sábado, 13 de noviembre de 2010

COLOMBIA


REGLA FISCAL: EL GOBIERNO DE SANTOS CONTRA LA SOCIEDAD Y LA CONSTITUCIÓN

viernes, 5 de noviembre de 2010

AMÉRICA LATINA


ADVIERTE EL ANALISTA ECONÓMICO ARGENTINO CLAUDIO KATZ

“LOS PAÍSES QUE EN AMÉRICA LATINA APUESTAN A REPRIMERIZAR SUS ECONOMÍAS, ESTÁN CONDENADOS A LA POBREZA Y A LA DEPENDENCIA”

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

América Latina ha cumplido un papel de vanguardia en la resistencia contra el neoliberalismo, pero la crisis actual plantea otro desafío: “ocupar un rol de avanzada en la batalla contra el capitalismo. Este sistema es el gran responsable de los descalabros actuales y su continuidad exigirá mayores sufrimientos populares”. Esta es una de las reflexiones que hizo durante el IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, el científico social y analista económico argentino, Claudio Katz.

Frente a ese panorama, fue enfático en señalar que “sólo un camino que posibilite la erradicación de la explotación, el desperdicio y la desigualdad vigentes permitirá contrarrestar la miseria y el desempleo que augura la debacle en curso”.

Aunque si bien explicó que hay un respiro de la crisis capitalista debido al salvataje de los bancos por parte del Estado, por cuanto que gracias a que entre el socorro y el ajuste se encuentran los gobiernos conservadores y socialdemócratas, en Europa y Estados Unidos las conquistas sociales de posguerra se están desmontando, lo cual va a generar depresión y crispación social, pero al mismo tiempo, va a tener repercusiones en los países periféricos. Por ello, afirma, "este sendero exige adoptar medidas antiliberales y anticapitalistas”.

Explicó que ante el gran temor que genera la crisis, los países desarrollados buscan el respaldo de una potencia militar como Estados Unidos, “por eso ha logrado mantener la supremacía el dólar, no obstante la economía norteamericana va en picada”.

Por esa razón, agregó, los países que están atados a Estados Unidos como México, Colombia, Perú, en Suramérica, y algunos centroamericanos, tienen más problemas para enfrentar la crisis, mientras que los que diversifican su comercio pueden salir adelante.

Las naciones que giran en torno de Washington han determinado en los últimos años reprimerizar sus aparatos productivos, apostando a la minería y a las materias primas, con lo cual, sostiene Katz, se vuelve a la dependencia, generando pobreza y consolidando clases dominantes.

TRES PROYECTOS POLÍTICOS EN AMÉRICA LATINA

Desde la óptica de este científico social argentino, en la actual coyuntura socioeconómica y política de América Latina se pueden caracterizar tres proyectos:

1.- Libre comercio y dependencia norteamericana, el cual lo promueve Estados Unidos y se destaca por el impulso de los TLC y el accionar de gobiernos represivos. A través de sus aliados en Latinoamérica, Washington busca recuperar el terreno perdido en el ámbito comercial frente a España, otros países europeos y China. Este es un proyecto reaccionario que se caracteriza por la continuidad de las políticas ortodoxas en lo económico, los golpes de Estado y la manipulación de los grandes medios de comunicación, en lo político. Sin embargo, no tiene la frontalidad del neoliberalismo de los años 90.

2.- Regionalismo – capitalismo. Se caracteriza por la heterodoxia en lo económico y el impulso de la integración regional a través de Mercosur. Este proyecto está liderado por la burguesía brasileña. Su propósito apunta a consolidar a Brasil como subpotencia regional, logrando mayor autonomía pero al mismo tiempo, manteniendo la asociación con Estados Unidos. En este proceso se encuentra comprometida también la clase dominante de Argentina pero haciendo énfasis en un neodesarrollismo.

3.- Cooperación antiimperialista. Su propósito es el de obtener mayor redistribución económica en los países y avanzar en profundas reformas sociales. De este proyecto hacen parte los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA). Buscan crear formas solidarias en las relaciones comerciales sin el acento del libre mercado y sus gobiernos se caracterizan por asumir posturas que crean choque con los grupos dominantes. Si bien es un buen punto de partida, no alcanza para solventar la situación de desigualdad y romper en forma definitiva con el modelo de economía rentista.

LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS REQUIEREN UN CURSO DE EMANCIPACIÓN

En entrevista con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, Katz hizo un pormenorizado análisis del momento socioeconómico de la región.

Claudio Katz, un destacado profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en las áreas de Economía, Filosofía y Sociología es, al mismo tiempo, un activista de los derechos humanos e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina. Es autor de numerosos textos de interpretación del capitalismo contemporáneo y ha estudiado el impacto regresivo del neoliberalismo en América Latina. Participa activamente en los foros continentales de impugnación del endeudamiento externo. Su libro "El porvenir del socialismo" obtuvo una mención honorífica en el Premio Libertador al Pensamiento Crítico (Venezuela 2005). Igualmente es integrante del colectivo internacional Economistas de Izquierda (EDI) y se desempeña como asesor externo del gobierno venezolano y coordinador del grupo de trabajo Unión Latinoamericana e integración del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

- Aunque algunos sectores en América Latina ven como positiva la irrupción con fuerza de China en el plano económico y comercial en la región, usted ha señalado que no hay que ser muy optimistas porque el gigante asiático también tiene vocación hegemónica…

- Yo digo que hay que ser cuidadosos con las ingenuidades y con el optimismo a ultranza. Es interesante que América Latina esté diversificando su comercio internacionalmente, ese es un dato importante porque obviamente cuanto mayor es el espectro de países con los cuales comerciamos menos dependientes somos de lo que ocurre en el centro de las naciones más importantes. Pero hay que tener cuidado en esta diversificación con dos problemas: China se está convirtiendo en una potencia económica de peso no en América Latina sino en todo el mundo, como acreedor y como exportador mundial, está adquiriendo ahora incluso porciones de bancos de los países desarrollados y tiene una estrategia muy agresiva en el plano comercial, financiero e industrial, además tiene la prioridad de concertar en este continente y en África buenos negocios de adquisición de materias primas como alimentos, minerales y petróleo a buen precio. Ciertamente, lo que resulta conveniente para el comprador no resulta conveniente siempre para el vendedor, si el perfil comercial de América Latina con China repite el perfil tradicional que tuvimos con Europa en el siglo XIX y con Estados Unidos en el siglo XX, vamos a ser proveedores de materias primas sin elaborar, y al cabo de un periodo nos vamos a quedar con poca minería, con poca agua, con pocos recursos petroleros y alimenticios, y sin ningún grado de desarrollo industrial, entonces, ojo con este problema. Esta es la principal alerta, porque de lo contrario puede haber una idea equivocada de lo que es China, esto se verifica primero en el tipo de inversiones que tiene esta nación. Cuando viene a países como Perú y Argentina establece términos de inversión que son como mínimo exactamente iguales a los que establece cualquier inversionista extranjero, asegurándose condiciones de rentabilidad, de bajos impuestos, de subsidios, y en segundo lugar, es muy agresivo en exigir condiciones de libre comercio y de garantía de colocación de sus productos manufactureros y esto es mortal para la industria latinoamericana que obviamente no puede competir con un país como China que cuenta con bajísimos salarios.

-¿Nada halagüeño ese panorama?

- Claro, porque el efecto final de esto es poco empleo, precariedad laboral, mayor desigualdad social, obstáculo en la industrialización. Yo simplemente hago esta advertencia para que estructuremos la política económica en función de las prioridades y las necesidades de nuestros pueblos en la región.

- Cambiemos de tercio. Hace un año en una conferencia que dictó en Quito señaló que había que tener prevención con la también vocación hegemónica de Brasil en América Latina. Hasta el momento no se ha podido poner en marcha el Banco del Sur por las trabas que viene poniendo el gobierno de Planalto. ¿Cómo analiza esta situación?

