publicación fue presentada en el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), en la capital ecuatoriana, en el marco de la realización del Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) 2015, que organizó con rotundo éxito el movimiento Alianza País del presidente Rafael Correa Delgado, entre el 28 y el 30 del pasado mes de septiembre.

Lemoine, periodista y escritor de origen francés, especializado en temas relacionados con América Latina, antiguo redactor en jefe de Le Monde Diplomatique, quien ha cubierto buena parte de los conflictos de la región desde hace cuarenta años, revela en este sólido trabajo bibliográfico el miserabilismo histórico con que ha actuado Estados Unidos frente a lo que despectivamente se ha denominado su “patio trasero”.

Los diversos golpes de Estado patrocinados u orquestados por Washington durante el siglo pasado, su mano oculta para armar planes de desestabilización contra los gobiernos progresistas de Latinoamérica, el papel clave que ha jugado la criminal CIA y organismos de fachada como la USAID o la NED, quedan al descubierto en este libro escrito en el género de la crónica y que tiene la virtud de leerse como una novela.

Los  vericuetos y fabricación de las operaciones de desestabilización a partir de 1998 cuando varios dirigentes latinoamericanos de sello progresista o de izquierda asumieron el poder son reseñados en forma muy detallada y en amena crónica en el trabajo de Lemoine. En efecto, se analizan los golpes de Estado, levantamientos, y otros intentos de desestabilización que han afectado a países como Venezuela (2002, 2014 y 2015); Haití (2004); Bolivia (2008); Honduras (2009); Ecuador (2010) y Paraguay (2012).

RECETAS MÁS SOFISTICADAS




El periodista francés explica que Estados Unidos con la complicidad de las oligarquías locales utilizan ahora “tácticas de golpe de Estado” muy diferentes a las que recurrían en el siglo pasado como en el caso del presidente chileno Salvador Allende en septiembre de 1973. En la actualidad, refiere, esas tácticas “han evolucionado por cuanto que los sectores conservadores han llegado a percatarse que, frente a la ‘opinión pública’, los métodos sangrientos son contraproducentes, y por tanto, el uso de ciertas recetas más sofisticadas, permiten que estas siniestras operaciones ya no puedan ser calificadas como golpes de Estado”.

De Truman, Einsenhower, John F. Kennedy, Richard Nixon, Reagan, a los Bush (padre e hijo), los Clinton y Barack Obama; de Allende y Fidel Castro a Hugo Chávez, Evo Morales o Rafael Correa, el autor entrelaza el pasado con el presente, lo relata con testimonios, y lo analiza para contarnos detalladamente esta metamorfosis y sus protagonistas: ejércitos, CIA, diplomáticos, “sociedades civiles”, medios de comunicación, empresarios.

Explica que recurrió al título de “los hijos ocultos de Pinochet” para significar que en décadas pasadas un golpe de Estado era considerado solo si provenía de acciones militares, en cambio en la actualidad existen grupos –formados por la oligarquía y auspiciados económica y políticamente por Estados Unidos- que protestan a nombre de la “sociedad civil”.

Como parte de la estrategia, explica, siempre incluyen en los movimientos golpistas el nombre de “democrático” para justificar su accionar ante la comunidad internacional.

Los presidentes “atípicos que surgieron a fines de los 90” y que enumeró el escritor francés son, además de los nombrados: Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, Fernando Lugo, Daniel Ortega, José Mujica, Michelle Bachelet, Dilma Rousseff y Salvador Sánchez Cerén. Todos envueltos en una paradoja latinoamericana: “entre las cosas más graves que les puede suceder está perder las elecciones..., o ganarlas. En el segundo caso, las castas superiores no dan tregua y, de un día para otro, estalla el conflicto con los gringos”, explica Lemoine.

En la presentación del libro, el experimentado periodista galo dijo que no obstante la sistemática estrategia de dominación imperialista, ciertamente algo ha cambiado en América Latina y  trajo a colación que, al cumplirse 35 años del golpe pinochetista, el fallecido presidente Hugo Chávez expulsó al embajador estadounidense de Venezuela (Patrick Duddy); mientras que, a día seguido, el 13 de  septiembre de 2009, el mandatario Manuel Zelaya suspendía temporalmente la recepción de cartas credenciales al diplomático estadounidense designado para Honduras (Hugo Llorens). Por su parte, el presidente Evo Morales no solo expulsó en 2008 al embajador estadounidense en Bolivia Philip Goldberg, a quien calificó de “persona non grata” sino que además, mando para su casa tanto a la DEA como a la USAID.

LA FARSA DE LA “SOCIEDAD CIVIL”

Entre las diversas tácticas utilizadas por Estados Unidos y sus operadores locales no solo están las del “golpe blando”, la guerra económica o mediática, sino también la farsa que montan mediante la utilización del término “sociedad civil”.

