jueves, 26 de agosto de 2010

BOGOTÁ


EL DIRIGENTE DEL PARTIDO VERDE QUE OSA HABLAR MAL DEL POLO DEMOCRÁTICO

ENRIQUE PEÑALOSA DEFIENDE NEGOCIO PRIVADO EN PERJUICIO DE BOGOTÁ

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Es entendible desde todo punto de vista que el ex alcalde Enrique Peñalosa Londoño, uno de los representantes más conspicuos y ortodoxos del modelo neoliberal en Colombia, busque torpedear por todos los medios a su alcance el megaproyecto del Metro para Bogotá que impulsa la administración distrital de Samuel Moreno Rojas, habida cuenta de que por medio están sus negocios e intereses personales.

Peñalosa, quien impulsó durante su alcaldía (1998-2000) el sistema de Transmilenio que en menos de un lustro de funcionamiento colapsó social y económicamente tanto para los usuarios como para la capital colombiana debido a su alto costo tarifario, de un lado, y de otro, por las onerosas erogaciones que ha tenido que asumir el Distrito por la reparación prácticamente de casi la totalidad de la primera fase que comprendió la Avenida Caracas y la autopista norte, ha sacado réditos, ¡y en qué forma!, de este que fue uno de sus proyectos bandera.

En efecto, el conspicuo ex alcalde neoliberal que durante su gestión al frente de la ciudad se caracterizó por haberla concebido como una gran mercancía, es un impulsor de ventas de la Volvo Car Corporation, una de las principales empresas proveedoras de los articulados de Transmilenio. Así se puede observar en uno de los videos promocionales de este conglomerado automotriz sueco.

Aunque en el mundo del gran capital transnacional nada es gratis y todo es recompensado, Peñalosa se ufana de disfrazar los intereses privados como si fuesen públicos y por eso ataca con vehemencia el proyecto del Metro para Bogotá, pues defiende un gran negocio privado como el del sistema Transmilenio que él impulsó, no obstante que como lo han señalado consultores económicos como Eduardo Sarmiento Palacio, el mismo ha constituido un fracaso porque su tarifa es una de las más caras de transporte público en América Latina que supera los 80 centavos de dólar. Y porque, además, el Distrito Capital ha tenido que reponer en casi su totalidad las losas de la Fase I a un costo de 120 mil millones de pesos, por efectos del relleno fluido proporcionado por la firma Cemex, con la cual Peñalosa también tiene excelentes nexos.

Lo curioso es que Peñalosa se rasga las vestiduras y como buen fariseo, habla de transparencia, de honestidad y con falacias trata de defender el negocio que dejó implementado en su administración y que tantos réditos les está dando a algunas empresas internacionales del sector automotriz y a un selecto grupo de de transportadores que monopolizan los corredores del sistema Transmilenio.


Sin embargo, no dice absolutamente nada respecto de que en su Plan de Desarrollo “Por la Bogotá que queremos”, se recomendaba la ejecución del Metro como parte fundamental para la solución del problema de movilidad de la ciudad.

LÍDER DE LA OPOSICIÓN AL POLO DEMOCRÁTICO

Peñalosa no pudo reponerse de la aplastante derrota que le propinó el entonces candidato a la Alcaldía de Bogotá por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Samuel Moreno Rojas en los comicios de octubre de 2007, quien prácticamente lo dobló en votación.

Los bogotanos privilegiaron un proyecto con acento social y le apostaron a la construcción del Metro como parte de un plan integrado de transporte que fue lo que prometió Moreno Rojas y desecharon la concepción de ciudad rentística y especuladora de Peñalosa, pese a su prefabricada imagen mediática de “buen gerente urbanista”.


Esa concepción conservadurista en lo económico y autoritaria en lo político que se asemeja al talante uribista, hoy tan desprestigiado, fue categóricamente derrotada en las urnas.

Por eso es que este ex alcalde bogotano famoso por sus desaciertos como la implantación de los bolardos, el gasto estrafalario en moños navideños para la capital, y el relleno fluido en las losas de la troncal de Transmilenio por la avenida Caracas, se ha convertido en uno de los principales opositores al PDA. Y su inquina se acrecienta contra el partido de izquierda colombiano cuando ve que con la construcción del Metro puede ver afectado el gran negocio particular que dejó instalado con el sistema Transmilenio.