- A otro nivel para establecer claramente diferencias con China, Brasil es de los países intermedios, medianos, que están ascendiendo pero no tiene ni una historia, ni una capacidad de dominación ni de influencia como la que tiene la nación asiática o como la que tienen Rusia o la India. Pero la vocación hegemónica de Brasil creo que se está verificando y un dato que sigue siendo clave es la participación y asociación con Estados Unidos en la ocupación de Haití, lo cual es un hecho muy revelador. Estados Unidos prácticamente invadió a Haití con el terremoto y las tropas brasileñas quedaron como coordinadoras de esa agresión, con lo cual demuestra su actitud de ejercer influencia. En el plano diplomático, por otra parte, se está verificando ese intento de articular una OEA sin Estados Unidos, y en la intermediación que tuvo Brasil junto a Turquía en la negociación con Irán, lanzándose a cumplir un papel de jugador mundial, con un rol bastante negativo en el sentido de que fue ablandar a este país, después Hillary Clinton lo retó y abandonó el intento, todo lo cual indica su seria aspiración de llegar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ese es el sentido de todos estos hechos. Lo más estructural sigue siendo el papel de las empresas transnacionales brasileñas que siguen avanzando en una región como América Latina que está creciendo, pero Brasil lo está haciendo de manera más consistente por el volumen de su mercado y de sus exportaciones. El epicentro de este crecimiento son sus empresas que se expanden en la región con proyectos de infraestructura, energéticos y alimenticios que refuerzan ese poder. De ahí viene ese costado hegemónico y el impulso de políticas desarrollistas con discursos progresistas pero que favorecen a quien constituye la principal clase dominante de Suramérica, y frente a la cual tenemos que estar advertidos porque los pueblos de nuestra región no quieren cambiar una opresión por otra, lo que quiere es un curso de emancipación con la población brasileña, con los trabajadores y campesinos del MST que están afectados por las mismas empresas transnacionales.

- Frente a ese análisis, ¿lo que queda como una luz al final del túnel son experimentos integracionistas como la Alianza Bolivariana para América (ALBA)?

- Sí, creo que seguimos globalmente en un momento positivo para la región porque tengamos en cuenta que lo que está ocurriendo es el resultado de fuertes rebeliones que sacudieron a América Latina hace varios años atrás y su eco está influyendo en todo el hemisferio. Voy a dar un ejemplo, en Europa hay crisis y hay ajuste, en Estados Unidos igual, en América Latina es más difícil que se haga porque hay una memoria en la clase dominante de lo que ha sido la gran resistencia popular que está teniendo nuevos actores y nuevos centros de escenario. Tenemos en la región dos luces de optimismo: una es que siguen avanzando los ensayos de proyectos antiimperialistas radicales como el ALBA, y otra, la Cumbre Climática de Cochabamba que ha sido otra manifestación de esa misma tendencia por los participantes, por los movimientos sociales que estuvieron, por el contenido de los discursos, por la tónica anticapitalista de las propuestas, por la idea de un tribunal internacional que juzgue las consecuencias del cambio climático. Cochabamba fue la antítesis de Copenhague y el contraste de lo que es una propuesta sobre este tema recogiendo la tradición del buen vivir de los pueblos originarios de nuestra región. Y la otra luz que yo veo al final del túnel son nuevos tipos de luchas sociales, es interesante observar que están teniendo otro perfil, estoy pensando esencialmente en la lucha de Perú, que es muy importante. En los dos últimos años hemos tenido dos tipos de grandes resistencias populares: democráticas frente al golpe de Estado en Honduras que fue una resistencia que lamentablemente no logró un triunfo pero demostró que frente a un atropello de esta naturaleza los pueblos reaccionan, y sociales, como se está viendo en Perú donde el centro es la lucha por los recursos naturales. En Bagua se dio un gran triunfo de las poblaciones originarias contra la privatización de los bosques y la destrucción de los recursos naturales, y este tipo de lucha se ve en el movimiento indígena del Ecuador, tiene algunas manifestaciones en Colombia y en Argentina en lo que ha sido el corte de Gualeguaychú por la papelera de Botnia. Es decir, la lucha por los recursos naturales está empezando a ocupar un lugar muy pero muy relevante en toda la región y la apuesta debe ser a la resistencia social de los pueblos.

- ¿Las políticas de amplio calado social que se han puesto en marcha en los países latinoamericanos con gobiernos progresistas, se quedan en asistencialismo o han logrado avanzar en la mejoría de la redistribución de la riqueza?

- Es que hay que distinguir. El nivel de asistencialismo del Estado hacia las mayorías hay que verlo siempre como una conquista popular, no como una prebenda. En la crítica que muchos hacemos a los gobiernos de centroizquierda no podemos caer en el extremo de no observar que es importante que buena parte de los recursos del Estado estén dedicados a los sectores populares. En esto hay dos grandes problemas: el primero es que se congela una situación de desigualdad estructural del ingreso y del empleo. Cuando a través de Bolsa familia en Brasil, o el Ingreso universal a la niñez en la Argentina se socorre a los sectores más afectados, no se está resolviendo el problema de la creación de empleo genuino que es lo que permite salir de la situación estructural de pobreza. Ahí hay una limitación fuerte que podría resolverse de otra manera, creando fuentes de trabajo directamente con los recursos del Estado, con mayor inversión pública y con nacionalización de los recursos básicos. Y el otro tema es que estas políticas coexisten con el mantenimiento de una fortísima desigualdad social. En los países en que se están aplicando estas medidas no hay distribución del ingreso en su real dimensión. Distribución del ingreso quiere decir que éste es repartido de otra manera. Es decir, que los ricos obtienen una porción más pequeña y los pobres recogen una mayor cuota de ese ingreso. Para hacer esto tienen que haber políticas de naturaleza impositiva que coloquen impuestos progresivos a las grandes fortunas, al movimiento de capitales, al agronegocio, a la minería, y nada de esto se hace. La estructura impositiva y de subsidios es la de siempre y favorece a los grandes grupos concentrados. No es la crítica al gasto social, es la insuficiencia del mismo para resolver el problema de la falta de empleo, de la precariedad laboral, y la desigual distribución del ingreso.

martes, 2 de noviembre de 2010

IN MEMORIAN


COLOMBIA QUEDA EN DEUDA CON FERNANDO GARAVITO

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

El accidente automovilístico que le arrebató la vida a Fernando Garavito en el sur de Estados Unidos no sólo constituye una gran pérdida para sus familiares, amigos y allegados, sino que genera dolor de patria, rabia e impotencia.

Dolor de patria y rabia porque Colombia no ha sabido valorar el talante ético e intelectual de gente de valía como Garavito que dedicó buena parte de su vida a través del periodismo y la reflexión política a tratar de coadyuvar a la construcción de democracia y equidad social.

Pero como ocurre en esta desventurada sociedad, los minúsculos sectores plutocráticos que dominan esto que ellos llaman país, no permiten que una voz crítica y confrontacional como la de Garavito pudiese desenvolverse y amplificarse. Por ello acuden al silenciamiento, a la amenaza y en muchos casos al homicidio.

El establecimiento colombiano le tiene miedo a la crítica, al disenso, a las voces que denuncian las injusticias, los abusos y los atropellos de los gobiernos y de los sectores económicos dominantes. Por eso recurren a artilugios y a apelativos tautológicos como los gobiernos de Concentración Nacional, Unión Nacional, Frente Nacional o el eslogan santista de ahora que proclama la Unidad Nacional. Y en este ambiente menos que mediocre en donde se busca amoldar la mentalidad de los ciudadanos a través de sus medios de comunicación para mantener el “pensamiento único”, las columnas periodísticas de Garavito eran incómodas para los sectores dominantes, razón por la cual lo silenciaron. No se autosilenció como cínicamente lo señaló un columnista de El Espectador, el periódico de Julio Mario Santodomingo, que en 2002 a través de su entonces director Ricardo Santamaría le dijo no más y suspendieron su urticante y bien sustentada columna semanal.