“Ahora te dicen: la sociedad civil está en la calle”. ¿Qué quiere decir eso de “sociedad civil”?, es algo muy simpático, explica Lemoine. “Sin embargo, si uno mira a Venezuela, por ejemplo, no es la sociedad civil la que está en la calle, es la parte más reaccionaria de la derecha. En Venezuela existe una oposición respetable de derecha y hay una ultra-derecha. Pero si la llaman “sociedad civil”, lo que conocemos como comunidad internacional piensa que se está enfrentando a una dictadura”.

“También, y no es tan nuevo, los medios de comunicación desempeñan un papel muy importante. Y digo que no es tan nuevo porque cuando se produjo el golpe de Estado en Guatemala contra Jacobo Árbenz, en 1954, los medios en EE.UU. y América Latina jugaron un papel muy importante para denunciar a Árbenz como comunista. Pasó lo mismo con Juan Bosch en República Dominicana”.

“En aquellos tiempos, -agrega el periodista francés- en Europa teníamos medios de comunicación más independientes del sistema económico global, que eran capaces de analizar y de denunciar eso. Ahora esto ya no existe. El hecho de que prácticamente todos los medios de comunicación pertenezcan a grupos económicos hace que el pensamiento se unifique y que esas nuevas izquierdas de América Latina, que no entendemos muy bien los europeos, pero que critican y se apartan del neoliberalismo, molestan bastante”. Por esa razón en el viejo continente “Chávez era un semidictador, o Zelaya había violado la constitución, y pasa, se acepta tranquilamente”.

En la actual coyuntura latinoamericana, explica el escritor francés, como los sectores de la derecha no consiguen ganar el poder en las urnas recurren a las intentonas de golpe de Estado, mediante métodos sofisticados, hasta el punto que hacen aparecer un golpe como una transición democrática tal y como ocurrió en Honduras y Paraguay. En ello los medios de comunicación juegan un rol definitivo porque ante el debilitamiento de los partidos se han convertido en sus sustitutos y son los verdaderos protagonistas políticos. Además, señala Lemoine, en la región los medios impresos cuentan con una organización de dudosa reputación como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se encarga de amplificar el discurso hegemónico de Estados Unidos al que están perfectamente alineados para defender sus mezquinos intereses económicos y políticos.

Remarca que ahora un golpe se hace casi sin la participación de los militares.  “Intervienen grupos de militares como ocurrió en Venezuela en 2002 o en Honduras en 2009. Sacan al presidente e inmediatamente devuelven el poder a los civiles y todo el andamiaje de las operaciones está oculto”.

Además el interés de Estados Unidos es no solo debilitar los gobiernos progresistas en América Latina sino su política de integración regional. Se trata también de proyectos como ALBA, UNASUR, CELAC por cuanto que “la hegemonía que tenía Washington en la OEA desapareció”.

Otro elemento que destaca Lemoine es el juego geopolítico de Estados Unidos que cuenta en sus propósitos desestabilizadores y hegemónicos en América Latina con el concurso de Europa a través de su brazo armado que es la OTAN, la cual es dirigida prácticamente desde el Departamento de Estado norteamericano. A ello agrega el hecho de que los gobiernos europeos no solamente están alineados con Washington sino que ideológicamente se encuentran a la derecha de Obama.



COLOMBIA

INFLUYENTE EMPRESARIO HERNÁN ECHAVARRÍA OLÓZOGA, PATROCINADOR DE PARAMILITARES, FUE QUIEN MANDÓ A SECUESTRAR A PIEDAD CÓRDOBA





POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ



Aunque en Colombia, un país ultraconservador, los círculos políticos, económicos y mediáticos lo saben, tratan de ocultar el fenómeno de la “paraeconomía”, que no es más que el patrocinio financiero y logístico por parte de influyentes y conocidos hombres de empresa a las criminales bandas de paramilitares, que comenzaron a desarrollar sus mortíferas acciones en la década de los años 80 y tuvieron su auge durante la tiranía de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010).

Paulatinamente se han ido conociendo los nombres de quiénes han sido los financiadores del paramilitarismo en Colombia que en coordinación con las fuerzas del Estado han generado centenares de genocidios y, sobre todo, han segado la vida de millares de dirigentes políticos de izquierda y de organizaciones sociales por el “grave delito” de pensar diferente.

Gracias a las declaraciones ante funcionarios judiciales de varios de los jefes paramilitares se ha venido a conocer, por ejemplo, que el exministro de Estado e influyente empresario antioqueño Hernán Echavarría Olózoga fue quien urdió y financió a la organización Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que comandaba su máximo dirigente Carlos Castaño Gil para que secuestrara y asesinara a la dirigente política y activista de derechos humanos, Piedad Córdoba Ruiz.

