jueves, 13 de agosto de 2015

VENEZUELA

ENTREVISTA CON EL HISTORIADOR LUIS BRITTO GARCÍA

“LA OMNIPOTENCIA MEDIÁTICA QUE PROFETIZABAN AUTORES COMO GEORGE ORWELL, HA FRACASADO EN VENEZUELA”




POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

Indiscutiblemente Venezuela es un laboratorio político que permite observar la solidez de un régimen de cambio inaugurado en 1999 por el comandante Hugo Chávez con la Revolución Bolivariana que ha debido soportar innumerables embates y conspiraciones tanto desde el ámbito interno como externo. Sin embargo, para el abogado, historiador y reputado analista político venezolano Luis Britto García, en su país ha fracasado la teoría  de la omnipotencia mediática, formulada entre otros autores, por el escritor británico George Orwell, “en el sentido de que bastaría que alguien tuviera un control de los medios para establecer un control absoluto sobre la sociedad”. En la patria de Bolívar, señala, “se demostró que no. Si bien los medios son muy influyentes, no son infalibles”.

Britto García participó como expositor en el Congreso Internacional Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur, que organizó el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, Ecuador, entre el 22 y 23 de julio, con motivo del décimo aniversario del canal interestatal Telesur.

En su intervención, el intelectual venezolano hizo hincapié en que Latinoamérica necesita “una mirada alternativa y una voz diferente”. Explicó que buena parte de los gobiernos progresistas de América Latina han emprendido procesos de creación de nuevos medios con el objetivo de contrarrestar el ataque que han tenido que enfrentar de los oligopolios mediáticos de la derecha que gozan de hegemonía.

Britto opina que en América Latina se está librando una “batalla mediática”, por lo que se hace necesario contrarrestar el insistente y malintencionado ataque de los medios de derecha de la región mediante cinco acciones puntuales: “aprobación de normativas que garanticen la difusión de información veraz, oportuna e imparcial; creación de organismos que apliquen las leyes relacionadas a comunicación; educación y formación de las audiencias y lectores para que aprendan a decodificar los mensajes mediáticos y exijan sus derechos; creación de medios libres, alternativos y comunitarios; e igualmente, creación de medios públicos”.

Resalta la aprobación de una normativa en comunicación en países como Ecuador, Argentina, Bolivia, Uruguay y Venezuela. La importancia de estas leyes, señala, es que son un mecanismo que permiten garantizar calidad y pluralidad de contenidos y simultáneamente frenan las posturas de comunicadores privados y medios que se sienten por encima de la ley.

Sobre los infundios de la derecha internacional en el sentido de que en Venezuela se restringe la libertada de prensa, recuerda una portada en la que aparece una serie de comunicadores con mordazas diciendo que en ese país no hay libertad de expresión. “¿En qué país que no haya la libertad de expresión se permite una portada de esa índole? Eso delata una mentira. Se dice que en Venezuela hay una hegemonía comunicacional –desde el gobierno-. Yo he llevado a un organismo como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pacas de periódicos en donde llaman a manifestaciones para derrocar la ‘dictadura’. ¿Qué dictadura permite eso? Un periodista que declara públicamente que no hay libertad de expresión está demostrando que si la hay. Esa es la paradoja que enfrentan muchos de nuestros países”. Recordó además que en Venezuela más del 65% de los medios son férreos opositores al gobierno bolivariano.




Sobre la realidad política y económica venezolana, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, dialogó en Quito con Britto García.

-       Sorprende que después de 16 años de gobierno chavista y tras una guerra mediática, económica y política sin cuartel como la que enfrenta el gobierno de Nicolás Maduro, las elecciones internas del partido Socialista Unido Venezolano del pasado mes de junio hayan sido todo un éxito que al obtener 3.200.000 votos. ¿Usted a qué atribuye ese éxito?