Garavito fue una víctima del establecimiento colombiano, al que se atrevió a decirle las verdades sin eufemismos, y a cuyos dirigentes no solo desenmascaró sino que retrató de cuerpo entero con su magnífica pluma.

Por atreverse a denunciar a funcionarios corruptos del gobierno de Andrés Pastrana y develar la catadura moral y la procedencia non sancta de un presidente de la laya de Álvaro Uribe Vélez, este intelectual que hizo famoso su seudónimo de Juan Mosca, tuvo que soportar una serie de amenazas de la ultraderecha que lo obligó a exiliarse.

De esta manera, el régimen nauseabundo que impera en Colombia buscó deshacerse de él, pero con su tesón característico se empeñó en seguir con los zumbidos de una “mosca” incómoda. No obstante las circunstancias difíciles que debió soportar durante los últimos años de su vida, no se amilanó, continuó con su voz crítica, y se dedicó a promover espacios de reflexión política y periodística.

El año pasado convocó a varios de sus amigos diseminados en distintas partes del mundo para constituir un colectivo al que llamó Polomosca (www.polomosca.com), y quienes somos sus integrantes lo acompañamos con entusiasmo en su aspiración a la Cámara de Representantes por la circunscripción de colombianos en el exterior.

Si bien el veredicto de las urnas no le fue favorable, Fernando Garavito consideró indispensable que este colectivo que hace parte del Polo Democrático Alternativo, no se disolviera y continuara con su labor de discusión y debate político para contribuir con un granito de arena a repensar a Colombia y asumir una actitud contestataria y de resistencia al régimen corrupto e ilegítimo que la gobierna, que en buena medida es el responsable de su muerte.

En el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, hemos perdido a uno de nuestros más preciados colaboradores, pues fue con él con quien hace siete años comenzamos la sección “Firmas para Escuchar” (1), y sobra decirlo, la selección de sus columnas seguirá en su lugar habitual no solo para tributo de su memoria, sino como referente de buen periodismo.

Pero al mismo tiempo, se nos ha ido un maestro y un buen amigo, quien nos hacía llegar de cuando en cuando sus estimulantes mensajes en los que se refería a nuestro trabajo periodístico.

Nos quedamos impotentes en un país en donde no se valora al intelectual crítico y comprometido como Garavito, sino que, por el contrario, sus descompuestos dirigentes buscan arrinconarlo, atropellarlo, silenciarlo, y si se puede, acabar físicamente con su vida. Esa es la Colombia que infortunadamente nos ha tocado vivir y la que quedó en deuda con nuestro dilecto amigo, a quien hoy le damos sentida despedida.

Por eso es que en una inolvidable entrevista (2) que nos concedió en 2001 en su apartamento de Bogotá y que refinamos y completamos vía correo electrónico posteriormente, cuando ya se encontraba exiliado en 2002, señaló sin ambages: “en Colombia tenemos ahora la necesidad de trabajar por idear y construir un país, porque nosotros desaparecimos como entidad política. En mi opinión somos una serie de grupos humanos sumados unos a otros que no logran tener una relación interna profunda, vigorosa, que permita revertir la conmoción que nos ha tocado vivir durante este proceso histórico… Nosotros ya no somos un país. Por consiguiente, si ya no somos país, ya no nos duele”.

Y más adelante acotó: “Este país no soporta ninguna opinión que no sea la oficial, consagrada, bendecida y autocensurada. Periodísticamente estamos cercados y hemos desaparecido aplastados como las moscas por un periódico contra los ventanales de la sala. En Colombia lo malo convive, mi columna no fue de las Convivir, como ahora se estila”.


1/ La columna de Garavito
http://www.cronicon.net/paginas/garavito.htm

2/ Fernando Garavito: exiliado y censurado "Colombia se está consumiendo en su propia hecatombe"
http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/ediciones1/005.htm

sábado, 30 de octubre de 2010

CAPITALISMO


SEGÚN EL CIENTÍFICO SOCIAL BRITÁNICO DAVID HARVEY

EL MERCADO LIBRE Y DESREGULADO ESTÁ DESTRUYENDO LAS DOS FUENTES PRINCIPALES DEL BIENESTAR SOCIAL: LA TIERRA Y EL TRABAJO

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Buenos Aires


David Harvey, uno de los más connotados intelectuales de la izquierda anglosajona, y un geógrafo y urbanista de prestigio mundial fue el conferencista central del IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo de Buenos Aires.

Su visión crítica de la crisis capitalista desde su óptica europea y norteamericana da luces respecto del límite al que ha llegado el mundo por culpa de un sistema codicioso y depredador que no tiene límites.

Harvey es conocido además por sus formulaciones en torno al Derecho a la Ciudad y a la Acumulación por desposesión. En la capital argentina se detuvo para explicar ésta última.

Autor de varios trabajos ya clásicos sobre urbanismo y la dinámica espacial del capitalismo, cuenta también con trabajos de investigación que constituyen contribuciones importantes a la teoría económica. Ha escrito una obra de referencia en el campo de la crítica cultural: La condición de la postmodernidad. Nació en 1935 en el Reino Unido. Se doctoró en la Universidad de Canbridge en geografía histórica, actualmente es profesor en la City University de Nueva York y catedrático visitante de London School of Economics.

El Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, recogió sus planteamientos en la siguiente síntesis:

ACUMULACIÓN POR DESPOSESIÓN

Mi visión del neoliberalismo es la apropiación de un conjunto de ideas de Friedrich Hayek y Milton Friedman, según las cuales la libertad está garantizada con propiedad privada más fuerte, mercado libre y reducción del Estado. Esta retórica no es sino un mecanismo para la reestructuración y consolidación del poder de clase y, en este sentido, el proyecto neoliberal ha sido todo un éxito. Es una idea que reproducen los medios de comunicación, pero lo cierto es que lo aparente es muy distinto a la realidad.

El ajuste estructural fue condición del FMI para salvar la crisis de México en 1994, que en últimas es una intervención gubernamental porque los banqueros hicieron lo que se les vino en gana pero luego el rescate corrió por cuenta del Estado y, por ende, de los ciudadanos. Por eso las finanzas del Estado se disminuyen y que los ciudadanos se frieguen, como ha sucedido en Grecia, España y el estado norteamericano de California. Como resultado de la crisis fiscal viene la austeridad en perjuicio de los derechos básicos de la sociedad. Es decir, se ha protegido a los bancos y se ha destruido al pueblo.

Infortunadamente en algunos países del mundo el neoliberalismo que es un proyecto de acumulación y dominación, se ha profundizado y ha ganado fuerza. Sin embargo, el capital ha tenido dificultades para lograr rentabilidad por lo que ha acudido a la economía ficcional, a la especulación, además se enfrenta a serias limitaciones medioambientales, de mercado y de rentabilidad. No se puede olvidar que el surgimiento de la clase capitalista no dependió originalmente de su capacidad de generar excedente. Descansaba en su habilidad para apropiarse de éste, tratarlo como si fuera de su propiedad privada y enviarlo a circular en busca de mayor excedente. Mientras que el comercio, la banca y la usura proveen oportunidad de obtener beneficios, el capitalismo como un sistema social llega a depender de la formación de un proletariado y en el empleo del trabajo asalariado. No obstante, para el neoliberalismo los trabajadores han constituido un problema, pese que la crisis no fue causada por los sindicalistas.

