viernes, 4 de diciembre de 2015

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

ENTREVISTA CON RAMÓN TORRES GALARZA, EMBAJADOR ITINERANTE DEL ECUADOR PARA TEMAS ESTRATÉGICOS

“GOBIERNOS PROGRESISTAS LATINOAMERICANOS SURGEN COMO RESPUESTA A LA FASE INCONCLUSA DE LA INDEPENDENCIA Y A LA DESTRUCCIÓN QUE GENERA EL CAPITALISMO”


POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Medellín

Desde 2012, el gobierno ecuatoriano del presidente Rafael Correa impulsa en algunos países de la región un programa académico o cátedra que con el título “Democracias en revolución y Revoluciones en democracia”, desarrolla investigaciones sobre los logros de los gobiernos progresistas en la región, las cuales, desde la docencia universitaria, permiten analizar sus desenvolvimientos, desafíos y dificultades y al mismo tiempo lograr enfrentar las matrices ideológicas, políticas, educativas, mediáticas y culturales que se instalan para desconocer, denigrar y acusar estos procesos de transformación. Al frente de este programa se encuentra el abogado, doctorado en Ciencias Sociales, Sociología y Derechos Humanos, Ramón Torres Galarza, quien se desempeña como embajador itinerante para temas estratégicos.

Al concluir sus funciones de embajador del Ecuador en Venezuela, el presidente Correa designó a Torres Galarza como diplomático itinerante para cumplir misiones de solidaridad, paz, hermandad y cultura entre los pueblos. Dentro de esas funciones está el de promover dicha cátedra para lograr caracterizar las tendencias, y los procesos sociopolíticos latinoamericanos, ver cuáles son los elementos de identidad común y cómo se está avanzando.

Es la primera vez que el servicio exterior ecuatoriano crea esta función para la promoción de un debate académico como el mencionado que ha posibilitado la creación de un programa regional latinoamericano sobre docencia e investigación que actualmente se ejecuta en Ecuador, Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil y Uruguay.

“En estos países hemos involucrado una red de universidades y centros de investigación. En el programa están los organismos regionales de investigación de docencia más importantes de América Latina como el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), entre otros”, explica este docente e investigador social con una dilatada experiencia universitaria.

CONSTRUIR HEGEMONÍAS PLURALES

Como marco referencial del programa “Democracias en revolución y Revoluciones en democracia”, Torres Galarza señala que “América Latina está caracterizada por una diversidad que constituye su origen. De su diversidad geológica y biodiversidad surge la diversidad cultural. Surge una civilización que concibe las formas de relación entre los seres humanos y la naturaleza de un modo distinto. Mas sucede que en la conquista se nos impone una forma ajena de organización del Estado que niega esa diversidad. Se nos impuso un modo de vida no propio, sino ajeno. Eso nos hace ver cómo hoy estos procesos tienen que coexistir en disputa con esa diversidad, con formas de pensamientos e intereses distintos. Pero si somos revolucionarios contemporáneos debemos siempre crear nuevas hegemonías, debemos constituir hegemonías plurales que representen el interés de todos, inclusive de esa alteridad, porque somos gobiernos democráticos. En ese sentido nuestros gobiernos contemporáneamente ya no representan solamente a las izquierdas, sino a la totalidad, a la pluralidad. Pero para eso necesitamos gobernar esa diversidad, es decir, encontrar la causa común. Para ello requerimos una capacidad de gestión de lo público. Un gobierno no puede representar solo un interés. Evidentemente, la conducción revolucionaria requiere una correlación de fuerzas y una organización política y social que vaya radicalizando esos procesos; pero si lo hacemos en democracia, necesariamente tenemos que equilibrar, confrontar, negociar, dialogar, que son las palabras fundamentales de estos liderazgos de las democracias en revolución”.

LA IZQUIERDA Y LOS NUEVOS DERECHOS

En Medellín, Torres Galarza participó como panelista en el marco de la VII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales que se realizó entre el 9 y el 13 de noviembre bajo el auspicio de CLACSO. Entre sus reflexiones se refirió sobre el reto de la izquierda latinoamericana y los nuevos derechos.

“Las izquierdas contemporáneas, en su propio transcurrir y frente al capitalismo en crisis, -dijo- generan procesos que disputan nuevos sentidos sobre el carácter del Estado, la sociedad, la economía, los derechos y obligaciones ciudadanas, las formas de relación entre los seres humanos y la naturaleza, la cultura… En definitiva, la vida en común, la causa común, la casa común”. Por ello, agregó, “el nuevo derecho que surge desde la izquierda se fundamenta en el reconocimiento del carácter individual y colectivo de los derechos sociales y económicos, las obligaciones y de las garantías necesarias para su ejercicio; el reconocimiento de los derechos de la naturaleza y el reconocimiento de los derechos culturales. Ubican a los derechos humanos como la prioridad que define las relaciones entre el Estado, la sociedad y la naturaleza.

RESTAURACIÓN CONSERVADORA

Sobre el avance político-electoral de la derecha en la región, como en el caso argentino, el diplomático ecuatoriano explicó que “ese intento de restauración conservadora se da por lo logros que en paz y en democracia nuestros procesos han permitido transformar, reformar y democratizar el Estado; así como desarrollar una capacidad para que nuestros recursos naturales permitan crecimiento y desarrollo, generando nuevas condiciones de distribución y redistribución de la riqueza, condiciones de soberanía económica, política, territorial de nuestros países”.