LO PÚBLICO PARA BENEFICIO DE LOS SECTORES PRIVADOS

Peñalosa desde que hace algo más de ocho años irrumpió con éxito el PDA en el escenario político colombiano siempre lo ha visto como una fuerza antagónica a los intereses que representa, por eso les manifestó a sus compañeros del Partido Verde, que él jamás se vería en una tarima junto a un dirigente de la colectividad amarilla.

Al fin y al cabo, este ex alcalde constituye la antípoda de la concepción de país que pregona el PDA, por cuanto es un defensor acérrimo del neoliberalismo y del capital financiero internacional, pues buena parte de su trayectoria profesional se ha destacado trabajando por sus intereses. Antes de llegar a la Alcaldía de la capital fue presidente del Instituto de Corporaciones de Ahorro y Vivienda (ICAVI) gracias al respaldo de Davivienda y Colpatria, desde donde defendió el leonino sistema UPAC que dejó sin vivienda a 480 mil colombianos, pero eso sí, su gestión es recordada por haber beneficiado a los intermediarios financieros para que no tuvieran pérdida neta en ninguna operación.

Posteriormente, fue director en Colombia de la firma de consultoría norteamericana Arthur De Little, y a partir de sus estrechos nexos con los negociantes financieros internacionales, ha buscado tener posiciones de poder en la esfera pública colombiana para consolidar los intereses tanto personales como de sus antiguos mandantes. Los conflictos de intereses los disfraza como enfrentamiento de principios.

EL OPORTUNISMO POLÍTICO, SU CARACTERÍSTICA

Peñalosa Londoño es un clásico yuppie tecnócrata que vio en la política un excelente camino para solidificar sus actividades comerciales, pues él proviene de una familia que ha combinado con éxito tanto lo público con lo privado. Su padre, el ex ministro de Agricultura, Enrique Peñalosa Camargo, (famoso a finales de la década de los sesenta por el escándalo Fadul y Peñalosa durante el gobierno de Carlos Lleras Restrepo), tenía un consorcio político-económico con Julio César Sánchez, el barón electoral de Cundinamarca. Junto con Alberto Peñaranda Cabal fueron socios de la programadora de televisión Punch y a instancias de esa llave, el hoy dirigente del Partido Verde logró entrar a las lides electorales, consolidando desde entonces una asociación de intereses con Gilma Jiménez, hoy senadora y con el también congresista Camilo Sánchez (hijo de Julio César) que le ha sido funcional para sus incursiones oportunistas en el Partido Liberal.

MODELO DE CIUDAD NEOLIBERAL


La gestión de la Alcaldía de Peñalosa se caracterizó por impulsar en Bogotá el denominado modelo de ciudad neoliberal consistente en “la revolución del cemento y del ladrillo” para convertir a la capital en el espacio de la especulación desaforada del territorio en todas sus manifestaciones con el fin de negociar la vida en la urbe a través de diversas modalidades rentísticas.


Ese modelo de ciudad del ladrillo, los bolardos, el sistema Transmilenio y el descalabro de las famosas losas de la troncal por la avenida Caracas, la privatización de colegios públicos a través de concesión, terminó colapsando. Andrés Camargo pariente de Peñalosa y su director en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), debió entregarse a la justicia, luego de que la Fiscalía le dictara medida de aseguramiento por las múltiples irregularidades en el proceso de ejecución de la primera fase de Transmilenio. Peñalosa con el mayor cinismo en una columna en El Tiempo publicada el 19 de marzo de 2008 fue enfático en señalar: “Andrés Camargo no solamente fue un director del IDU absolutamente íntegro. Es el mejor director que ha tenido el IDU en su historia”.

LOS FANTASMAS DEL LUNA PARK

El autoritarismo y la intolerancia de Peñalosa con los sectores más marginados de la ciudad como los vendedores ambulantes a quienes persiguió, fueron nota predominante de su administración. El 25 de agosto del año 2000 para demostrar su “firmeza” obtuvo una flaca victoria en su propósito de recobrar el espacio público. Ese día el alcalde local de Antonio Nariño, Augusto Silgado Posada siguiendo instrucciones superiores dio la orden de derribar un muro que se había levantado hace 27 años en el vecindario de Luna Park, en el barrio Restrepo. Las protestas, los ruegos y los requerimientos para lograr un diálogo no fueron escuchados. Utilizando la represión policial, un buldózer echó a bajo el muro dejando como saldo doloroso dos personas muertas: Irma Prieto, quien protestó hasta último momento y William Villalobos, que al ver que solo había mujeres en el grupo, decidió meterse en la trifulca. “A las malas no, alcalde”, fueron sus últimas palabras.