Es que un mercado capitalista libre y desregulado solo puede sobrevivir destruyendo las dos fuentes principales del bienestar social: la tierra y el trabajador.

Necesitamos comprender el modo en que la deuda nacional y el sistema de crédito han sido, desde el comienzo, vehículos fundamentales para la acumulación primitiva, o para lo que yo llamo acumulación por desposesión.

Hay una cantidad agregada de acumulación a través de la desposesión que debe ser mantenida si el sistema capitalista pretende adquirir algún tipo de estabilidad. El desarrollo geográfico a través de la desposesión, en consecuencia, es un corolario de la estabilidad capitalista.

Pero esto habla solamente sobre una parte de la historia de la acumulación capitalista a través de la desposesión. La otra mitad mira de manera más cercana a la canibalización de bienes que va dentro del sistema capitalista mismo como acciones (tales como el capital financiero) que aprovechan oportunidades para apropiarse de bienes ajenos (tales como industriales o terratenientes) o como los territorios o las configuraciones regionales de capital: ciudades, regiones, estados, buscan adquirir o destruir los bienes de sus rivales a través de la competencia comercial y/o las maniobras geopolíticas incluyendo intervenciones militares y disrupciones.

COMPONENTES DE LA ACUMULACIÓN POR DESPOSESIÓN

Cuatro grandes módulos componen la acumulación por desposesión en tanto patrón capitalista dominante en la era neoliberal. El primero consiste en la privatización y mercantilización de recursos vitales en grados que las utopías negativas de la ciencia ficción no habían previsto, como por ejemplo, la comercialización del aire a través de la compra y venta de cuotas de emisión de gases, transformando en negocio la degradación medioambiental, o la privatización del ciclo vegetal por parte de transnacionales como Monsanto que por medio del patentamiento de semillas modificadas con el tiempo resultan irremplazables dada la modificación del hábitat.

El segundo módulo es la financiarización iniciada en los años setenta y ampliada en los noventa, pero que recién en 2008 dio lugar a una nueva crisis capitalista con graves consecuencia sociales.

Las turbulencias y derrumbes económicos gira el tercer módulo: la gestión y manipulación de la crisis, que en 2005 fue una trampa para transferir activos de la periferia hacia el centro del capitalismo. En la medida en que los activos valiosos pierden su valor en las crisis, son adquiridos por migajas a través de ellas. Se calcula el equivalente a 50 planes Marshall lo que ha sido transferido de la periferia a los acreedores del centro.

Las redistribuciones estatales es el cuarto módulo y tiene que ver con otras prácticas de desposesión fuera las mencionadas privatizaciones, mediante las cuales los Estados nacionales suelen ser agentes indispensables de la restauración plutocrática más contundente de la historia del capitalismo. Estas otras formas incluyen algunas paradojas particularmente visibles en Chile e Irak, donde la ola privatizadora a través de la cual se concretó la desposesión, abarcó casi todas las áreas, salvo el recurso madre (cobre y petróleo respectivamente) que siguió en manos de los Estado dadas las necesidades de fortalecer sus funciones de gendarme.

Cualquier teoría del desarrollo geográfico desigual dentro del capitalismo debe incorporar la acumulación y la devaluación a través de la desposesión como fuerza fundamental si quiere tener validez general.

CHINA, UNA GRAN SISTEMA DE PRODUCCIÓN

Si bien el modelo económico de China que le está permitiendo crecer a un 10% anual no puede ser permanente, esta nación constituye un gran sistema de producción. Hubo una huelga de los trabajadores gracias a la cual lograron un 30% de aumento en sus salarios lo que ha fortalecido el mercado interno.

A los países que tienen vínculos comerciales con China les está yendo muy bien, pero esta gran nación asiática puede ser el nuevo epicentro de la crisis. La gran pregunta es en dónde ser la próxima crisis.

Lo que comenzó siendo una exploración a tientas de nuevas ecuaciones sociales y productivas, adquirió una dinámica de desarrollo fabulosamente acelerada a partir de la neoliberalización del resto del mundo. En un comienzo, el Partido Comunista chino había abierto la puerta muy lentamente, a partir de las “cuatro modernizaciones” de Deng Xiaoping en 1978, y el experimento de Guandong que en 1987 volvió exitoso el perfil exportador por el lado de las ventajas comparativas. Pero luego, un desarrollo con dinámica autosostenida en China, cebado por el giro neoliberal del capitalismo avanzado, comenzó a disputar la tutela del proceso a la posibilidad de comando que se esmeraba por conservar el Partido. Este despegue económico con proyección en la económica global no puede explicarse con independencia de la liberalización de flujos capitalistas a partir de la década de 1990, provenientes del centro capitalista en busca de mercados, mano de obra barata y recursos naturales. Tres factores que, disponibles en proporciones chinas y coordinados por el Partido Comunista más fuerte que haya existido jamás, transformaron al país en el “centro de producción deslocalizada a gran escala” más grande del mundo.

Las contradicciones dinámicas en China son diversas y conciernen a distintas esferas de la realidad social. La capacidad de exportar parte de esas contradicciones al resto del mundo al modo del imperialismo social, parecen lejanas por el momento, más por el tamaño de la escala china que por falta de disposición a hacer valer la pretensión de fábrica global.

¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO!

Desde el punto de vista capitalista el mundo se está suicidando, por esa razón hay que crear un proyecto revolucionario alternativo al capitalismo que permita mejorar las condiciones de la gente, para afirmar que otro mundo es posible.

Que podamos salir de esta crisis sistemática del capitalismo por alguna otra vía depende, y por mucho, de la relación de fuerzas entre las clases sociales. Depende de hasta qué punto el conjunto de la población diga: “¡hasta aquí hemos llegado; hay que cambiar el sistema!”

No basta, por lo tanto, denunciar la irracionalidad del capitalismo. Es importante recordar lo que Marx y Engels apuntaron en el Manifiesto Comunista con respecto a los profundos cambios que el capitalismo trajo consigo: una nueva relación con la naturaleza, nuevas tecnologías, nuevas relaciones sociales, otro sistema de producción, cambios profundos en la vida cotidiana de las personas y nuevos arreglos político-institucionales. Todos esos momentos tuvieron un proceso de co-evolución. El movimiento anticapitalista tiene que luchar en todas esas dimensiones y no solamente en una de ellas como muchos grupos hacen actualmente. El gran fracaso del comunismo fue el no conseguir mantener en movimiento todos esos procesos. Fundamentalmente, la vida diaria tiene que cambiar, las relaciones sociales tienen que cambiar.

sábado, 23 de octubre de 2010

AMÉRICA LATINA


UNA AGENDA PARA UN PROYECTO TRANSFORMADOR EN LA REGIÓN

“LOS PROCESOS POLÍTICOS DE CAMBIO EN AMÉRICA LATINA O SE PROFUNDIZAN O LA RESTAURACIÓN CONSERVADORA ES INEVITABLE”: ATILIO BORON

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Buenos Aires

La advertencia es categórica: o se profundizan los cambios en aquellos países de gobiernos progresistas en América Latina o la derecha con la complicidad y el apoyo de Washington retoma el poder para imponer su modelo represivo en lo político, y neoliberal en lo económico. Así analiza la coyuntura sociopolítica de la región el destacado sociólogo y politólogo argentino, Atilio Boron.

En desarrollo de dos charlas que dictó durante el Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo entre el 9 y 11 de septiembre en Buenos Airesy que recoge en esta síntesis el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, Boron hizo un pormenorizado análisis de la situación política del hemisferio, sus escenarios, las amenazas que enfrentan los gobiernos progresistas, y planteó una agenda para un proyecto transformador en las naciones latinoamericanas.

La lucha emancipatoria tiene que ser continental, dijo, y recomendó simultáneamente, avanzar en procesos integracionista como la ALBA, Unasur, el Banco del Sur, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe.