PROGRESISMO EN LA REGIÓN: NUEVA CONDICIÓN DE UNA TEORÍA Y PRÁCTICA POLÍTICAS

El Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, dialogó con Torres Galarza sobre estos temas y estas fueron sus reflexiones:

-       Cuando hablas de que los gobiernos progresistas de América Latina propenden por “democracias en revolución y revolución en democracias” necesariamente hay que generar hegemonía desde el punto de vista gramsciano en aras de que las políticas de Estado puedan tener continuidad.  ¿Concretamente en los países gobernados por sectores progresistas se está generando hegemonía en ese sentido?

-       Yo creo que sí. Fíjate hablamos como tu bien mencionas de una hegemonía basada en la teoría gramsciana pero en nuestro caso nuestra hegemonía es plural. Es decir, la hegemonía tiene que ver con la condición de una capacidad, de una correlación de fuerzas, pero también tiene que ver en América Latina con la toma del poder y entonces no es solamente una hegemonía política sino una hegemonía para la toma del poder y para el ejercicio de un poder para todas y para todos. Por eso la democracia. Generamos hechos revolucionarios pero administramos nuestros gobiernos a partir de la democracia para todos y esa es una característica nueva en la historia política y la teoría política porque las experiencias de estos procesos latinoamericanos son absolutamente inéditos y definen una nueva condición de una teoría y práctica políticas.

-       ¿Desde ese punto de vista la Revolución Ciudadana si bien es un hito histórico en Ecuador después de la Revolución Liberal de Eloy Alfaro, tú crees que se está consolidando el proceso liderado por el presidente Rafael Correa o hay peligros, acechos, como en Argentina?

-       El liderazgo del presidente Correa y de la Revolución Ciudadana es una continuidad de las luchas en el origen de la nación del Estado de la república en el Ecuador. La Revolución Ciudadana es heredera de un legado de la Revolución Liberal radical conducida por Alfaro. No te olvides que Alfaro trabajó simultáneamente en 15 países latinoamericanos, incluido Colombia, para generar los procesos de transformación liberal. Lo que sucede es que el capital, el capitalismo y la burguesía siempre han actuado para destruir, para desarticular, para dejar inconclusos nuestros procesos y en América Latina vivimos un proceso inconcluso en la independencia, en las revoluciones liberales, en relación con lo que significaron nuestro procesos de liberación nacional. Precisamente por eso surgen o insurgen los gobiernos democráticos, los gobiernos progresistas, que les toca asumir esa herencia del pasado para poder en condiciones del presente generar transformaciones y revoluciones democráticas y revolucionarias en favor de nuestros pueblos. Correa y los liderazgos latinoamericanos son la expresión de todo eso. En las actuales circunstancias vivimos un momento de terrible y de permanente amenaza contra nuestras democracias en revolución, porque ¿sabes que hemos demostrado? Que es posible crecer en paz y en democracia; es posible redistribuir en paz y en democracia; es posible tener factores de crecimiento económico, de soberanía política sobre nuestros recursos naturales estratégicos, de integración latinoamericana y del poderío latinoamericano disputando geopolíticamente el sentido con el imperialismo. Todo eso enfrenta amenazas permanentes de afanes de desestabilización y de caotización.

-       Es evidente e indiscutible el avance que ha habido con estos gobiernos progresistas en la última década en América Latina en cuanto a garantizar en forma efectiva los derechos sociales fundamentales. Sin embargo el sociólogo venezolano Edgardo Lander, quien participa en esta Conferencia de CLACSO en Medellín, me decía que ello es simplemente neodesarrollismo que le hace el juego al sistema capitalista. ¿Qué opinas de esa percepción?

-       Nuestros pueblos, nuestros países, nuestra gente tiene el derecho al desarrollo, no podemos permanecer condenados a un pasado que no nos permitió generar democratización de la educación, de la salud, de la vivienda, de lo que constituyen los derechos sociales de los pueblos. Ese derecho al desarrollo lo hemos conciliado adecuadamente con los derechos de la naturaleza y con la crítica respecto del control social del Estado sobre el mercado, con un profundo enfrentamiento con las transnacionales, con las corporaciones. Pero nosotros no podemos subordinar la razón, la racionalidad ambiental en relación con los objetivos de desarrollo, de crecimiento y de distribución. Los nuestros, los gobiernos progresistas, democráticos, revolucionarios en América Latina hemos extraído recursos naturales estratégicos para generar factores de distribución, para generar factores de inclusión, de equidad, de justicia. No podemos pensar en una lógica que no nos permite extraer nuestros recursos naturales, lo que necesitamos en complementar la explotación racional sustentable de recursos naturales con nuevas matrices de energía, nuevas matrices de producción y de conocimiento. Sólo así romperemos la dependencia del extractivismo. Pero, ¿acaso en América Latina hemos inventado ya una nueva forma de economía distinta a la dependencia, a la maligna dependencia sobre el petróleo? Díganme qué otra forma de economía es posible plantear para el desarrollo de nuestros pueblos, si es que no enfrentamos con pragmatismo, pero con soberanía y con dignidad estos temas.

Medellín.


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