-       Evidentemente hay una formación de coincidencia en el pueblo. Hay que decir que esas elecciones internas no estaban solo reservadas a militantes del partido Socialista Unido de Venezuela, carnetizados, sino a la población en general y es un respaldo bien interesante así como una muestra de que en Venezuela hay una participación política muy resaltante. Destacaba recientemente Ignacio Ramonet que en la mayoría de los procesos progresistas que se han emprendido en América Latina han perdurado a pesar de las muertes de sus dirigentes máximos, como en los casos de Néstor Kirchner y Hugo Chávez. Eso se debe en parte a que han ido poco a poco manejando los medios de comunicación frente a los cuales estaban indefensos, mediante la puesta en marcha de una serie de recursos.  Primero leyes de telecomunicaciones, creación de emisoras de servicio público y emisoras alternativas libres y comunitarias, educación de los usuarios y en líneas generales ampliación de la participación de los pueblos dentro del fenómeno de la comunicación que antes estaba reservado a los propietarios de los grandes medios y a los grandes anunciantes que eran los únicos que emitían en nuestros países. Ahora hay un gran sector que tiene también una participación a partir de un conjunto de medios que se han tenido que crear de manera especial para eso, porque los medios tradicionales siguen transmitiendo el mensaje de la asociación de empresarios, de los medios patronales y de los grandes anunciantes.

-       ¿Considera que en Venezuela se ha generado hegemonía desde el punto de vista del concepto de Antonio Gramsci y por eso es que está avanzando la Revolución Bolivariana, no obstante los distintos embates?


-       Sí, yo tendría que distinguir entre dos categorías de hegemonía. Sí vamos a hablar de hegemonía en la posesión de medios de comunicación, el sector conservador y los gremios patronales tienen una hegemonía apabullante, tienen algo así como un centenar de televisoras contra unas cinco o seis emisoras de servicio público. Tienen también alrededor de un centenar de cotidianos contra unos cinco que no están decididamente contra el proceso bolivariano. Es decir, en ese sentido ellos son mayoría de cien contra cinco, o cien contra seis. Ahora, cómo se explica que el bolivarianismo siga teniendo el favor de las masas. Yo diría por el mensaje, la hegemonía comunicacional de bolivarianismo está en el mensaje. El mensaje conservador de la oposición es de discriminación social, de desprecio hacia el pueblo y de género.  Llaman al pueblo mono, bestia, dientes, porque dicen que tiene nada más dos dientes y así esperan que el pueblo adhiera a ellos. También discriminación de género.  Hay manifestaciones terribles de machismo contra la mujer, hubo una protesta porque se estableció últimamente que la mitad de las candidaturas debe ser masculina y la otra femenina. La oposición rechazó eso pero de manera furiosa y todavía está protestando. El mensaje del bolivarianismo es de inversión social; es de que el gasto público tiene que estar dirigido a las necesidades fundamentales del pueblo; es un mensaje nacionalista y de integración latinoamericana. Entonces ese mensaje atrae el consenso por más que el otro mensaje sea difundido por una abrumadora concentración de medios no obtiene el consenso, por lo menos hasta ahora no lo ha obtenido. Esto es interesante porque en Venezuela hubo dos experiencias únicas en el mundo. El golpe mediático, el golpe del 2002, fue dado por los medios de comunicación, incomunicaron al presidente, difundieron la falsa noticia de su renuncia, ocultaron todo los movimientos que hacía el pueblo para reclamar el regreso del mandatario que habían elegido, y ese mismo año arrancó un sabotaje petrolero y durante dos meses y medio todos los medios privados se encadenaron minuto tras minuto, hora tras hora, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, únicamente a solicitar el derrocamiento del gobierno legitimo. No transmitieron siquiera mensajes comerciales, todo eran proclamas para derrocar al gobierno legitimo y sin embargo ese lavado de cerebro fracasó. La omnipotencia mediática que profetizaban autores como George Orwell, en el sentido de que bastaría que alguien tuviera un control de los medios para establecer un control absoluto sobre la sociedad, se demostró que no.  En Venezuela esos dos experimentos clave demostraron que la hegemonía de los medios, si bien son muy poderosos y determinantes, no son infalibles ni todo poderosos. El ejemplo de Venezuela no es exclusivo, otros países pueden también seguirlos o tomar iniciativas en ese sentido.

-       Cambiemos de tema. ¿Qué está pasando con el gobierno del presidente Maduro que no ha podido hacerle frente en forma efectiva a la guerra económica, a la especulación de alimentos? ¿No podría el gobierno generar  mecanismo para importar alimentos y los productos de primera necesidad?