UNA INDEPENDENCIA CON MUCHA DEPENDENCIA

Con la autoridad académica que lo caracteriza, este científico social señaló que el proceso del bicentenario de la independencia de las naciones latinoamericanas es inconcluso y que uno de los mayores obstáculos es el imperialismo norteamericano con sus aliados locales, los grupos dominantes criollos.

“La lucha por la igualdad y la democracia es muy demorada. Es una independencia con mucha dependencia, no obstante que los avances en materia de resistencia a las políticas neoliberales en varios países de la región son muy positivos”, acotó.

Su condición de observador político, catedrático universitario y analista de la realidad socioeconómica de América Latina le permite tener una visión muy certera de los fenómenos sociales que vienen suscitándose a lo largo y ancho del continente. Ph. D. en Ciencia Política de la Universidad de Harvard, Magister en Ciencia Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de Santiago de Chile, y Licenciado en Sociología con diploma de honor de la Universidad Católica Argentina de Buenos Aires, Boron cuenta además con una amplia experiencia como docente. Desde 1986 está vinculado con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), de la cual fue su vicerrector, es Investigador Superior del Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Argentina (CONICET). Entre 1997 y 2006 se desempeñó como secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), ha sido profesor visitante de varias universidades del mundo (entre ellas, Columbia, MIT, UCLA) y actualmente se desempeña como director del PLED, el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Autor de varios libros, entre los cuales se destaca "Imperio e Imperialismo", que obtuvo en 2004 el Premio honorífico de ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas. Por su acuciante actividad investigativa y sus profundos análisis de la realidad latinoamericana, en julio de 2009 le fue concedido el Premio Internacional José Martí por parte de la UNESCO.

LA BATALLA DE LAS IDEAS ES FUNDAMENTAL

En la guerra de los pueblos contra el neoliberalismo y la hegemonía norteamericana, Boron recuerda lo que dijera José Martí: “De pensamiento es la guerra que se nos libra; ganémosla a fuerza de pensamiento.” Es decir, dirigir esta guerra con criterio político es el único modo de ganarla, por eso, agrega, “la batalla de las ideas es fundamental para enfrentar la dominación ideológica, el control monopólico de los medios de comunicación y de las escuelas de economía”.

Pero al mismo tiempo, dice, se debe lograr coordinar la resistencia social para dar la batalla contra el capitalismo. “Los movimientos sociales y las fuerzas populares no pueden dar una lucha local, parcial y parroquial, sino que es necesario concretar una coordinación mundial de todas las resistencias a lo largo y ancho de todos los continentes”, explica.

Lo cierto, colige, es que frente a la crisis civilizatoria que enfrenta la humanidad, “el mundo no resiste un siglo más de explotación capitalista, porque sostener un sistema consumista como el que practica es insostenible”.

CUATRO REALIDADES SOCIOPOLÍTICAS EN LATINOAMÉRICA

Dentro del contexto latinoamericano, Boron sostiene que claramente se pueden determinar cuatro realidades sociopolíticas:

1.- Cuba, constituye la excepción en el continente; una revolución triunfante que ha construido un Estado de nuevo tipo y una sociedad no capitalista.

2.- Venezuela, Bolivia y Ecuador, cuyos gobiernos impulsan un proyecto radical de transformación social, política y económica pero aún en medio de un Estado capitalista y una sociedad burguesa. No hay solución dentro del capitalismo, es la convicción de estos gobiernos, algo que los distingue de los del siguiente grupo.

3.- Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países gobernados por líderes de centroizquierda que no ponen en cuestión la ruta del capitalismo. Su acento está en el impulso de programas de amplio calado social y en un cierto posicionamiento internacional que, en ciertas circunstancias puntuales, los convierte en socios privilegiados de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

4.- Países gobernados por la derecha: México, Colombia, Chile y Perú que mantienen y defienden el modelo neoliberal y son obsecuentes a los dictados de Washington.

AMENAZAS PARA EL PROCESO DE TRANSFORMACIÓN

Boron es reiterativo en que el principal obstáculo para el desarrollo socioeconómico de los pueblos de América Latina es la hegemonía norteamericana y sus aliados, las oligarquías locales que por proteger sus intereses tienen espíritu de cipayo.

A ello hay que agregar los gobiernos obsecuentes de Washington que en Latinoamérica son una piedra en el zapato para la integración regional como los de México, Colombia, Chile y Perú.

Con estos socios, el Departamento de Estado y el Pentágono dirigen su acción hacia “el control exclusivo de la gran cuenca amazónica, el corazón latinoamericano que alberga grandes riquezas en materia de petróleo, gas, minerales estratégicos, agua, biodiversidad y potencial alimentario”, sostiene este politólogo argentino.

PARAGUAY BAJO OCUPACIÓN

Además, Boron viene alertando sobre las acciones de ocupación que está desarrollando el gobierno norteamericano en Paraguay, sin que haya logrado despertar la suficiente solidaridad y compresión de la región respecto de lo que está ocurriendo en este país.

“Paraguay está ocupado administrativamente por Estados Unidos; sus agentes torpedean al gobierno de Fernando Lugo y han logrado parar en el Congreso de esta nación el ingreso de Venezuela a Mercosur, que es un proyecto de integración política y económica incompatible con los intereses a largo plazo de Washington”.

En efecto, explica Boron, “el gobierno de Lugo es un inaceptable estorbo para los designios estadounidenses en la región. Si bien hasta el momento Lugo se ha cuidado de mantener muy cordiales relaciones con la Casa Blanca y ha consentido el irritante protagonismo de la Embajada en los asuntos internos del Paraguay, un amplio espectro del establishment estadounidense lo percibe con mucha aprensión y lo sataniza como el peligroso bienhechor que, a pesar suyo, puede convertirse en el catalizador de procesos políticos mucho más radicales, al estilo de los que existen en la vecina Bolivia o en el más lejano Ecuador. En las afiebradas alucinaciones de los halcones del Pentágono y el Departamento de Estado, Lugo aparece como una suerte de Kerensky tropical que al igual que su predecesor ruso terminará abriendo la puerta a una insurgencia plebeya de incalculables proyecciones y grávida de serias repercusiones en la geopolítica regional. Esto es así porque Paraguay ocupa un lugar privilegiado para cerrar, desde el Sur, el anillo de bases militares que rodea la gran cuenca amazónica, fuente de toda clase de recursos energéticos, biodiversidad, minerales estratégicos y agua, sobre todo agua. Esa es la razón por la que dos bases ya se han instalado en ese país, en Pedro Juan Caballero y en Mariscal Estigarribia”.

AGENDA PARA UN PROYECTO DE TRANSFORMACIÓN

No obstante las múltiples amenazas de Washington y de sus lacayos en el hemisferio, Boron considera que la vía para seguir avanzando en los procesos reformistas y de emancipación está en su profundización.

Por eso su advertencia: “Los procesos políticos de cambio en América Latina o se profundizan o la restauración conservadora es inevitable”.

En ese sentido, el desafío de los gobiernos progresistas es mostrar resultados concretos en reformas sociales, políticas y económicas, por lo cual este politólogo se permite plantear una agenda de temas para un proyecto transformador América Latina que, a manera de enunciación, comprende:

- Repudiar y anular la deuda externa.
- Modificar los regímenes tributarios regresivos, condición necesaria para la reconstrucción del Estado destruido por las políticas neoliberales.
- Profundizar la distribución del ingreso.
- Volver a convertir en bienes públicos derechos esenciales como la salud, la educación, la vivienda, la seguridad social, la recreación.
- Recuperar los recursos naturales.
- Avanzar en los procesos de integración supranacional.
- Impulsar nuevas formas de democracia participativa, que supere las formas arcaicas de la democracia liberal.