El secuestro de la entonces senadora Córdoba se llevó a cabo en la ciudad de Medellín el 21 de mayo de 1999, cumpliendo a cabalidad las instrucciones de “don Hernán”, como se lo conocía a este gángster en potencia que tenía aspecto de patriarca, aliado de los Estados Unidos y promotor de los sectores de ultraderecha y más recalcitrantes en Colombia.

La propia Piedad Córdoba en declaraciones periodísticas al Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, en Quito, en el marco del Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) 2015, reveló que varios de los lugartenientes de Castaño Gil se lo han manifestado personalmente o han declarado ante los tribunales de justicia, que Echavarría Olózaga fue el autor intelectual de su secuestro.

Jefes paramilitares como Salvatore Mancuso, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias “Don Berna”, Fredy Rendón Herrera, alias “El Alemán”, Iván Roberto Duque, alias “Ernesto Báez”, han confirmado la participación de Echavarría como autor de esta empresa criminal, sostuvo Córdoba Ruiz.

La dirigente política explicó que en Colombia se sabe del rol que han jugado notables hombres de negocios “pero como se trata de empresarios fuertes, de poder, con influencia, no se divulga”.

En este país, agregó Córdoba, “hay muchas cosas por conocer, que están ocultas y la verdad debe ser la piedra angular del proceso de paz”, cuyas negociaciones actualmente se desarrollan en La Habana.

Dijo además que Mancuso, alias Don Berna y alias El Alemán, han declarado que el propio Echavarría Olózaga les reclamó mediante una comunicación por qué no la habían matado, y además les reprochó por haberla dejado libre.

En efecto, en un correo enviado en mayo de 1999 que Carlos Castaño leyó ante varios de sus lugartenientes, el empresario expresaba al final: “Si usted llega a tomar la decisión de liberar viva a la señora Piedad Córdoba Ruiz, el país no se lo perdona. Liberar a esta señora con vida es un acto de irresponsabilidad contra la patria. Atentamente Hernán Echavarría Olózaga”.

Ante la presión nacional e internacional, la dirigencia paramilitar determinó dejar en libertad a Córdoba el 3 de junio de 1999 en la población de Necoclí, Antioquia.

IDEÓLOGO DE LA “MANO NEGRA” Y BENEFACTOR DE URIBE VÉLEZ

Echavarría Olózoga fue un economista, industrial, político y escritor que murió en Bogotá en febrero de 2006 a la edad de 94 años que tuvo gran influencia en Colombia gracias a la fortuna heredada de sus antepasados y una ominosa trayectoria pública caracterizada por financiar operaciones para acallar a los sectores progresistas y de izquierda en este país.

Fue un acérrimo defensor del antidemocrático experimento del Frente Nacional (1958-1974), consistente en que por virtud de una reforma constitucional acordada desde la élite liberal-conservadora se repartía exclusiva y monopólicamente el botín del Estado (en sus tres ramas del poder público) entre estos partidos tradicionales. Como ministro del primer gobierno de está inicuo sistema bipartidista que presidió Alberto Lleras Camargo, un cipayo de Washington, Echavarría Olózaga se convirtió en efectivo censor de prensa al poner en marcha una estrategia que se conoció con la denominación de “Mano Negra”, parodiando un ardid utilizado en Italia que buscaba ejercer una especie de macartismo.

Mediante esta operación de censura ordenó a las grandes empresas nacionales y transnacionales suspender la pauta publicitaria a todos los medios de comunicación de aquellos sectores de oposición al régimen cerrado y corrupto del Frente Nacional. La orden iba dirigida a perseguir y a acallar publicaciones de movimientos de signo progresista como el MRL de Alfonso López Michelsen; el Frente Unido del sacerdote Camilo Torres Restrepo; la Nueva Prensa de Alberto Zalamea, entre otras.

BENEFACTOR DE CENTROS DE PENSAMIENTO DE ULTRADERECHA

Este industrial de la porcelanería que con su familia consolidó el emporio empresarial conocido como Organización Corona que hoy es accionista principal de Homecenter, participó como benefactor en la fundación de más de diez centros universitarios para difundir y promocionar el pensamiento neoliberal en Colombia. Se destacan entre ellos la Universidad de los Andes, la Universidad EAFIT, ICESI, la Universidad del Norte y el CESA.

Además promovió la fundación del Instituto de Ciencia Política que lleva su nombre que tiene como objetivo promover la criminal doctrina neoliberal, al tiempo que adversa y desprestigia a los gobiernos de signo progresista en América Latina.

A través de su emporio empresarial financió e impulsó en 2002 la candidatura presidencial del cuestionado Álvaro Uribe Vélez, así como también benefició con su mano “generosa” a Juan Manuel Santos, hoy primer mandatario colombiano, para consolidar su fundación Buen Gobierno, que al iniciar labores tenía como fin esencial hacer parte de la batería mediática y política para desestabilizar el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez.