-       Lo mismo me pregunto yo y se pregunta una cantidad de venezolanos. Yo he propuesto en múltiples oportunidades que el gobierno asuma la importación de los bienes de consumo básico directamente porque nuestro empresariado es muy poco productivo con honrosas excepciones, entonces lo que hace esencialmente es que le solicita dólares a tarifa preferencial al gobierno para importar bienes y después revende esos bienes que obtuvo a 6,2 bolívares por dólar, a 100 dólares, y a precios absolutamente estrambóticos. Es más, el presidente Maduro reveló que en varios años se perdieron como 60 mil millones de dólares porque empresas de maletín hicieron importaciones fantasmas. Se entregó el dinero y no hicieron nada.  Creo que esa experiencia es tan devastadora que el gobierno debería asumir el tema de importación de los bienes básicos, claro eso es peligroso, puede venir ineficacia, puede haber corrupción, pero peor que lo que ha sucedido no. Ahora esa es meramente una propuesta mía como ciudadano de a pie.  Debe haber desde luego aplicación sin contemplación de toda una serie de estrategias que protejan al consumidor, que fijen los precios máximos, etcétera, pero se está haciendo de una manera muy débil y yo creo que eso es por la voluntad del gobierno de mantener un sistema mixto. Tengo sobre eso una parábola, yo la llamo la parábola de la granja mixta. Un granjero decide hacer una granja mixta,  la mitad de gallinas y la mitad de zorros, a la semana los zorros se han comido a las gallinas y se comen al granjero. En Venezuela está sucediendo algo así. Se conserva una economía especulativa basada en sacar la mayor ventaja contra el prójimo y una economía humanística, socialista, si tú dejas sin mayor protección a esos dos sectores pues es fácil adivinar lo que puede suceder. 

-       El presidente Maduro ha enfrentado en sus dos años de gobierno una cantidad enorme de saboteos y sin tener el liderazgo del comandante Chávez, ha podido hacerles frente. ¿Es un gobierno sólido políticamente?


-       Sí es un gobierno sólido, Maduro llegó al poder con 1.5% de ventaja pero un año después, en las elecciones regionales, el bolivarianismo sacó 11.5 de diferencia, una cosa apabullante. Es un gobierno sólidamente asentado en las bases populares. Maduro ha enfrentado un conjunto de disturbios que fueron ataques terroristas  y que solo ocurrieron en 19 municipios de los 335 que tiene Venezuela, pero que han sido presentados por los medios internacionales como una especie de conmoción nacional. Ahora, desde luego es muy difícil sustituir a un líder como Chávez, pero es que Chávez no era solo él, era su discurso. Lo importante es que durante los gobiernos del bolivarianismo la inversión social ha andado por encima del 65% de todo el gasto público y desde luego esa tendencia continúa ahora. Las misiones, por ejemplo, continúan y han tenido tanto éxito que la oposición después de que se murió Chávez dice que va a continuar estos programas después de que predicaba diariamente el magnicidio, lo trataban de zambo, le decían las cosas más terribles. Por eso yo siempre digo, por qué no se inscriben en el Partido Socialista Unido de Venezuela, si los programas de éste son tan buenos; por qué los dirigentes de la oposición no se afilian allí, si lo que van es a continuarlos. Ahora es evidente que eso que proclama la oposición es falso, porque es esencialmente neoliberal y en caso de que llegara al poder eliminaría todos esos programas.

-       ¿Cómo prevé las elecciones legislativas de diciembre? ¿Cuál es su pronóstico, aunque es difícil ver la bola de cristal pero los 3.200.000 votos de las internas del PSUV pueden dar un indicador?


-       Sí, pueden dar un indicador, ahora hay que señalar que la guerra económica, al desaparecer por ejemplo productos básicos como la leche, la harina de maíz y otras cosas, ha provocado un cierto malestar popular difícil de medir. Sin embargo creo de forma optimista que el bolivarianismo triunfará pero quizá el margen no será demasiado grande, no porque aumente el número de votos de la oposición sino porque muchos bolivarianos se abstendrán como una especie de protesta silenciosa.


Quito, Ecuador.


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