No se trata de imponer un esquema uniforme, un modelo único de cambio, porque cada país tiene sus particularidades, sus tradiciones políticas y sus propios métodos para acometer las reformas. Parafraseando el poema de Antonio Machado, Boron concluye diciendo: “militante, no hay modelo, se hace el modelo al andar”.

viernes, 15 de octubre de 2010

ECONOMÍA


ENTREVISTA CON DIEGO BORJA, PRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL DEL ECUADOR

CONTRARIO AL PRECEPTO NEOLIBERAL, LA POLÍTICA MONETARIA Y CREDITICIA DEBE SER FACULTAD DEL PODER EJECUTIVO

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Buenos Aires

El cambio en la función del Banco Central del Ecuador ha sido fundamental para frenar los estragos sociales y económicos que venía causando el nefasto modelo neoliberal, gracias a la nueva Constitución de 2008 que impulsó a través de una Asamblea Constituyente el primer mandatario de este país andino, Rafael Correa Delgado.

“Ya el Banco Central no asume decisiones políticas y no está al servicio de los banqueros” como sucedió durante el periodo neoliberal, señala con vehemencia su presidente, el economista y ex ministro de Finanzas, Diego Borja Cornejo, quien fue expositor en el foro “el rol de la banca central en el desarrollo económico”, que se realizó en el marco del IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo de Buenos Aires, junto a sus colegas de Venezuela, Uruguay y Argentina.

“En Ecuador se viene operando un proceso de cambio en medio de un Estado capitalista y una sociedad burguesa”, explica Borja, y en lo que atañe a la política cambiaria y crediticia, señala que ésta por precepto constitucional es ahora “facultad exclusiva de la función ejecutiva que se instrumenta a través del Banco Central”.

CONTRA LOS INTERESES DE LA NACIÓN

En diálogo con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET, recuerda que fue precisamente esta entidad financiera estatal la que “secuestró” los ahorros de la población ecuatoriana en beneficio de los banqueros corruptos, algunos fugados a Estados Unidos, y otros, procesados actualmente por la justicia.

Al mismo tiempo, el Banco Central, en los aciagos años neoliberales, agrega, fue el artífice tanto de la sucretización de la deuda privada como de la pérdida de soberanía monetaria.

En efecto, durante el gobierno conservador del conspicuo presidente neoliberal Osvaldo Hurtado Larrea (1981-1984), el Estado ecuatoriano asumió entonces la deuda privada cambiando las obligaciones en dólares por obligaciones en sucres, según la paridad y el tipo de interés fijados a la firma del contrato. Así los actores privados, no tuvieron que soportar el costo del aumento de los tipos de interés y de la devaluación del sucre, la moneda que regía en este país.

Ese proceso, señala Borja, que puede considerarse como un subsidio a solo 95 poderosos beneficiarios (entre personas naturales y jurídicas) le costó al Estado ecuatoriano más de 1.682 millones de dólares. Es decir, se socializó la deuda privada de unos pocos influyentes ciudadanos, lo cual es injusto, ilegal e inmoral.

Por si lo anterior fuera poco, continua Borja, al Banco Central también le cabe responsabilidad en la dolarización de la economía ecuatoriana en enero de 2000, durante el gobierno del derrocado presidente Jamil Mahuad (1998-2000).

“En realidad, la ingenua y temeraria dolarización unilateral ecuatoriana constituyó un absurdo económico y geopolítico, fue tomada de forma apresurada en un momento de grave crisis y confundió torpemente los efectos con las causas de la crisis, ya que, la depreciación de la moneda fue consecuencia de la crisis financiera y no la crisis financiera consecuencia de de la depreciación. Además de lo anterior, en un nuevo atentado a la tan cacareada seguridad jurídica y al Estado de Derecho, la dolarización fue abiertamente inconstitucional ya que la Constitución de la república, de 1998, en su artículo 246 establecía claramente que la moneda nacional era el ‘sucre’, artículo que nunca se tomaron siquiera la molestia de modificar” (1).

UN BANCO AL SERVICIO DEL PUEBLO, NO ES RETÓRICA

Para enterrar esa negra y triste experiencia de un Banco Central al servicio de los intereses internacionales y de los banqueros corruptos del Ecuador, se requirió de un cambio constitucional y de la suficiente voluntad política para dar un vuelco de 180 grados en la política financiera y cambiaria del país.

En la actualidad, “es un Banco alternativo al anterior que estaba al servicio de los banqueros y del Fondo Monetario Internacional que ocupaba sus instalaciones sin pagar arriendo. Hoy, en contraste, está al servicio de las organizaciones sociales y de las cooperativas”, sostiene Borja.

Además, recaba que se han adoptado una serie de políticas para modernizarlo y de esta manera cumplir a cabalidad una efectiva función social, entre las cuales destaca la puesta en red con los bancos centrales regionales, la integración al Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), impulso de mercados virtuales de liquidez para contribuir en forma eficaz al desarrollo social, creando productos orientados a pequeños y medianos inversionistas.

También se recuperó la reserva internacional con cuyos recursos que se canalizan a través de la banca pública, se están financiando proyectos de desarrollo social para amplios sectores del país.

No obstante la dolarización, “vamos a hacer reformas sociales”, dice Borja y por eso otro de los proyectos en que está comprometido a fondo el Banco Central es el de la reforma agraria, mediante la recuperación del suelo, el mantenimiento de la biodiversidad, el agua, el mejoramiento de infraestructura, para lo cual se requiere amplio acceso al crédito por parte del campesino.

“No hay transformación democrática sin reforma agraria”, explica, y reitera que el Banco Central va a ser determinante en su financiación.

Por el nuevo rol que está cumpliendo esta entidad crediticia central en Ecuador, su Presidente colige: “el Banco hoy está al servicio del pueblo, no es retórica”.

LA BANCA CENTRAL Y SU COMPROMISO CON LOS DERECHOS CIUDADANOS

Borja se mostró de acuerdo con sus colegas de Argentina, Arturo O´Conell; Uruguay, Mario Bergara, y Venezuela, José Félix Rivas; quienes coincidieron en que la función de la banca central en los países debe estar estrechamente vinculada a garantizar las políticas sociales y los derechos ciudadanos.

El Consenso de Washington que impulsó el modelo neoliberal prohibió a los bancos centrales financiar a los gobiernos y limitó su papel a luchar contra la inflación.

Frente a esta limitante, los gobiernos se vieron en la necesidad de reemplazar la emisión monetaria por contratación de deuda.

Los bancos centrales fueron precisamente creados para financiar a los gobiernos. El primer organismo de esta naturaleza, el Banco de Inglaterra, fue fundado con el propósito de darle disponibilidad de recursos a la corona británica para la guerra.

Según la receta neoliberal, la banca central tenía que ser independiente, pero la experiencia demostró que ejercía una independencia en lo interno aunque era obsecuente frente a los requerimientos de los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Con la irrupción de gobiernos progresistas en América Latina, el rol de estas instituciones está cambiando. La visión que tienen estos presidentes de los Bancos Centrales de las naciones suramericanas mencionadas, es que las orientaciones políticas en materia financiera y económica no pueden estar a su cargo.

Por el contrario, explican, su papel es el de estar en consonancia con la política económica que trace el gobierno. La banca central no puede ser otra cabeza de la política económica nacional.

En los países latinoamericanos gobernados por sectores de izquierda y centroizquierda existe la convicción de que la ética de una sociedad se mide en la medida de cómo se trata a la población más desfavorecida, por eso los presidentes de sus Bancos Centrales consideran que tiene una responsabilidad social implícita que implica contribuir a la inclusión social y el acceso de los sectores más débiles a los servicios financieros.

PARA BENEFICIO DE TODOS LOS SECTORES DE LA POBLACIÓN

Diego Borja explica en esta entrevista los alcances de la nueva misión institucional del Banco Central del Ecuador.