Los corifeos de Echavarría Olózaga han seguido al pie de la letra su legado político de tinte fascista, como el cuestionado expresidente Uribe Vélez y el actual Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, líderes de la caverna en Colombia.

Por eso no es gratuito que la Procuraduría en manos de Ordóñez haya estigmatizado y condenado la acción de facilitación humanitaria que ha venido cumpliendo Piedad Córdoba con la insurgencia de las Farc, inhabilitándola por 18 años para ejercer cargos públicos, incluidos los de elección popular.


No obstante, la oscura trayectoria de Echavarría Olózaga, en Colombia su decadente oligarquía, su corrupta clase dirigente, gremial y empresarial con sus medios de comunicación hegemónicos, siguen venerando su figura y legado, ocultando a como dé lugar su catadura fascista y criminal.


jueves, 13 de agosto de 2015

ECUADOR

ENTREVISTA CON PABEL MUÑOZ, SECRETARIO NACIONAL DE PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO DEL ECUADOR

“EL GOBIERNO DE RAFAEL CORREA NO ESTÁ PARA ADMINISTRAR UN SISTEMA SINO PARA TRANSFORMARLO, POR ESO AVANZA EN UNA POLÍTICA DE JUSTICIA Y EQUIDAD SOCIAL”



POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

El gobierno del presidente Rafael Correa Delgado está dispuesto a continuar avanzando en la transformación socioeconómica del Ecuador, no obstante los gritos de protesta y los intentos de golpe blando de la derecha y su batería mediática, a la que le hace el juego una ultraizquierda que perdió por completo su horizonte.

La Revolución Ciudadana del presidente Correa se ha empeñado en disminuir las inequidades sociales históricas de la gran mayoría de la población ecuatoriana y por eso viene planteando la necesidad de legislar sobre la plusvalía y las herencias del sector más adinerado del país. Este anuncio que hace parte de una política pública para enfrentar la desigualdad y la pobreza ha generado una reacción violenta por parte de la ultraderecha que a través de sus máximos representantes, el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, un caracterizado violador de derechos humanos en la época del gobierno neoliberal del ultraconservador León Febres Cordero (1984-88); y el alcalde de Quito, Mauricio Rodas, quien no ha podido justificar todavía sus estrechos nexos con el cartel narcotraficante de Sinaloa, han convocado a sus huestes a salir a las calles para protestar por estas medidas que consideran ellos atentan contra sus pingües patrimonios y concentradas fortunas.

Si bien en los ocho años de gobierno de la Revolución Ciudadana se ha logrado con éxito reducir la pobreza en Ecuador, el fenómeno de la inequidad social es un flagelo que se busca atacar mediante leyes de redistribución que afectarían, en caso de llegarse a aprobar, tan solo al 1.5% de la población que concentra la riqueza en este país andino.

La concentración de la riqueza en Ecuador muestra cifras inmorales y por lo tanto escandalosas que atentan contra un sistema que se dice democrático: el 2% de las familias posee el 90% de las grandes empresas. El 10% más rico consume 12.6 veces más que el 10% más pobre. Una de cada cuatro personas todavía vive en la pobreza. El país genera los recursos suficientes para eliminar la pobreza, pero la inequidad en la distribución no permite erradicarla.

POR UNA POLÍTICA DE DISTRIBUCIÓN QUE POSIBILITE LA DEMOCRATIZACIÓN DE LOS FACTORES PRODUCTIVOS



Con el propósito de concretar acciones políticas y legislativas que permitan la disminución de la pobreza vía una mejor redistribución de la riqueza, el gobierno del presidente Correa ha convocado a la sociedad ecuatoriana a un ejercicio participativo a través de un diálogo nacional por la equidad y la justicia social.

Este proceso de diálogo y debate viene siendo coordinado metodológicamente por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), cuyo titular es el sociólogo, filósofo y politólogo Pabel Muñoz.

Este alto funcionario está vinculado a la Revolución Ciudadana desde que comenzó en 2007 haciendo parte del gobierno en el diseño de diversas políticas públicas. Para ahondar sobre los objetivos de este diálogo nacional, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, dialogó con él en su despacho.

-       Ecuador es uno de los países que más ha disminuido pobreza en los últimos años y avanza de manera contundente e inclusión social.  ¿Por qué y para qué entonces el dialogo nacional para la equidad y la justicia social que impulsa el gobierno del presidente Rafael Correa a través de Senplades?