LO QUE SE HEREDA…

Su arrogancia, su visión utilitarista y su concepción oligárquica le vienen de familia. Su padre, Enrique Peñalosa Camargo, quien protagonizó un escándalo en 1969 siendo ministro de Agricultura, similar, guardadas proporciones, al de Agro Ingreso Seguro durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, junto con su socio Miguel Fadul, gerente del IFI, “tenían en sus manos la mayor suma de poder económico que los colombianos hubiéramos visto hasta entonces en el sector público”.(1) Ambos funcionarios eran titulares de una sociedad de consultoría junto con Ulises Martínez que obtenían millonarios contratos del Estado dada su influencia, pero que no tuvieron el cuidado de retirarse al ingresar al gobierno de Carlos Lleras Restrepo.

Desde el Incora y la cartera de Agricultura Peñalosa Camargo desvirtuó los alcances de la reforma agraria impulsada por la administración Lleras Restrepo, beneficiando a los terratenientes, al tiempo que, debido al debate parlamentario que se originó por sus negociados con Fadul, se resquebrajó la imagen del tercer gobierno del Frente Nacional. Enrique hijo tiene en común con su padre utilizar lo público para beneficio privado no importa las volteretas políticas que tenga que dar.

1. López Michelsen, Alfonso. Posdata a la Alternación, Editorial Revista Colombiana Ltda., Bogotá, 1970.

6 comentarios:

Rosa Marina Zapata Contreras dijo...

De tal padre tal hijo que pena que nadie se ubiese acordado antes de donde provenia tal belleza y que este articulo recordando la gran estafa de Fadul y Pen/aloss no se ubiese publicado durante la candidatura de este individuo a la Alcaldia de Bogota estoy segura que la gente no lo hubiera elegido pero como siempre usan artiman/as.

Daniel Beltran dijo...

Con esta pequeña y a la vez grande reseña HISTÓRICA DE ENRIQUE PEÑALOSA y SUS FAMILIA en COMPAÑÍA con LOS FADUL, y otros personajes se demuestra la canallada que tienen para engañar al PUEBLO COLOMBIANO y tenemos que ser MULTIPLICADOR DE ESTA BUENA INFORMACIÓN PARA QUE LOS COLOMBIANOS DESPIERTEN, DESPIERTEN y espero unirnos en una sola fila en contra de los VENDE PATRIA, POLÍTICOS DESATANCADOS, MENTES RETORCIDAS, SOCIOPATAS QUE QUIEREN TERMINAR CON UNA SOCIEDAD QUE SI HACE HISTORIA BUENA.( en Cartagena estuvo presa una FADUL en el año 2000). Dios nos colme de sabiduría
.

Daniel Beltran dijo...

NO ES LA POLÍTICA LA QUE HACE A UN CANDIDATO CONVERTIRSE EN LADRÓN...ES TU VOTO EL QUE HACE A UN LADRÓN CONVERTIRSE EN POLÍTICO VENDE PATRIA-MENTES RETORCIDAS EN PUTREFACCIÓN.
PARA LOS QUE CREEMOS, Y TENEMOS FE EN SI MISMO Y TENEMOS BUENAS ACCIONES, NO EXISTEN LAS DERROTAS... EXISTEN PURAS Y VERDADERAS VICTORIAS...PETRO PRESIDENTE

Nesly Becerra dijo...

Con esta Reseña,podemos seguir aumentando este sistema de destrucción hasta que ya no quede memora de nuestra nación.O podemos despertar y darnos cuenta que necesitamos Lideres y No Políticos
que nos llevan a la desgracia humana.

Nesly Becerra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ernesto dijo...

Da grima ver como estas rémoras se las arreglan para generación tras generación, a base de trampas serruchos trafico de influencias y todas las perversiones propias de la política, se han apropiado del dinero y de todo lo público. Pero da mas grima ver como el sistema que ellos gestaron continua vigente y nadie hace nada para impedirles a los Uribe Velez, Peñalosas, Vargas, Lleras y etc.. que sigan desangrando este país, al contrario los premian con sus votos, hasta cuando Colombia sigue siendo la vaca lechera del hampa criolla?