- ¿Cómo ha sido la experiencia del nuevo rol constitucional del Banco Central del Ecuador que ahora hace parte del poder ejecutivo?

- La experiencia es que el Banco Central se ha puesto al servicio de toda la nación y de todo el pueblo. El Banco Central tenía una incomprensión, se veía como el banco de los banqueros y actuó de esa manera. En el año de 1999 el traspaso que hizo de recursos a la banca cerrada, a la banca tramposa, fue inimaginable. Hoy día ha cambiado completamente ese rol, es un Banco que se pone al servicio en cuanto al manejo de la liquidez y del sistema de pagos de todos los actores financieros del país: donde está la banca privada, pero donde están también otros, como las cooperativas, las cooperativas no reguladas, las mutuales, las cajas populares, etc.

- Usted ha señalado que uno de los retos del gobierno del presidente Rafael Correa es la puesta en marcha de una reforma agraria. ¿Qué papel va a jugar en este tema el Banco Central?

- Nosotros creemos que no puede haber tierra sin crédito. Ya tuvimos una experiencia anterior en que se repartió la tierra pero al no tener los campesinos acceso al crédito simplemente fracasó. Ahora creemos que buena parte del ahorro nacional que anteriormente el Banco Central lo canalizaba hacia el exterior debe ser dirigido para crédito directo a los productores agrícolas a través del Banco Nacional de Fomento que es nuestro banco, y que debe ser de los campesinos.

- ¿Cuál es el resultado de haber retirado la reserva ecuatoriana de la banca internacional?

- Excelente, es una experiencia que nos ha permitido financiar con nuestro propio ahorro interno el desarrollo nacional. Está ganando en rentabilidad nueve veces más de lo que estaba ganando afuera y tiene mucha seguridad porque está adentro del país y se puede recuperar con mucha facilidad.

- ¿Cómo es el manejo de la política monetaria teniendo una moneda dolarizada?

- Bueno, la dolarización ha significado una camisa de fuerza pero nosotros no nos hemos quedado en los límites que ella nos impone, sino que, más allá de esto, la hemos utilizado, por ejemplo, para tener estabilidad en el poder adquisitivo, lo cual es bueno, y sobre todo para generar mecanismos de flexibilidad de la liquidez. Lo cierto es que con dolarización o sin dolarización vamos a profundizar esta revolución.

- Usted también ha señalado que en estos momentos en su país se está redefiniendo el rol del Banco Central bajo los nuevos preceptos constitucionales. ¿A que apunta ese nuevo objetivo misional del Banco?

- El rol del Banco Central del Ecuador de acuerdo a la nueva Constitución de 2008 es de ejecutor de política monetaria, financiera y crediticia, ya no es más esa autoridad “autónoma” entre comillas que respondía a intereses extraños como el Fondo Monetario Internacional que estaba instalado en sus edificaciones, sino a los legítimamente definidos por la democracia, las elecciones y la Constitución.

- El gobierno ecuatoriano viene abogando por una nueva arquitectura financiera internacional para América Latina. ¿Por qué?

- Porque la crisis económica ha demostrado con absoluta claridad la bancarrota del sistema de gestión económica internacional. América del Sur tiene que ponerse a un lado frente a lo que han sido las soluciones tradicionales y alejarse de los esquemas económicos tradicionales como el Fondo Monetario Internacional, que sólo profundizan los problemas sociales de las naciones subdesarrolladas. Es lo que ha quedado demostrado con los países europeos como Grecia, que afrontan las dificultades económicas por seguir los dictámenes de esta institución. En este país europeo se están llevando adelante las mismas políticas que el FMI propugnaba hace años y que son fracasadas. América Latina no puede repetir eso, porque de lo contrario profundiza la crisis, profundiza el deterioro económico y social de estas sociedades. Tenemos que trabajar con organismos que no nos condicionen la política económica. Por eso el proyectado Banco del Sur, el Fondo Común de Reservas y el Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), son herramientas que nos permiten protegernos de la crisis y, al mismo tiempo, concretar la integración financiera.

- ¿Cómo y en forma definitiva, enterrar en el Ecuador “la larga y triste noche neoliberal”?

- Poco a poco con la luz del día que va apareciendo, porque como se decía en la discusión de la izquierda, la revolución es una sucesión de reformas y la consolidación de esa sucesión de reformas. Eso estamos haciendo, todos los días.


1/ Correa, Rafael. Ecuador: de Banana Republic a la No República, Random House Mondadori, enero de 2010.


martes, 12 de octubre de 2010

ECONOMÍA


ENTREVISTA CON EL ECONOMISTA E INVESTIGADOR FABIÁN AMICO

GRACIAS A UN MODELO ANTINEOLIBERAL, LAS PRIORIDADES DE ARGENTINA SON LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO Y LAS POLÍTICAS DE DESARROLLO SOCIAL


POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

Buenos Aires

Los gobiernos de Néstor Kirchner (2003 - 2007) y Cristina Fernández en Argentina han venido impulsado un modelo económico alternativo que está revirtiendo en forma exitosa al neoliberal que llevó a una situación de ruina y desesperanza a ese país y cuyos responsables: la dictadura militar (1976-1983) y los presidentes Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde, no sólo empeoraron las circunstancias sociales de su pueblo sino que quedaron con una gigantesca deuda histórica.

El modelo de los Kirchner, explica el economista e investigador Fabián Amico en diálogo con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET, "ha supuesto como punto de partida, la instauración de controles a los capitales financieros, la minimización del endeudamiento en divisas y el impulso a la inversión pública en infraestructura productiva y social como factores determinantes en la propulsión del desarrollo, así como un nuevo enfoque del rol del Banco Central en el financiamiento de las políticas sociales".


Mediante la reconstrucción del esquema macroeconómico se logró aumentar la rentabilidad del sector manufacturero y el impulso del proceso de reindustrialización de la economía argentina, obteniendo su expansión, y logrando simultáneamente, la reducción del desempleo y el aumento en inclusión social.


HACIA UNA POLÍTICA PRODUCTIVA

No obstante la fuerte oposición, las vehementes críticas de la derecha neoliberal argentina y el cinismo de la dirigencia política y económica que llevó a esta nación a una de sus peores crisis sociales, Amico señala que el gobierno de Cristina Fernández, "avanza en un sendero de mayor diversificación productiva".


Por ejemplo, se viene dando una consolidación de las industrias de mano de obra intensivas como la automotriz y el sector agroindustrial, al tiempo que se impulsa un ambicioso programa agroalimentario, que incluye la participación activa de las provincias, sectores académicos, pequeños y medianos empresarios. En total, participan 43 universidades, 150 cámaras empresariales y 600 productores para convertir a Argentina en una potencia agroalimentaria, siguiendo los pasos de Australia.


La competitividad de las empresas y la multiplicación de la oferta productiva se han transformado en las principales estrategias para combatir la inflación y ampliar el superávit comercial, dos aspectos muy sensibles de la política económica del modelo productivo.

Durante la crisis financiera internacional de 2009, el gobierno de Fernández subsidió más del 2% del total del empleo privado del país, al pagar parte del salario de unos 124 mil trabajadores de empresas privadas. Este subsidio no sólo evitó los despidos masivos, sino que posibilitó a muchas unidades productivas seguir en su respectiva actividad porque de lo contrario, se hubieran visto en la necesidad de cerrar.


INCLUSIÓN SOCIAL

A la par que se implementan políticas para incentivar la industria, la agroindustria y el empleo, el gobierno argentino le ha apostado también a la inclusión social a través de estrategias como el aumento de las jubilaciones y el subsidio denominado Asignación Universal por Hijo que está beneficiando en forma directa a más de tres millones setecientos mil niños que hoy asisten a la escuela y pueden asegurar su alimentación y atención médica.