-       Porque nunca será suficiente lo que hagamos por disminución de pobreza y aumento de la igualdad. En América Latina nuestros países han sido signados por unas estructuras coloniales que todavía no logramos romper.  Si pensamos justamente en esa época colonial, quienes estaban en la cúspide de la pirámide eran los españoles, los criollos, y muy por debajo nuestras poblaciones indígenas y afrodesendientes, y eso no ha cambiado. Hoy tenemos una estructura donde si bien en la mayoría de nuestros países se han dado giros y avances importantes, tenemos una desigualdad estructural, siguen siendo la base de la pirámide social las poblaciones indígenas y afrodescendientes. En el Ecuador estamos muy contentos de haber tenido los logros de política pública que hemos logrado, reduciendo la pobreza en todas las formas de medición.  Si usted la mide por ingreso, por consumo, sea por necesidades básicas, todas tienen unas caídas alrededor de 13, 14 puntos porcentuales. Somos el país de América Latina que más ha logrado mejorar sus niveles de igualdad, es decir, la equidad que hemos construido y que se puede medir en el coeficiente de Gini (medida utilizada para calcular la desigualdad ideada por el estadístico italiano Corrado Gini) es muy significativa. En los últimos ocho años el Ecuador ha caído en ocho puntos este coeficiente y en ese mismo periodo Latinoamérica solo ha caído dos puntos. Pero debería decir que los logros de muchos de los países latinoamericanos y en este caso el Ecuador se enfrentan con una realidad y es que América Latina y el Caribe es la región más inequitativa del mundo.  Así que los grandes esfuerzos que hemos hecho en nuestros países lastimosamente, siendo fundamentales, siguen siendo insuficientes.

-       ¿Cuál es la filosofía, la metodología,  y hacia dónde apunta este diálogo nacional?


-       La primera cosa que debo decir es que la convocatoria tiene como propósito ampliar y profundizar el debate y el dialogo teniendo como tema central la equidad y la justicia social. Por qué digo esto; porque uno se podría quedar con la sensación de que estamos inaugurando el dialogo, de que antes no lo ha habido y si uno sigue la historia del Ecuador en sus últimos ocho años va a ver y a reconocer que avances en política pública de construcción deliberativa, de construcción participativa, se ha dado también en este periodo de gobierno y pongo dos o tres ejemplos. El primero es la Constitución que se aprobó en su propia gestación. La Constitución fue planteada y aprobada en 2008 de manera participativa. Permítame hacer una pequeña reseña en el caso ecuatoriano. Nuestra Constitución anterior fue de 1998 y simbólicamente se la hizo en un cuartel y no se aprobó con la votación popular. La actual Constitución, que entró en vigencia diez años después a esa aprobada en un cuartel, repito, en su forma y fondo es absolutamente distinta. Primero se le consultó a la ciudadanía si quería una nueva carta política. Más del 80% contestó que sí. Después, una vez que estuvo lista la nueva Constitución se le pregunto a la ciudadanía si la aprobaba. Más del 60% aprobó esta Constitución. Así que respecto a esa Constitución acuartelada en el 98, la de 2008 tuvo ya un gran canal y flujo de participación. Segundo ejemplo, es la propia Constitución actual. Tiene un artículo, el número 100, que promueve fuertemente la participación. El sistema de planificación que se administra desde esta Secretaría tiene que ser por mandato constitucional tanto territorial como participativa.  Es decir, no se concibe la planificación nacional sin la voz ciudadana. Y un tercer ejemplo es la Ley de Participación Ciudadana. Se hizo en este gobierno posterior a la aprobación de la Constitución y esto ha marcado que siempre tengamos un espíritu de diálogo y contacto con la ciudadanía pero en el último mes y medio el Presidente ha hecho un llamado a que todos los sectores sociales, económicos, políticos, académicos, puedan sumarse al diálogo sobre un tema puntual: la equidad y la justicia social, estructurándose a través de una metodología planteada por Senplades. Esta metodología busca fundamentalmente dos cosas: permitir la participación de los sectores que de alguna manera están organizados, aunque son pocos, algo más del 10%, pero que tienen una incidencia; los sindicatos, los gremios productivos, las cámaras de producción, ciertos sectores asociados a la economía popular y solidaria, colectivos de mujeres, colectivos de jóvenes y con ellos estamos conversando desde una perspectiva si se quiere más asociativa, más agremiada. Pero también tiene que permitir la participación de ese 90% que no esta asociado, agremiado a nada, pero que igualmente tiene deseos de participar y ahí vamos a poner en juego las tecnologías de información y de la comunicación. Para ello estamos poniendo a disposición del público una página web con el propósito de que el ciudadano que quiera acceder y dejar sus inquietudes, propuestas y observaciones, participe abiertamente en este debate.


-       ¿Al finalizar este interesante ejercicio de participación ciudadana, de intercambio de información, de debate, hacia dónde se proyecta la política de equidad y justicia social del gobierno de la Revolución Ciudadana?


-       Yo creo que  a fortalecerla y a mejorarla, me parece que estas dos palabras pueden describir cómo se puede orientar la política pública. Y diría fundamentalmente que la mejora es la sustancial. Vamos un mes de diálogo. Hemos tenido 18 sesiones de dialogo en este momento que ha significado más o menos cada dos días una jornada de intercambio de opiniones y lo que podemos observar es que la gente primero reconoce que los logros alcanzados en estos ocho años de gobierno son fundamentales. Segundo, que por lo tanto cualquier cosa que se haga no puede poner en riesgo esos logros de la sociedad ecuatoriana, ojo que no digo del gobierno sino de la sociedad ecuatoriana. Y tercero, me parece que hay un reconocimiento de que la oferta programática ha sido muy amplia, por lo tanto es interesante que no necesariamente se pida más cosas sino que se solicite una suerte de mejoramiento de lo existente. Planteándonos a nosotros ya no tanto la elaboración de la política pública sino el mejoramiento de la gestión en la política pública. A veces hacemos la política pública de manera muy técnica, la gestionamos muy técnicamente, pero tal vez amerita que tengamos más atención en una gestión de esa política. Darle más atención a elementos que pueden o faciliten la conexión entre los beneficiarios y los ofertantes de la políticas públicas, o permitiendo que se pula en algunos casos donde no fluye adecuadamente. Y al final el producto que tendremos es una agenda por la equidad y la justicia social. Una agenda que puede tener ene número de elementos de política pública, ene número de elementos de política regulatoria y ene número de elementos de política legislativa.


-       ¿Dentro de esta agenda que me acaba de mencionar se contempla volver a presentar el proyecto de ley de herencias y plusvalías? ¿Y qué elementos destacaría de este proyecto de ley que fue retirado momentáneamente por el presidente Correa?


-       Siendo justo con el proceso no debería adelantar ninguna conclusión. Al final pueden ser esas como pueden ser otras leyes porque el proceso está abierto para eso. Pero lo que sí quisiera anotar es una cosa que me parece importante.  Quienes están en una posición de no participar en un proceso de dialogo son los sectores que piden una suerte de “archivo definitivo de los proyectos de ley” y digo entre comillas porque el archivo definitivo no cabe, las dos leyes no están presentadas, vuelven a ser un proyecto, vuelven a ser una iniciativa, por lo tanto los sectores fundamentalmente empresariales que planteaban un archivo de la ley y que no es más que una consigna, me parece que están equivocados.  Es decir, no hay nada que archivar.

-       Le ruego hacerme una precisión. ¿Son dos proyectos de ley los que fueron retirados temporalmente: uno de herencias y otro de plusvalías?


-       Sí, son dos, uno de herencia y otro de plusvalías, entonces hay sectores que dicen que se archiven esos proyectos de ley y cometen un error de enfoque. Los proyectos no están presentados a la Asamblea Nacional, por lo tanto no cabe alguna apelación a la categoría de archivar. Estos vuelven a estar, digamos, en discusión de la sociedad. Frente a ciertos sectores que con alguna legitimidad plantean la no presentación de esas leyes hay también otros sectores que con la misma legitimidad expresan que esas leyes sí vayan. Entonces lo que sí creo es que hay que esperar a que termine el proceso de diálogo y saber si la sociedad está a favor del reingreso de esos proyectos de ley. Lo que sí está claro que es que seguramente van a tener algunas modificaciones respecto de lo que salga del proceso de diálogo.  Doy un ejemplo, el sector empresarial que está en marcha, los negocios que están en marcha, tienen una preocupación de que si fallece alguien que es dueño del negocio y le hereda a su hijo o a su familia, el tema de tener que pagar ese impuesto puede de alguna manera frenar su actividad económica.  Frente a eso la decisión que hemos tomado es que se mantendría la tabla actualmente vigente. Porque para gente que no conoce el Ecuador, incluso para los ecuatorianos que no están bien informados, esta no es una ley nueva, desde 1920 hay una ley de herencia. En los años 80, en el gobierno del León Febres Cordero, representante de la aristocracia ecuatoriana, se presentó una reforma también a esa ley pero con una particularidad, flexibilizaba el pago a los segmentos altos de la sociedad y fortalecía a los segmentos sociales bajos. En la reforma que nosotros hemos planteado tiene de manera absoluta el enfoque contrario: busca fundamentalmente que al final termine tocando los intereses del 1.5% más rico de la sociedad ecuatoriana, no más. El 98 % no se ve afectado por esta ley, un 0.5% de alguna u otra manera pagará un poquito más que lo que paga ahora, pero un 1.5% seguro va a tener que pagar más. Y por qué. Porque hay un tema que lastimosamente ha existido y algunos sectores se han hecho los de la vista gorda. Sectores pudientes ni siquiera tienen registradas sus riquezas en el Ecuador, lo que tiene son fideicomisos constituidos en otros países. Algunas autoridades locales, el propio alcalde de Guayaquil, hace poco reconocía en una entrevista en CNN que él es un hombre acomodado y que en consecuencia si le va a tocar esa ley. Sin embargo su patrimonio está registrado en la ciudad de Panamá.  Esto lo traigo nada más como un ejemplo para señalar que en este gobierno tenemos la firme convicción de que no retiraremos una herramienta legal que combata la evasión de impuestos.  Eso no lo vamos a permitir.