Los estudios coinciden en señalar que gracias a la política social puesta en marcha por los dos gobiernos de la pareja Kirchner, en Argentina se ha reducido en 70% la indigencia y en 30% la pobreza, lo cual implica que 1.8 millones de argentinos han dejado de ser pobres y 1.5 millones, indigentes. La brecha de inequidad ha caído hasta 14 veces.


RUPTURA CON LA ORTODOXIA NEOLIBERAL

Fortalecer el mercado interno, poner el empleo como prioridad, mejorar los salarios reales y tender a una distribución progresiva del ingreso para impulsar la actividad económica, que es la fórmula que aconseja el Informe de este año que presentó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés), es lo que se ha implementado en Argentina desde 2003.


Ello ha ido aparejado con una gran dosis de intervención del Estado, pues la presidenta Cristina Fernández volvió a nacionalizar sectores estratégicos para la economía de la nación como los fondos de pensiones y la empresa Aerolíneas Argentinas, así como recuperó los derechos de transmisión del gran negocio del fútbol para la televisión pública, los cuales estaban monopolizados.


Cambió, también, el enfoque de la política monetaria que ya no solamente se preocupa por la inflación, sino del empleo, el crecimiento y el desarrollo social, elementos que tiene en cuenta ahora en su función el Banco Central, no obstante que su estructura institucional aún sigue siendo la de la infame época neoliberal.


Lo que se ha dado entonces en Argentina, es una categórica ruptura con la ortodoxia neoliberal que le está permitiendo a este país del cono sur crecer a una tasa del 9% en 2010 y reducir sus niveles de inequidad, mediante empleo decente, productividad, fortalecimiento de su mercado interno, políticas de inclusión social y un rol protagónico por parte del Estado.


CAMBIO EN LA POLÍTICA MACROECONÓMICA

Para indagar sobre las características del modelo económico implementado por los Kirchner desde 2003 en la Argentina, dialogamos con Fabián Amico, economista e investigador, profesor de la Universidad Nacional de Luján en Buenos Aires, director de la revista de economía "Circus", e integrante del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENap).


- ¿Qué elementos destaca del modelo económico puesto en marcha en Argentina por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández?


- Una de las cuestiones centrales ha sido el rechazo de cierto consenso dominante (por caso el Consenso de Washington) que todavía hay en América Latina respecto de cómo se debe hacer política macroeconómica. Por ejemplo, en países como Brasil y Colombia la política macroeconómica está consagrada exclusivamente a contener la inflación y no tiene como objetivo prioritario ni el crecimiento del producto, ni del empleo, ni la distribución del ingreso. En contraste, en Argentina ha habido un cambio importante a partir de la crisis del 2001 que ha permitido a la política macroeconómica desarrollar políticas más expansivas aprovechando mucho mejor que el resto de países de la región el ciclo próspero que venía del exterior y eso ha generado tasas de crecimiento que son comparables con China. Este año, Argentina va a crecer por encima del 9%, que es una marca inédita. Una nota predominante en esto ha sido la intervención del Estado en la regulación de los precios básicos de la economía como el tipo de cambio. Este país tiene un tipo de cambio más competitivo que el resto de naciones de América Latina y ha logrado, de alguna manera, amortiguar un poco el impacto que tiene sobre los precios internos los commodities mediante la aplicación de impuestos a las exportaciones, lo que ha generado un ciclo inédito en la demanda agregada argentina, en el proceso de inversión y en el proceso de crecimiento del empleo. Ahora estamos en una coyuntura en que la discusión es la distribución del ingreso y las políticas de desarrollo social.


- ¿El gobierno argentino desechó el modelo de reprimerización del aparato productivo y le está apostando a una política de desarrollo industrial?


- Argentina ha diversificado un poco sus exportaciones a favor de productos con mayor contenido tecnológico pero no ha modificado su estructura si uno lo mira a lo largo de 20 años, pero está en mejores condiciones que otros países de la región porque ha evitado primarizarse más. Brasil, por ejemplo, que era el país de desarrollo industrial más importante de América Latina en los últimos 15 años se ha primerizado en sus exportaciones, cada día más está exportando recursos naturales que industriales, y Argentina en medio de un proceso internacional que llevaba hacia ese camino, ha logrado por lo menos congelar la situación y ahora se esta discutiendo cómo avanzar en un sendero de mayor diversificación productiva.


- ¿La primerización de la economía estanca el sector productivo?


- La primerización de la economía lo que hace es: primero, producir desindustrialización; segundo, produce desempleo en el largo plazo; tercero, ocasiona baja en la productividad en la economía. Además, transforma la economía en una menos competitiva, mucho más frágil y dependiente de los ciclos externos. Argentina vivió eso en los años 30 y en los años 90 del siglo pasado, cuando lo único que exportaba era materias primas y en el momento en que el ciclo se cortaba entraba en una crisis fenomenal. En 2009 a pesar de que sufrió el impacto de la crisis económica internacional, el país pudo manejarla porque el desempleo no subió, los salarios reales siguieron creciendo, y eso es un cambio bastante importante dentro del contexto regional.


- Otro de los enfoques importantes del gobierno de Cristina Fernández es la redefinición del rol del Banco Central de Argentina. ¿Hacia dónde apunta ese cambio?


- Este tema está en proceso de discusión y reformulación en la Argentina. Evidentemente el Banco Central hoy implícitamente está teniendo como objetivo principal el mantenimiento del nivel de tipo de cambio competitivo a través de intervención fuerte en el mercado cambiario y con eso está apuntando a la diversificación industrial de las exportaciones y a la promoción del empleo en el largo plazo. Se están discutiendo detalles más finos como trasladar eso al mandato institucional del Banco que todavía legalmente responde a los criterios típicos del neoliberalismo de los años 90.


- ¿Lo que se busca entonces es institucionalizar ese nuevo enfoque a través de una ley?


- Exactamente, hay un proyecto que cursa en el Congreso que plantea esa reformulación y aunque va ser larga la discusión, estamos en ese proceso.


- Hay sectores de la derecha argentina que critican la política social de asignación universal por hijo, señalando que es simplemente una medida asistencialista. ¿Cuál es su opinión?


- Yo creo que inevitablemente en un proceso de desarrollo en países como los nuestros, las políticas de expansión de demanda agregada no son suficientes para resolver los problemas sociales. En el medio, el Estado tiene que tener políticas sociales para asistir a los sectores que quedan por fuera del mercado, porque, sino, la otra es decirles que se arreglen como puedan hasta tanto los frutos de desarrollo aparezcan dentro de 15 años, como si pudieran esperar todo ese tiempo.


- ¿Precisemos en qué consiste la asignación universal por hijo?


- La asignación universal por hijo consiste en que como hay una porción de la población de chicos que por las características de informalidad del mercado laboral quedaban por fuera de toda cobertura social, el gobierno decidió una política estructural en medio de una política anticíclica para otorgarles una asignación mínima. Como hay contrapartidas, los chicos beneficiados tienen por ejemplo que acreditar que van a la escuela, que son atendido médicamente, lo cual tiene una serie de efectos colaterales muy beneficiosos.


- ¿En el ámbito comercial, Argentina desecha toda posibilidad de suscribir tratados de libre comercio con Estados Unidos o con Europa?


- Hasta el momento sí porque nos parece que son tratados muy asimétricos donde básicamente Estados Unidos impone una condición que es la de apertura de nuestras economías, donde nuestros países no le pueden vender nada y ellos nos pueden vender todo. Son tratados que no son recíprocos, así de sencillo, están basados simplemente en una diferencia de fuerzas fenomenal, entonces en ese marco lo mejor que podemos hacer los países sudamericanos es unirnos y negociar en conjunto, defendiendo nuestras economías, una cosa de pura lógica.