-       Un gobierno como el de Rafal Correa con probada legitimidad, con un respaldo y favorabilidad superior al 65% según las últimas encuestas, con mayoría absoluta en la Asamblea legislativa, tiene amplias posibilidades de hacer aprobar esta política pública de justicia social. Obviamente que la jauría de la ultraderecha con sus medios, su manipulación mediática, hace escándalo y saca a su gente a protestar en las calles, pero esta propuesta es a todas luces defendible y justificable. ¿Hay cierto resquemor sin embargo  por parte del gobierno desde el punto de vista político para retrasar la presentación y trámite de estas leyes?

-       No, porque un periodista extranjero como es su caso, que viene al país se da cuenta de esto, nosotros nos estamos reconectando con lo que siempre han sido nuestras principales confianzas. Yo creo que lo que pasó en la última coyuntura fue que de una u otra manera los sectores de oposición lograron descolocar un poquito el terreno y nos hicieron perder de vista a nosotros mismos que tenemos ese nivel de apoyo y que además no estamos aquí para la simple administración de un sistema, estamos aquí para la transformación de un sistema y por eso es que esto también ha significado lanzar este diálogo, fortaleciendo nuestras convicciones político-ideológicas profundas. Porque lo que ha pasado en los dos últimos dos meses en el Ecuador tiene un gran dosis del concepto clásico de la ideología y del funcionamiento de lo que se llamaban los aparatos ideológicos de Estado de que hablaba Louis Althusser, de hecho lo leí hace poco nuevamente. Es decir, la lógica de los medios de comunicación operando en el sentido de creer que esto va a ser una afectación profunda a todo el mundo, caló en ciertos sectores de la ciudadanía y operó una forma de ideología. Sectores fundamentalmente de clase media terminaban siendo la primera línea de fuerza de quienes monitoreaban las marchas de la oposición. Seguramente tuvieron un punto donde generaron de alguna manera una inflexión, un manejo en calles con determinadas características, un manejo y una asociación determinada con medios de comunicación, haciendo ver que esto era una cosa escandalosa, cuando incluso por fuera, en el escenario internacional, la gente empezaba a valorar positivamente que en Ecuador no solamente hay una discusión sobre distribución de ingresos sino que también de alguna u otra manera se ponga en juego un nivel de distribución más grande que permita la democratización de los factores productivos, que empecemos a tener un sistema impositivo más progresivo. Insisto, en el proceso de diálogo todo puede pasar, se pueden mejorar muchísimo esas iniciativas, al final habrá que ver si es que hay las condiciones y si la gente apoya, pero creo que no hay que perder de vista cosas como estas. Justamente qué es el fundamento del diálogo: uno se ha avanzado en disminuir pobreza y en aumentar igualdad, cierto; pero seguimos siendo el continente más inequitativo del mundo con lo cual esos esfuerzos todavía son insuficientes, toca seguir apuntalando en ello. Dos, tenemos un programa de gobierno que ha sido votado en diez ocasiones en las urnas y de ahí el tema de erradicar la pobreza, de avanzar en una sociedad más equitativa e igualitaria siguen siendo consignas por las que estamos aquí.  No estamos aquí porque simplemente tengamos un buen líder, que haya carisma de por medio, que tengamos una fuerza política que ha sabido cómo presentarse en las elecciones. Estamos aquí porque defendemos un proyecto político para el Ecuador que la gente apoya y lo ha votado copiosamente, entonces nuestra obligación es seguir trabajando para que este proyecto se afiance.



-       En Ecuador ha habido dos hitos revolucionarios, el de la Revolución Liberal de Eloy Alfaro al iniciar el siglo XX, y el de la Revolución Ciudadana del presidente Rafael Correa, pasando por la Revolución Juliana de 1925 y la “dictablanda” de Guillermo Rodríguez Lara (1972-76) que se caracterizó por algunas políticas progresistas. El gobierno de Correa no solo le ha dado estabilidad política e institucional al Ecuador sino que lo ha transformado en un país viable, reduciendo inequidades sociales y ejecutando políticas públicas de gran envergadura en los diversos sectores para hacer realidad el concepto filosófico del Sumak kawsay, el Buen Vivir. Con estos antecedentes, ¿cuáles son los elementos más importantes que usted destacaría respecto de lo logrado hasta ahora por esta revolución?


-       La primera parte de su pregunta me parece que es fundamental y yo diría que sin lugar a dudas la Revolución Ciudadana marca un hito histórico en el Ecuador. Depende de donde se le planteé, yo lo voy hacer desde el ámbito sociológico. Hace 8, 9, 10 años en la Sociología discutíamos si el Estado ecuatoriano se había consolidado y la conclusión era que no lo había logrado. Muchos apuntalaban a manera de hipótesis que nuestro país era un proyecto fracasado, es decir, el Ecuador como Estado Nación era un proyecto claramente inconcluso y algunos señalaban que era un proyecto claramente fracasado, que no había posibilidades de pensar en la consolidación de ese Estado.  Esto sobre todo a chicos les puede sonar una discusión exagerada, no la pueden comprender, pero recordemos que cuando en 1999 se da esa gran crisis financiera-económica ciertos sectores planteaban la separación del Ecuador, sobre todo una élite de la costa ecuatoriana exponían esa posibilidad, tenían ese famosos proyecto que llamaban la “taiwanización del Pacífico” y argumentaban una lógica de autonomía, no de descentralización, sino de autonomía muy parecida a la que pasaba en la media luna boliviana, que ciertos sectores proponían una ruptura del Estado Plurinacional Boliviano. Yo creo que había un asocio de visión en el caso ecuatoriano y la Revolución Ciudadana es un punto en la historia de Ecuador que permite avanzar en la consolidación del Estado. En términos analíticos yo todavía dejaría la pregunta, si ha sido consolidado y si ya está plenamente estructurado, pero claramente ha colaborado en la construcción de este Estado. En este proceso advierto sí los siguientes momentos históricos: García Moreno en el siglo XIX con un enfoque totalmente conservador fue sin embargo el punto de consolidación de un Estado clerical; la Revolución Liberal con Alfaro a la cabeza, creo que en perspectiva política su legado y sus ideales son lo que nosotros perseguimos, por eso nos consideramos alfaristas, este es un segundo gran momento que plantea el laicismo del Estado, un enfoque más liberal, un enfoque más nacional, de mayor justicia social y nosotros nos consideramos herederos de eso. La Revolución Juliana es también un elemento. La dictadura militar a diferencia de las autocracias militares en los países del Cono Sur, constituye un brote progresista en el caso ecuatoriano. En esos dos momentos de dictadura (década de los años 70) se hacen las dos reformas agrarias, los recursos que ingresaron del petróleo se ponen al servicio de la modernización del país; y claramente la Revolución Ciudadana que trabaja respaldada en una Constitución. Es un proyecto político que de alguna u otra manera se expresa en el pacto social de los ecuatorianos que es la Constitución y que además es claramente un punto de consolidación del Estado ecuatoriano. Respecto a los logros de la Revolución Ciudadana diría que nosotros hemos tenido en estos ocho años un crecimiento mayor que el promedio latinoamericano, hemos crecido por encima del 4%, la región ha tenido un desempeño alrededor del 3%. Este crecimiento se ha caracterizado por estar enfocado a disminuir pobreza y a fomentar niveles de igualdad en la sociedad ecuatoriana. La pobreza por consumos ha caído 12.5  puntos; la pobreza por ingreso 15 puntos, y la pobreza por necesidades básicas 16 puntos. Este coeficiente de Gini es una medida entre cero y uno. Si desea moverse a cero, es equidad perfecta, si vamos hacia uno es inequidad o desigualdad perfecta.  Nosotros lo hemos ido descendiendo en 8 puntos de caída ese coeficiente mientras que en América Latina no es superior a una caída de 2.  Por primera vez en la historia hemos universalizado la educación primaria, hemos hecho una renegociación de deuda externa como nunca antes, nos dicen que es una de las más exitosos a nivel mundial, con una auditoria que nos mostraba la ilegalidad y la clarísima ilegitimidad de esa deuda. Eso permitió que liberemos recursos para pagar la deuda social. Si antes de este gobierno destinábamos para pago de deuda social 5 mil millones de dólares, hoy destinamos 9 mil millones de dólares, entonces hay un cambio de preferencias fundamental. La diferencia de ingreso entre el 10% más rico y el 10% más pobre pasó de 42 a 22 veces. Es decir, hemos achicado las brechas sociales, las consultas en el sistema de salud pasaron de 16 millones cuando empezamos el gobierno a 42 millones anuales, con lo cual ha habido una recuperación de confianza en los servicios públicos. En vialidad hemos realizado una inversión como nunca antes en la historia nacional que llega a los 8 mil millones de dólares durante este gobierno. El ecuatoriano es el segundo sistema vial más importante después del chileno en la región que nos permite dinamizar el sector productivo y el turismo. Estamos haciendo una transformación de la matriz energética, a 2017 seremos un país que en más del 60% de su generación provendrá de fuentes limpias, esto significa más energía renovable y más barata. Y permitirá además que los hogares que hoy cocinan con gas licuado de petróleo subsidiado, lo hagan con electricidad, para lo cual hemos impulsado un gran proyecto consistente en cambiarse a las cocinas de inducción. Así que si usted me jala la lengua yo podría seguir enumerando una gran cantidad de logros de esta revolución, pero estos me parecen los más relevantes.


Quito, Ecuador.